Cuidados de enfermería previos y posteriores a la colocación de un marcapasos cardíaco


Lucía Gayán Fenero, Vanesa Laín Carnicer, Cyntia Cuenca Cáceres, Clara Llena Güerri, Ángela Cano Oliván y Teresa García Laiglesia

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El marcapasos cardíaco es un dispositivo médico que se utiliza para regular el ritmo cardíaco en pacientes con trastornos de la conducción eléctrica del corazón. Esta intervención es común en pacientes con bradicardia, bloqueo auriculoventricular o disfunciones en el sistema de conducción del corazón. Si bien la colocación de un marcapasos es un procedimiento relativamente seguro, los cuidados de enfermería antes y después de la intervención son fundamentales para garantizar la seguridad y el bienestar del paciente, minimizando posibles complicaciones.

El papel de la enfermería en este proceso es integral, desde la preparación psicológica del paciente hasta la monitorización postoperatoria. En este artículo, se describirán en detalle los cuidados de enfermería previos y posteriores a la colocación de un marcapasos cardíaco, haciendo énfasis en las mejores prácticas para garantizar una recuperación óptima.

Cuidados de enfermería previos a la colocación del marcapasos cardíaco

Los cuidados previos a la colocación de un marcapasos son fundamentales para asegurar que el procedimiento se lleve a cabo de manera segura y eficiente. Estos cuidados incluyen la preparación física y psicológica del paciente, así como la planificación de la intervención. En este apartado, se describen los diferentes aspectos involucrados.

1. Evaluación del estado de salud del paciente

Antes de la colocación del marcapasos, es necesario realizar una evaluación completa del paciente. Esta evaluación incluirá los siguientes elementos:

  • Historia clínica completa: es importante conocer el historial médico del paciente, incluyendo enfermedades previas, alergias, medicamentos en uso, y antecedentes familiares de enfermedades cardíacas.
  • Exámenes físicos y pruebas diagnósticas: el paciente debe someterse a una evaluación física exhaustiva, que incluye la toma de signos vitales (presión arterial, frecuencia cardíaca, temperatura, respiración), auscultación cardíaca y evaluación de la función pulmonar. Además, se deben realizar estudios complementarios como electrocardiogramas (ECG), ecocardiografía y análisis de sangre para evaluar la función renal y los electrolitos.
  • Valoración psicológica: la colocación de un marcapasos puede generar ansiedad o miedo en el paciente. Es esencial que el equipo de enfermería realice una valoración psicológica para identificar cualquier preocupación o estrés emocional relacionado con la intervención.

2. Preparación física

Una preparación adecuada del paciente es crucial para minimizar riesgos durante el procedimiento. Algunos de los cuidados de enfermería incluyen:

  • Ayuno prequirúrgico: el paciente debe seguir las indicaciones del equipo médico respecto al ayuno antes de la cirugía, generalmente de 6 a 8 horas antes de la intervención.
  • Control de medicamentos: el equipo de enfermería debe asegurarse de que el paciente suspenda temporalmente ciertos medicamentos que puedan interferir con la cirugía, como los anticoagulantes, según las indicaciones del médico.
  • Higiene prequirúrgica: se debe realizar una higiene rigurosa, especialmente en el área donde se colocará el marcapasos. Esto incluye el lavado con jabón antiséptico y la preparación del sitio de inserción con soluciones antisépticas.
  • Monitoreo de signos vitales: antes de la intervención, se debe realizar un monitoreo estricto de los signos vitales para detectar cualquier anomalía que pueda requerir intervención inmediata.

3. Preparación psicológica

La preparación emocional y psicológica del paciente es un componente esencial en el proceso de colocación del marcapasos. El equipo de enfermería debe:

  • Educar al paciente: explicar al paciente el procedimiento, los beneficios y posibles complicaciones del marcapasos. La educación debe ser clara y adaptada a las necesidades del paciente, asegurándose de que el paciente se sienta informado y preparado.
  • Reducir la ansiedad: utilizar técnicas de relajación, como la respiración profunda o la meditación, para ayudar a reducir la ansiedad preoperatoria.
  • Proporcionar apoyo emocional: estar disponible para escuchar las preocupaciones del paciente y ofrecer apoyo emocional, ayudando a reducir los miedos relacionados con la cirugía. 

