Rol del personal de enfermería en el manejo del dolor postoperatorio en un paciente pediátrico: Estudio de caso


Natalia Menéndez Rillo, María Carmen Sánchez Sánchez, Marcelo Cobos Cobos, Marta García Goded y María Marín Ibáñez

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Material y método

Se presenta un estudio de caso en el que se evalúa el papel del personal de enfermería en el manejo del dolor postoperatorio en un paciente pediátrico de 6 años sometido a una apendicectomía. Se monitoreó el dolor mediante la escala de dolor autoinformada FLACC (Face, Legs, Activity, Cry, Consolability) durante 48 horas después de la cirugía.

El dolor postoperatorio es un problema común en pacientes de todas las edades, pero en los pacientes pediátricos puede ser especialmente difícil de tratar. Hay muchas razones por las que los niños pueden experimentar dolor después de la cirugía, como las incisiones quirúrgicas, los tubos o drenajes, o las inyecciones y medicamentos. El dolor puede afectar la capacidad del niño para recuperarse de una cirugía y puede tener un impacto significativo en su bienestar emocional y físico a largo plazo.

Por esta razón, es fundamental que el personal de enfermería se involucre de manera activa en la evaluación y el manejo del dolor postoperatorio en los pacientes pediátricos. La escala de dolor autoinformada FLACC es una herramienta de evaluación simple y efectiva que puede utilizarse para medir el dolor en los niños basándose en su comportamiento. Esta escala se ha demostrado ser precisa y confiable en la evaluación del dolor postoperatorio en niños.

El estudio de caso que se presenta aquí se centró en un paciente pediátrico de 6 años que fue sometido a una apendicectomía. Durante las primeras 48 horas después de la cirugía, el personal de enfermería evaluó continuamente el dolor del niño mediante la escala FLACC. Los resultados del estudio indicaron que el dolor del niño fue constante durante las primeras 24 horas después de la cirugía, con un nivel de dolor en la escala FLACC entre 7 y 8. Sin embargo, después de la terapia analgésica, el dolor del niño disminuyó significativamente durante las siguientes 24 horas, con un nivel de dolor entre 2 y 3 en la escala FLACC.

El personal de enfermería desempeñó un papel crítico en la evaluación y el manejo del dolor postoperatorio del niño. La evaluación continua del dolor y la administración de terapia analgésica adecuada fueron fundamentales para aliviar el sufrimiento del paciente. Además, la escala FLACC brindó una evaluación precisa del dolor del niño y permitió que el personal de enfermería adaptara las estrategias de tratamiento según las necesidades individuales del paciente.

En resumen, el estudio de caso presenta una perspectiva valiosa sobre el manejo del dolor postoperatorio en pacientes pediátricos. El personal de enfermería desempeña un papel clave en la identificación y el tratamiento del dolor en los niños, y la escala FLACC es una herramienta útil para la evaluación del dolor en base al comportamiento del niño. Es fundamental que se siga investigando y desarrollando nuevas estrategias para el manejo del dolor postoperatorio en pacientes pediátricos, con el objetivo de mejorar el bienestar y la calidad de vida de estos pacientes vulnerables.

Desarrollo

El manejo del dolor postoperatorio en pacientes pediátricos es un desafío importante, ya que los pacientes pueden experimentar dolor en diferentes intensidades según el tipo de procedimiento y otros factores individuales. En el caso del paciente de 6 años sometido a apendicectomía, ha sido importante que el personal de enfermería haya seguido el protocolo hospitalario para el manejo del dolor postoperatorio.

La administración de analgésicos es un paso clave en el manejo del dolor postoperatorio en pacientes pediátricos. En este caso, el personal de enfermería evaluó la intensidad del dolor utilizando la escala FLACC y administró analgésicos como se necesitaba. La escala FLACC es una herramienta de medición validada, que evalúa el dolor en función de las siguientes cinco categorías: expresiones faciales, actividades de las piernas, actividad, llanto y consolabilidad del paciente, y puede ser utilizada en niños de 2 meses a 7 años.

Además de la administración de analgésicos, el personal de enfermería también proporcionó cuidados no farmacológicos para aliviar el dolor del paciente. Los cuidados no farmacológicos son técnicas que no implican medicamentos y que pueden ser usados para complementar los tratamientos farmacológicos de los pacientes. En este caso, el personal de enfermería utilizó técnicas de distracción y confort emocional. Las técnicas de distracción, como la lectura de libros o la visualización de vídeos, pueden ayudar a los pacientes a alejarse del dolor y a centrarse en actividades más agradables. Los cuidados de confort emocional, como el apoyo afectivo y la tranquilidad, puede ayudar a reducir la ansiedad del paciente y mejorar su bienestar emocional.

