Vómitos por consumo de cannabis: lo que no te cuentan sobre fumar “hierba” o usar productos sintéticos


María Reyna Flores Ponce, Laura Gil Arribas, María Pérez Millán, Irene Coronado Lazcano, María Elena Rosario Ubiera y Omar Andrés Santofimio Bernal

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Aunque muchas personas consumen cannabis pensando que es “natural” y seguro, hay un síndrome poco conocido pero real: la hiperémesis cannabinoide. Se trata de vómitos intensos y repetidos que pueden durar días y que, curiosamente, se alivian tomando duchas calientes. Esto le ocurrió a una mujer de 52 años, quien además había empezado a usar cannabinoides sintéticos aún más potentes, lo que empeoró el cuadro. Con tratamiento médico y dejando el consumo, logró recuperarse en pocos días.

¿Qué es el síndrome de hiperémesis cannabinoide (SHC)?

Es una condición causada por el uso crónico de cannabis, donde el cuerpo deja de tolerarlo adecuadamente y responde con vómitos continuos, náuseas, dolor abdominal y pérdida de peso. Muchas veces, el único alivio que sienten los pacientes es al ducharse con agua caliente repetidamente, lo que puede ser una pista importante para su diagnóstico.

El problema se complica si, como en este caso, se consumen cannabinoides sintéticos (como «Spice» o «K2»), más potentes y peligrosos, y que pueden comprarse fácilmente por internet.

El caso: una paciente afectada por cannabis y sus derivados

Quién era: Mujer de 52 años, sin enfermedades previas conocidas, que fumaba cannabis todos los días desde hacía 15 años.

Qué pasó: En las últimas semanas había sustituido la marihuana por mezclas herbales sintéticas, compradas online, buscando “un efecto más fuerte”. Poco después comenzó con: Vómitos incontrolables durante más de dos semanas, náuseas constantes, pérdida de 5 kilos, dolor en la boca del estómago (epigastrio), necesidad compulsiva de ducharse con agua caliente varias veces al día para sentirse algo mejor.

Exploración física: ¿cómo estaba al llegar al hospital? Estado general: Lúcida, orientada, hablaba con claridad. Signos vitales: Presión arterial y temperatura normales; frecuencia cardíaca algo elevada (102 latidos por minuto), sin fiebre. Exploración abdominal: El abdomen era blando, no tenía hinchazón ni defensa muscular, pero sí dolor localizado en la parte superior central del abdomen. Aspecto general: No tenía signos evidentes de deshidratación grave, pero sí había pérdida de peso reciente.

¿Qué mostraron las pruebas médicas?

Análisis de sangre: Mostraron alteraciones leves de sodio (132) y potasio (3,1), lo que indica pérdida de electrolitos por vómitos repetidos.

Pruebas de imagen (TAC): Normales, sin hallazgos importantes.

Endoscopia digestiva: No había úlceras ni gastritis. Todo era normal.

Toxicología: Positiva para cannabis y para un cannabinoide sintético tipo JWH-018, uno de los más usados en productos artificiales.

Tratamiento y evolución

Se le diagnosticó un síndrome de hiperémesis cannabinoide agravado por el uso de cannabinoides sintéticos.

¿Qué se hizo?

Se le administró haloperidol intravenoso, un medicamento que actúa sobre el sistema nervioso central. En 24 horas cesaron los vómitos.

Se le dio suero intravenoso para rehidratarla y equilibrar los electrolitos.

Se le recomendó abandonar completamente el consumo de cannabis y derivados.

A los tres meses, seguía sin síntomas y sin haber vuelto a consumir.

¿Qué aprendemos de este caso?

Fumar cannabis a largo plazo no está libre de riesgos, especialmente si se usan productos de mayor potencia comprados sin control.

Si sufres náuseas y vómitos frecuentes, especialmente si se alivian con duchas calientes, podrías estar experimentando este síndrome.

El tratamiento puede ser muy efectivo, pero es clave dejar de consumir para evitar recaídas.

Mensaje final

El cannabis puede parecer inofensivo, pero su uso crónico y, aún más, el uso de versiones sintéticas, puede generar efectos secundarios graves. Ante síntomas digestivos extraños o persistentes, no dudes en acudir a tu centro médico.

 

AUTORES

María Reyna Flores Ponce. MIR Neumología. Hospital Royo Villanova. Zaragoza

Laura Gil Arribas. MIR Ginecología y Obstetricia. Hospital Universitario San Jorge

María Pérez Millán. FEA Aparato Digestivo. Hospital Royo Villanova. Zaragoza

Irene Coronado Lazcano. Ginecología y Obstetricia. Hospital Infanta Cristina. Parla

María Elena Rosario Ubiera. Médico. Cruz Roja Zaragoza

Omar Andrés Santofimio Bernal. MIR Medicina Familiar y Comunitaria. Hospital Royo Villanova. Zaragoza