Aunque erróneamente se consideran un problema estético, las varices suponen un problema circulatorio ocasionado por un mal retorno de la sangre de las piernas hacia el corazón. En la mayor parte de los pacientes la causa de las varices es la insuficiencia de un eje safeno.
Lo prioritario, por tanto, es tratar la causa de las varices y, posteriormente, las varices propiamente dichas.
La cirugía tradicional de las varices implica el uso una técnica agresiva que, por lo general, requiere el uso de anestesia raquídea y la práctica de incisiones. Ello condiciona la necesidad de un período de recuperación habitualmente de semanas.
Existen técnicas mínimamente invasivas que ofrecen unos resultados similares a los tratamientos tradicionales pero con una agresividad muy inferior:
• Se pueden llevar a cabo sin anestesia, o con anestesia local y una pequeña sedación.
• No hay heridas quirúrgicas.
• La incorporación a las actividades habituales es inmediata o, a lo sumo, hay que reducir ligeramente la actividad física durante 48/72 horas.
Hay que tener presente que hay diferentes técnicas y que cada una de ellas tiene algún punto fuerte que la hace ligeramente superior al resto. Ello depende del tipo de segmento venoso a tratar, de las características anatómicas del paciente, la distribución de sus varices, etc. Por otro lado, estamos hablando de la existencia de un problema circulatorio real, no sólo estético. Por ello, es crucial acudir a un cirujano especialista en angiología y cirugía vascular con experiencia acreditada en flebología, para poder llegar a un diagnóstico exacto y elegir el procedimiento más adecuado en su caso.
El Dr. Jiménez Arribas tiene experiencia en todos los métodos existentes para el tratamiento de las varices, con miles de casos tratados. Le ofrecemos una valoración honesta y realista de su caso, el tratamiento más moderno y efectivo para sus varices y un seguimiento cercano a lo largo de todo el procedimiento.
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