Más allá del cáncer de mama

Rosa M. Revert Azcona. Nº Coleg. 3106409. Master en Medicina Estética. Médico SUE (Servicio de Urgencias Extrahospitalarias)

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El cáncer a día de hoy, puede considerarse una enfermedad crónica y relativamente frecuente, provocada por una predisposición genética y por numerosos factores desencadenantes.

De todos son conocidos la influencia del sol sobre el cáncer de piel, de ahí la importancia de la protección solar, o del tabaco sobre los pulmones, pero también el sobrepeso, la falta de ejercicio o, infecciones…, pueden conllevar el desarrollo de un cáncer a medio o largo plazo. Por tanto, es fundamental la prevención.
Si a pesar de todo aparece, hay que decir que la supervivencia del cáncer, se ha incrementado en las últimas décadas, debido a un diagnóstico cada vez más precoz y a la utilización de combinaciones de tratamientos cada vez más eficaces, así como a la participación, de los propios pacientes y su entorno familiar en todo lo referente a su enfermedad y al proceso de cuidados.

Verse bien ayuda a sentirse bien

Especial atención merece el cáncer de mama, por su frecuencia y por su alta tasa de curación. Los tratamientos oncológicos funcionan y funcionan muy bien, aunque luego existan secuelas que afectan a la piel y al aspecto físico en general.
Ante todo esto, la medicina estética puede ser una gran aliada, siempre de la mano del equipo oncológico, tanto en la prevención como en la recuperación de los efectos secundarios.
Verse bien ayuda a sentirse bien, estar libre de enfermedad implica también sentirse a gusto con el propio cuerpo.
Se puede minimizar en la medida de lo posible los efectos de la enfermedad y de los tratamientos, y porque no, si la piel ha perdido grasa y está deshidratada, envejecida, recurrir a un tratamiento médico estético que nos ayude a reconocernos en la imagen que nos devuelve el espejo.
Es fundamental la alimentación rica en frutas y verduras, legumbres, aceite de oliva, lo que conocemos como dieta mediterránea, que permita a nuestra organismo hacer frente a la enfermedad y a los tratamientos y evitar asi el aumento de peso.
Importante será también el ejercicio, antes de que aparezca la enfermedad, pero también, en la medida de lo posible durante la recuperación, ejercicios acordes a el estado anímico y funcional. Cada uno lo que prefiera pero hay que mantener una vida activa.

Bienestar físico, emocional, espiritual y social

En esta línea especial importancia tiene la hidratación de la piel y la protección solar. Es fundamental mantener la piel en adecuadas condiciones, hidratarla y mantenerla flexible antes y después del tratamiento
Afrontar un cáncer nunca es fácil. A pesar del deterioro físico y psíquico que supone la enfermedad los pacientes tienen que mantener la esperanza y saber que hay salidas. Salidas que más allá del tratamiento oncológico significan también cuidar su bienestar físico, emocional, espiritual y social, ofreciendo alternativas , que las hay, para ayudarles a combatir los efectos adversos de la enfermedad y sus tratamientos, así como facilitar su re-incorporación a una vida activa tanto laboral como social.
Mantener un estado de ánimo óptimo y elevado, sentirse y verse libres de enfermedad es fundamental para su recuperación.