Procedimiento de colocación del marcapasos

El procedimiento para colocar un marcapasos cardíaco se realiza generalmente bajo anestesia local, con el paciente consciente. Aunque los detalles exactos del procedimiento pueden variar, el marcapasos se implanta en el área subclavicular, cerca de la clavícula. A continuación, se describen los cuidados inmediatos que el equipo de enfermería debe tener en cuenta durante y después de la intervención.

Monitoreo durante la cirugía

Durante el procedimiento, los profesionales de enfermería deben estar atentos a las siguientes tareas:

  • Monitoreo de signos vitales: continuar con la monitorización de la presión arterial, frecuencia cardíaca, respiración y saturación de oxígeno durante toda la cirugía.
  • Preparación del equipo quirúrgico: asegurarse de que todo el equipo necesario para el procedimiento esté preparado y esterilizado.
  • Asistencia al equipo médico: el equipo de enfermería debe asistir al cirujano y anestesiólogo, proporcionando el equipo necesario y ayudando a mantener un ambiente quirúrgico adecuado.

Cuidados de enfermería posteriores a la colocación del marcapasos cardíaco

Una vez que el paciente ha pasado por la cirugía y el marcapasos ha sido colocado, el seguimiento de enfermería es crucial para una recuperación adecuada. A continuación, se describen los cuidados inmediatos y a largo plazo que el equipo de enfermería debe brindar.

1. Monitorización postoperatoria

Inmediatamente después de la cirugía, el paciente será trasladado a una unidad de recuperación o una unidad de cuidados intensivos donde se le realizará una monitorización estrecha. Los aspectos clave del monitoreo incluyen:

  • Signos vitales: se deben tomar regularmente los signos vitales para detectar cualquier anomalía, como infecciones, sangrado o arritmias.
  • Monitoreo de ritmo cardíaco: un aspecto fundamental de la recuperación es asegurarse de que el marcapasos funcione correctamente. El equipo de enfermería debe estar atento a cualquier señal de mal funcionamiento o complicaciones relacionadas con el dispositivo.
  • Revisión de la incisión quirúrgica: inspeccionar la incisión en busca de signos de infección, hinchazón o sangrado. La herida debe mantenerse limpia y seca, y se deben cambiar los apósitos según las indicaciones del equipo médico.

2. Manejo del dolor

El dolor postoperatorio es común después de la colocación de un marcapasos. El equipo de enfermería debe:

  • Administrar medicación para el dolor: asegurarse de que el paciente reciba los analgésicos recetados y realizar un seguimiento de su eficacia.
  • Evaluar el dolor del paciente: usar escalas de medición del dolor para evaluar la intensidad y el tipo de dolor que el paciente experimenta, ajustando el tratamiento según sea necesario.

3. Prevención de complicaciones

Es crucial prevenir posibles complicaciones postquirúrgicas, como infecciones o disfunciones del marcapasos. Para ello, se deben seguir protocolos estrictos:

  • Prevención de infecciones: mantener una buena higiene de la herida y administrar antibióticos profilácticos si se indica. La educación al paciente sobre cómo cuidar la incisión es esencial para evitar infecciones.
  • Movilidad y rehabilitación: se debe orientar al paciente sobre las restricciones de movimiento, especialmente en los primeros días posteriores a la cirugía. También se deben promover actividades graduales para la recuperación.

4. Educación al Paciente

La educación al paciente es crucial para asegurar una recuperación exitosa después de la colocación de un marcapasos. Un paciente bien informado tiene mayores probabilidades de adherirse a las pautas postquirúrgicas, manejar de forma adecuada su dispositivo y prevenir complicaciones. Los enfermeros tienen la responsabilidad de proporcionar esta educación de manera clara, comprensible y adaptada a las necesidades individuales del paciente.

