Lactancia materna en tiempos de coronavirus

Jaione Fernández García. Enfermera de Pediatría del Centro de Salud de Ancín. Eva Manso Perú. DUE del Centro de Salud de Estella

Print Friendly, PDF & Email
Si ya eres mamá, o estás embarazada, es normal que te hayas preguntado qué es lo más seguro para tu bebé, si la lactancia artificial o la materna . Al ser una enfermedad nueva, con muchos interrogantes y pocas investigaciones, puede que te surjan dudas, pero las pruebas están profundamente a favor de la lactancia materna.

El contacto piel con piel y la lactancia materna, temprana y exclusiva, ayuda al buen desarrollo del bebé y no hay razón de interrumpirla por causa del virus.

¿Debería seguir la lactancia materna durante la pandemia?

Por supuesto. La leche materna contiene anticuerpos beneficiosos para mantener a los bebés sanos y protegidos de muchas infecciones. Los anticuerpos y los factores bioactivos de la leche materna pueden combatir la infección de la COVID-19, incluso si el bebé ha sido expuesto al virus.

¿Pueden contraer la COVID-19 los bebés alimentados con leche materna?

Hasta la fecha, no se ha detectado la transmisión de casos activos de la COVID-19 a través de la lactancia, aunque se sigue investigando en ello.

Si una madre tiene COVID-19, presunta o confirmada ¿debe seguir amamantando?

Sí. Existen datos científicos de alta calidad que demuestran que la lactancia materna reduce la mortalidad de los neonatos, lactantes y niños menores de 5 años, incluso en entornos con recursos abundantes, y mejora la salud y el desarrollo a lo largo de toda la vida en todas las zonas geográficas y entornos económicos.

¿Cuáles son las recomendaciones de higiene para una madre que amamanta y con sospecha o confirmación de COVID-19?

• Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o limpiárselas con un gel hidroalcohólico, especialmente antes de tocar al bebé.
• Utilizar una mascarilla médica mientras amamantan.
• Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo al estornudar o toser, tras lo cual deben desecharlo inmediatamente y volver a limpiarse las manos con gel hidroalcohólico o lavárselas con agua y jabón.
• Limpiar y desinfectar regularmente las superficies.

¿Es necesario que las madres con sospecha o confirmación de COVID-19 se laven el pecho anes de amamantar o antes de extraerse leche?

Si una madre con sospecha o confirmación de COVID-19 tose encima de su pecho descubierto, debe lavarse suavemente con agua templada y jabón durante un mínimo de 20 segundos antes de amamantar.
No es necesario lavarse sistemáticamente el pecho antes de cada toma o extracción de leche.

Si una madre con covid-19, presunta o confirmada, no puede amamantar, ¿cuál es la mejor forma de alimentar al recién nacido o lactante?

• La mejor alternativa sería la extracción de la leche de la madre.
• Leche materna procedente de donantes.
• Amamantamiento por un ama de leche o nodriza.
• Lactancia artificial.

Es seguro utilizar leche extraída de una madre con COVID-19, presunta o confirmada?

Sí. Hasta la fecha no se ha detectado el virus activo en la leche de ninguna madre con COVID-19, presunta o confirmada.

Si una madre con covid-19, presunta o confirmada, no ha podido amamantar por haber estado demasiado enferma o por otro problema de salud, ¿cuándo puede volver a amamantar?

La madre puede empezar a amamantar en cuanto se sienta suficientemente bien para hacerlo. No hay ningún periodo de espera establecido después de haber padecido COVID-19, presunta o confirmada. No hay datos científicos que indiquen que la lactancia modifique el curso clínico de la COVID-19 en las madres.

Si la madre presente covid-19, presunta o confirmada, ¿resulta más seguro alimentar al bebé con fórmulas para lactantes?

No. En todos los entornos, alimentar a neonatos y lactantes con leche artificial conlleva algunos riesgos.
Los riesgos asociados al uso de fórmulas para lactantes aumentan cuando se ven comprometidas las condiciones de vida en el hogar o la comunidad, por ejemplo, cuando existe acceso reducido a los servicios sanitarios en caso de enfermedad del bebé o acceso reducido al agua potable, o si el acceso a las fórmulas para lactantes es difícil o no está garantizado en condiciones asequibles y sostenibles.

¿Cuáles son los mensajes clave para las madres que deseen amamantar pero tienen miedo de contagiar la covid-19 a su bebé?

• La lactancia materna y el contacto piel a piel reducen significativamente el riesgo de muerte en los neonatos y lactantes de corta edad y proporcionan beneficios a la salud y el desarrollo no solo inmediatos sino para toda la vida. Además, la lactancia materna reduce el riesgo de cáncer de mama y de ovario en la madre.
• Los neonatos y lactantes presentan un riesgo bajo de infección por el virus de la COVID-19. En los pocos casos de infección confirmada en niños de corta edad, la mayoría de las veces la enfermedad ha cursado con síntomas leves o sin síntomas.

• Los numerosos beneficios de la lactancia materna superan con creces los posibles riesgos de transmisión y enfermedad asociados a la COVID-19.
• No se ha detectado el virus activo en la leche materna de ninguna mujer con sospecha o confirmación de esta enfermedad, y no hay datos que demuestren que el virus pueda transmitirse al amamantar.

¿Por qué las recomendaciones de lactancia para las madres con COVID-19, presunta o confirmada, parecen contradecir las recomendaciones de distanciamiento físico para la población general?

Las recomendaciones de mantener el distanciamiento físico dirigidas a los adultos y los niños de más edad buscan reducir el contacto con personas asintomáticas con COVID-19 y la consiguiente posibilidad de transmisión del virus. Se trata de una estrategia que permite reducir la prevalencia general de la COVID-19 y el número de adultos que experimenta cuadros más graves por esa enfermedad.
En el caso de las recomendaciones sobre el cuidado y la alimentación de los lactantes cuyas madres presentan COVID-19, presunta o confirmada, el objetivo es mejorar la supervivencia, la salud y el desarrollo de los neonatos y lactantes, tanto a corto plazo como a lo largo de toda su vida. Dichas recomendaciones tienen en cuenta la probabilidad de que los lactantes contraigan la COVID-19 y los posibles riesgos asociados, pero también los riesgos de enfermedad grave y fallecimiento que aparecen cuando los lactantes no reciben lactancia materna o cuando las fórmulas para lactantes se utilizan incorrectamente, así como los efectos protectores de la lactancia materna y el contacto piel a piel.
En general, los niños presentan un riesgo bajo de infección por el virus de la COVID-19. En los pocos casos de infección confirmada en niños, la mayoría de las veces la enfermedad ha cursado con síntomas leves o sin síntomas. Los numerosos beneficios de la lactancia materna superan ampliamente los posibles riesgos de transmisión y enfermedad asociados a la COVID-19.