El divertículo de Zenker es un saco anormal que se forma en la parte posterior de la faringe, justo por encima del esófago. No es un divertículo verdadero, sino un pseudodivertículo por pulsión: la mucosa y submucosa se hernian a través de una zona de debilidad natural de la pared faríngea posterior conocida como triángulo de Killian, situada entre los músculos tirofaríngeo y cricofaríngeo.
Con el tiempo, los alimentos y las secreciones quedan retenidos dentro de esta bolsa, lo que produce los síntomas característicos de la enfermedad.
Causas y factores de riesgo
La causa principal es una disfunción del músculo cricofaríngeo (el esfínter esofágico superior). Cuando este músculo presenta espasmo, incoordinación o apertura incompleta durante la deglución, se genera un aumento de presión en la hipofaringe que empuja la mucosa hacia afuera, creando la bolsa.
Los factores de riesgo más frecuentes incluyen:
- Edad avanzada: es la condición más frecuente en varones entre la 7ª y 8ª década de vida.
- Sexo masculino: predomina claramente en hombres.
- Enfermedades neuromusculares: condiciones que afectan la coordinación de la deglución.
- Reflujo gastroesofágico crónico: puede contribuir a la disfunción del esfínter superior.
Su prevalencia en la población general es baja, entre el 0,01% y el 0,11%, aunque se estima que está infradiagnosticado.
Síntomas
Los síntomas aparecen de forma progresiva y están relacionados con la retención de alimentos en la bolsa:
- Disfagia (dificultad para tragar), presente en el 80–90% de los casos y habitualmente el síntoma más importante.
- Regurgitación de alimentos no digeridos, a veces horas después de comer.
- Halitosis (mal aliento), por la fermentación de residuos acumulados en la bolsa.
- Tos crónica y sensación de cuerpo extraño en la garganta.
- Pérdida de peso involuntaria, por dificultad para alimentarse adecuadamente.
- Neumonía por aspiración: la complicación más grave, consecuencia del paso de contenido del divertículo hacia la vía aérea, especialmente peligrosa en pacientes ancianos.
Diagnóstico
El diagnóstico se sospecha por la clínica y se confirma con el esofagograma con bario. Esta prueba no solo visualiza la bolsa, sino que también mide su tamaño. Se puede realizar también una videofluoroscopia, que aporta información dinámica sobre regurgitación y aspiración, lo cual es fundamental para determinar si el divertículo es realmente la causa de los síntomas.
La endoscopia también puede detectarlo.
Tratamiento
El tratamiento está indicado en todo paciente sintomático. El objetivo común de todas las técnicas es seccionar el músculo cricofaríngeo que forma el tabique entre el esófago y la bolsa, para mejorar el vaciamiento y aliviar los síntomas.
El tratamiento de primera línea es mediante endoscopia. La técnica consiste en realizar una incisión endoscópica del tabique entre la bolsa y el esófago (miotomía completa del músculo cricofaríngeo).
Hay otras técnicas más avanzadas que se pueden realizar, estando en última línea la cirugía abierta.
Pronóstico
El pronóstico es generalmente favorable. La gran mayoría de los pacientes experimenta mejoría significativa de los síntomas. La recurrencia ocurre en una minoría de casos tras tratamiento endoscópico.
AUTORES:
Cristina Victoria Borao Laguna. Médica Adjunto de Aparato digestivo. Hospital Universitario San Jorge de Huesca.
Rubén Amillo Aznar. Enfermero de urgencias 061 Aragón.
Beatriz Borao Laguna. F.E.A de Geriatría. Hospital Provincial de Zaragoza