  1. Explicación del procedimiento y función del marcapasos

Antes del alta hospitalaria, el paciente debe recibir una explicación detallada sobre qué es un marcapasos, cómo funciona y qué cambios puede esperar. La educación inicial debe incluir:

  • ¿Qué es un marcapasos? el marcapasos es un pequeño dispositivo electrónico que ayuda a controlar los latidos del corazón cuando el sistema de conducción del mismo no funciona correctamente. El marcapasos emite impulsos eléctricos que estimulan el corazón para que lata de forma regular y en el ritmo adecuado.
  • Cómo ayuda al paciente: explicar cómo el marcapasos mejora la calidad de vida del paciente al corregir la bradicardia (latidos lentos del corazón) o el bloqueo cardíaco, previniendo los episodios de síncope o desmayos.
  • Funcionamiento básico: el paciente debe saber que el marcapasos tiene un pequeño generador implantado debajo de la piel (generalmente en la zona subclavicular) y uno o más cables (electrodos) que se colocan en las cavidades cardíacas. Estos cables detectan los latidos y transmiten señales eléctricas que regulan el ritmo del corazón.
  1. Restricciones de movimiento y actividad física

Uno de los aspectos más importantes de la educación postquirúrgica es informar al paciente sobre las restricciones de movimiento y las actividades que deben evitarse para prevenir complicaciones en el área de inserción del marcapasos:

  • Evitar movimientos del brazo del lado de la implantación: durante las primeras semanas (generalmente entre 4 y 6 semanas), se recomienda que el paciente evite levantar el brazo por encima de la cabeza del lado donde se colocó el marcapasos. Esto es para evitar el riesgo de que los electrodos se desplacen o que se genere presión en la zona de la herida.
  • Limitación en actividades físicas: el paciente debe evitar realizar actividades físicas intensas, especialmente aquellas que impliquen esfuerzo en el área del pecho o movimientos bruscos. Correr, levantar pesas o realizar actividades que puedan generar golpes directos en el área del marcapasos deben ser evitadas por un tiempo determinado, generalmente hasta que el médico lo autorice.
  • Seguimiento de instrucciones específicas: el equipo de enfermería debe entregar instrucciones claras sobre la restricción de actividades, asegurándose de que el paciente comprenda la razón de estas limitaciones y se sienta cómodo con las pautas.
  1. Cuidado de la herida quirúrgica

El cuidado de la herida es esencial para evitar infecciones y asegurar una cicatrización adecuada. La educación sobre cómo manejar la incisión es fundamental:

  • Mantener la zona limpia y seca: el paciente debe mantener la incisión libre de humedad y suciedad durante las primeras semanas. Es recomendable que el paciente se bañe de forma rápida y evite mojar la herida hasta que el médico lo autorice. El uso de un apósito estéril debe ser revisado periódicamente.
  • Observación de signos de infección: el paciente debe ser instruido sobre cómo identificar signos de infección, tales como enrojecimiento, hinchazón, dolor intenso o secreción purulenta en el sitio de la incisión. En caso de detectar estos signos, el paciente debe buscar atención médica de inmediato.
  • Instrucciones sobre apósitos: el equipo de enfermería debe enseñar al paciente cómo cambiar el apósito o vendaje si es necesario y asegurar que lo haga de forma estéril para evitar contaminaciones.
  1. Uso y mantenimiento del marcapasos

Los pacientes deben comprender cómo utilizar y mantener su marcapasos de manera adecuada. Esta educación incluye:

  • Ajustes y revisiones regulares: el marcapasos necesita ser revisado regularmente por un médico o técnico especializado. Los controles rutinarios pueden ser necesarios cada 6 a 12 meses para verificar que el dispositivo esté funcionando correctamente y para ajustar la programación según las necesidades del paciente.
  • Control de la batería del marcapasos: la batería del marcapasos tiene una vida útil limitada (generalmente entre 5 y 15 años, dependiendo del tipo de dispositivo). El paciente debe ser informado de que, cuando la batería se agote, será necesario realizar una cirugía menor para reemplazar el generador del marcapasos, aunque los cables pueden permanecer en su lugar.
  • Monitoreo del dispositivo: el paciente debe entender cómo se realiza el seguimiento del marcapasos, incluyendo la necesidad de acudir a consultas periódicas para verificar el rendimiento del dispositivo y asegurarse de que los electrodos no se hayan desplazado.
  1. Reconocimiento de síntomas anormales

