Las varices en el embarazo

Dr. Gonzalo Villa. Especialista en Cirugía Vascular. Nº Colegiado: 313106416

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El embarazo es un momento en el que las mujeres, sobre todo las que tienen cierta predisposición genética, pueden notar la aparición de varices en las extremidades inferiores o el empeoramiento de las que tenían previamente. En ocasiones también aparecen varices vulvares muy molestas.

Las varices son venas que han dejado de realizar su cometido. Cuando éstas se estropean provocan que la sangre que debería circular hacia arriba, caiga hacia los pies por efecto de la gravedad. Esto provoca un aumento de la presión dentro de la vena (hipertensión venosa) con la correspondiente dilatación de la misma y a la vez una elevada presión en los tejidos que la rodean provocando los síntomas que todos conocemos como son la pesadez, dolor de piernas, cansancio, calambres, picor, piernas inquietas, etc.

Durante el embarazo, debido a los cambios hormonales y al aumento de peso, estas venas varicosas se pueden agravar en los miembros inferiores e incluso en la zona vulvar provocando los síntomas referidos anteriormente.

Estudio con un ecodoppler color

Ante la presencia de varices durante el embarazo es conveniente su estudio mediante una exploración y la realización de un ecodoppler color por parte de un especialista en Angiología y Cirugía Vascular.

En este momento por su puesto no se plantea la posibilidad de eliminar las varices, ni con tratamientos tan poco agresivos como son la fleboesclerosis con microespuma ecoguiada ni con el catéter CLARIVEIN® ni por supuesto con cirugías que resultan muy agresivas.

Lo que sí se recomendará durante esta época tan especial es usar unas medias elásticas de compresión intermedia (Clase II) a ser posible un panty diseñado para embarazadas, realizar ejercicio físico, es necesario pasear, procurar reposo con las extremidades elevadas y en ocasiones tomar medicación para mejorar las molestias que causan las varices, el empleo de ciertos geles o cremas también pueden aliviar la clínica.

En la mayoría de los casos, tras el parto, las varices desaparecerán y dejarán de causar problemas con lo que no se precisará de ningún tipo de tratamiento salvo el preventivo (uso de unas medias, la realización de ejercicio, evitar sobrepeso, etc.).

Si por desgracia las varices persisten se deberá revalorar la situación en la consulta y plantear la eliminación de las mismas. Es en estos casos cuando tenemos que plantear la posibilidad de tener nuevos embarazos aguantando los problemas de las varices o eliminarlas y tener los siguientes embarazos evitando ese inconveniente.

Nosotros sin duda recomendamos la eliminación de las mismas para evitar que en los siguientes embarazos sigan causando problemas.

El mejor tratamiento para conseguirlo es la fleboesclerosis con microespuma asociada o no al empleo del catéter CLARIVEIN®, es un procedimiento muy poco agresivo, muy eficaz, que permite seguir realizando una vida normal (hay que cuidar del bebé) y evitará los problemas causados por las varices en el futuro.