Discusión

El manejo adecuado del dolor postoperatorio en pacientes pediátricos es fundamental para una recuperación rápida y efectiva (Cavallieri et al., 2007). De hecho, la literatura científica ha señalado que el dolor postoperatorio puede tener un impacto significativo en el bienestar físico y emocional de los niños, así como en su recuperación (Mesa et al., 2022).

El personal de enfermería tiene un papel clave en el manejo del dolor postoperatorio en pacientes pediátricos. Ellos están en contacto directo con los pacientes y son los encargados de evaluar y administrar tratamientos analgésicos. La literatura científica ha demostrado que la intervención temprana y efectiva del dolor es esencial para reducir el tiempo de recuperación, disminuir las complicaciones postoperatorias y mejorar la satisfacción del paciente y sus familiares.

Un enfoque multifacético para el manejo del dolor postoperatorio en pacientes pediátricos es importante para lograr una experiencia postoperatoria más satisfactoria. La intervención farmacológica y no farmacológica pueden ser utilizadas en conjunto para obtener los mejores resultados (Sada et al., 2011). Las intervenciones farmacológicas incluyen la administración de analgésicos, como la morfina y otros opioides, así como la utilización de anestesia regional.

Por otro lado, los cuidados no farmacológicos, como la distracción o el confort emocional, también pueden ser efectivos para aliviar los pacientes del dolor postoperatorio. Además, la comunicación efectiva con el paciente y su familia, es importante para la comprensión del dolor y la planificación del manejo del mismo. Esta comunicación puede incluir una estrategia de tratamiento claro y brindar información sobre los efectos secundarios de los analgésicos y las técnicas no farmacológicas.

Conclusión

El manejo del dolor postoperatorio en pacientes pediátricos requiere un enfoque multidisciplinario en el que el personal de enfermería desempeña un papel esencial. La combinación de intervenciones farmacológicas y no farmacológicas permite al personal de enfermería elegir la mejor estrategia para manejar el dolor del paciente.

Entre las intervenciones farmacológicas se encuentra la administración de analgésicos opioides, que pueden ser eficaces para aliviar el dolor postoperatorio en pacientes pediátricos. Sin embargo, el uso de estos analgésicos requiere una cuidadosa monitorización del paciente para detectar posibles efectos secundarios. Además, es esencial que el personal de enfermería esté capacitado en la administración de los medicamentos y en la identificación de las dosis y frecuencias adecuadas.

Por otro lado, los cuidados no farmacológicos, como la distracción y el confort emocional, también pueden ser efectivos en el manejo del dolor postoperatorio en pacientes pediátricos. Estas intervenciones son especialmente útiles para aquellos que no pueden utilizar medicamentos debido a alergias o intolerancia.

La comunicación efectiva es otro aspecto importante en el tratamiento del dolor postoperatorio en pacientes pediátricos. Se recomienda que se involucre a los padres y al niño en el plan de cuidados para asegurarse de que estén bien informados y participen activamente en el proceso de recuperación. Esto también ayuda a detectar cualquier cambio en la percepción del dolor del paciente y a ajustar el plan de manejo del dolor según sea necesario.

En resumen, el presente caso resalta la importancia del personal de enfermería en el manejo del dolor postoperatorio en pacientes pediátricos. La combinación de intervenciones farmacológicas y no farmacológicas, así como la comunicación efectiva, son fundamentales para una recuperación exitosa y la satisfacción del paciente y de su familia.

AUTORES

Natalia Menéndez Rillo. Administrativa

María Carmen Sánchez Sánchez. Enfermera

Marcelo Cobos Cobos. Médico

Marta García Goded. Farmaceútica

María Marín Ibáñez. Enfermera

Centro de Salud de Mosqueruela. Teruel

Bibliografía

Cavallieri B., S., Canepa L., P., & Ricke S., C. (2007). Dolor agudo post-quirúrgico en pediatría evaluación y tratamiento. Revista médica Clínica Las Condes18(3), 207–216. https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medica-clinica-las-condes-202-articulo-dolor-agudo-post-quirurgico-pediatria-evaluacion-X0716864007321256

Mesa, D. M. A., & Pardo, E. F. P. (2022). Analgesia multimodal en dolor agudo postoperatorio en pediatría. The Ecuador Journal of Medicine5(1), 22–37. https://doi.org/10.46721/tejom-vol5iss1-2022-22-37

Sada Ovalle, T., Delgado Hernández, E., & Castellanos Olivares, A. (2011). Prevalencia del dolor postoperatorio en cirugía electiva de pacientes del hospital de especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI IMSS. Revista de la Sociedad Española del Dolor18(2), 91–97.