Es importante educar al paciente sobre los signos y síntomas que podrían indicar que algo no está funcionando bien con el marcapasos o que se ha desarrollado una complicación. Entre los síntomas a tener en cuenta están:

  • Palpitaciones, mareos o dificultad para respirar: estos pueden ser signos de que el marcapasos no está funcionando correctamente o que el paciente está experimentando una arritmia.
  • Dolor o sensibilidad en el área del marcapasos: el dolor persistente o hinchazón en la zona del implante puede ser una señal de infección o desplazamiento de los electrodos.
  • Problemas con la función del marcapasos: si el paciente experimenta dolor en el pecho, un ritmo cardíaco irregular, o si se siente extremadamente cansado o desmayado sin causa aparente, se debe buscar atención médica inmediatamente.
  1. Evitar interferencias electromagnéticas

El paciente debe ser informado sobre los riesgos de interferencia electromagnética con ciertos dispositivos electrónicos. Aunque los marcapasos son diseñados para resistir interferencias comunes, el paciente debe ser consciente de:

  • Dispositivos que pueden interferir: algunas fuentes de interferencia incluyen detectores de metales, ciertos tipos de maquinaria de electrodomésticos, equipos de soldadura, y algunos equipos médicos como resonancias magnéticas (RMN) o ciertos tipos de desfibriladores. El paciente debe ser instruido sobre la necesidad de informar a los médicos y personal de salud sobre su marcapasos antes de realizarse pruebas o procedimientos médicos.
  • Dispositivos de uso diario: aunque la mayoría de los dispositivos electrónicos que el paciente usa a diario no interfieren con el marcapasos, se debe educar sobre las precauciones a tomar con teléfonos móviles (evitar llevarlo en el bolsillo cerca del marcapasos) y otros aparatos electrónicos.
  1. Seguimiento a largo plazo y actividades cotidianas

El paciente debe recibir información sobre el seguimiento a largo plazo para garantizar una buena salud a lo largo de los años con el marcapasos:

  • Control médico regular: el paciente debe programar citas periódicas para el seguimiento de su marcapasos. Durante estas consultas, se revisarán los ajustes del dispositivo, la batería, y se realizarán ecocardiogramas o ECG para asegurar que el marcapasos sigue funcionando correctamente.
  • Adaptación a la vida con el marcapasos: aunque el marcapasos puede mejorar la calidad de vida del paciente, es fundamental que este entienda cómo adaptarse a una vida activa sin comprometer su salud. A menudo, los pacientes pueden regresar a sus actividades cotidianas, aunque con ciertas limitaciones, por lo que se debe incentivar un estilo de vida saludable con ejercicios moderados, una dieta equilibrada y evitar el consumo de sustancias que puedan afectar la salud cardiovascular.

La educación al paciente sobre el marcapasos es un componente vital en su recuperación y manejo a largo plazo. Con una comprensión clara de su dispositivo, las pautas postoperatorias, las posibles complicaciones y el autocuidado adecuado, los pacientes podrán llevar una vida normal y productiva, reduciendo los riesgos de complicaciones y mejorando su bienestar general. La enfermería juega un papel clave en la entrega de esta educación, ayudando a los pacientes a sentirse seguros y empoderados en su proceso de recuperación

Conclusión

Los cuidados de enfermería previos y posteriores a la colocación de un marcapasos cardíaco son esenciales para garantizar la seguridad y la recuperación exitosa del paciente. La evaluación cuidadosa del estado de salud del paciente, la preparación física y emocional, la monitorización continua durante el procedimiento y la atención postoperatoria adecuada son fundamentales para minimizar las complicaciones y mejorar los resultados a largo plazo.

El rol de la enfermería es integral en cada paso del proceso, desde la preparación hasta la recuperación, y su capacidad para ofrecer apoyo emocional, educación y atención técnica es crucial para el éxito del procedimiento.

AUTORAS:

Lucía Gayán Fenero, Vanesa Laín Carnicer, Cyntia Cuenca Cáceres, Clara Llena Güerri, Ángela Cano Oliván y Teresa García Laiglesia.

Enfermeras de hospitalización. Hospital Universitario San Jorge de Huesca.