Salud y medio ambiente: el impacto del cambio climático


Scherezade Martín Bernal, María Jesús Aparicio Roche, Marcos Mene Gálvez, María Mercedes Tejedor Felipe, José Andrés Segura, Cristina Azahara Torán Bonillo, Ana Isabel Sesma García, Mercedes Alonso Bueno, Raquel Arilla Gil, Diego Calvo Tesan

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El cambio climático impacta profundamente la salud humana a través de fenómenos meteorológicos extremos, propagación de enfermedades y deterioro de los ecosistemas, lo que a su vez genera riesgos físicos y mentales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que entre 2030 y 2050 podría causar 250 mil muertes adicionales anualmente debido a malnutrición, malaria, diarrea y estrés por calor.

Impactos directos e indirectos

  • Fenómenos meteorológicos extremos: el aumento de la frecuencia e intensidad de las olas de calor, inundaciones, sequías e incendios provoca lesiones, muertes prematuras y desplazamientos de población.
  • Enfermedades infecciosas: las alteraciones en la temperatura y los patrones de precipitación expanden el rango geográfico de vectores como los mosquitos, facilitando la propagación de enfermedades como el dengue, el chikungunya, el zika y la malaria.
  • Calidad del aire y agua: la contaminación del aire empeora con las temperaturas más altas, incrementando las enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Las inundaciones pueden contaminar las fuentes de agua potable, aumentando el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua como el cólera y la diarrea.
  • Inseguridad alimentaria: la variabilidad climática y los fenómenos extremos afectan la agricultura y la producción de alimentos, lo que lleva a la desnutrición en las poblaciones más vulnerables.
  • Salud mental: los eventos climáticos traumáticos y la incertidumbre sobre el futuro pueden causar estrés postraumático, ansiedad y depresión, especialmente en niños, niñas y adolescentes.

El vínculo con el medio ambiente

El deterioro del medio ambiente amplifica los riesgos para la salud. La pérdida de biodiversidad, por ejemplo, puede favorecer la transmisión de patógenos de animales a humanos (zoonosis). Los ecosistemas saludables proporcionan servicios esenciales como la purificación del agua y el aire, que se ven comprometidos por el cambio climático, afectando directamente al bienestar humano.

Lo que se menciona es clave: el cambio climático no es solo una amenaza ambiental, sino una crisis directa para la salud humana. El aumento de temperaturas, la mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, y la propagación de enfermedades infecciosas son solo algunas de las muchas repercusiones de este fenómeno global. Es crucial que, además de los esfuerzos por mitigar el cambio climático, se desarrollen políticas específicas que integren la salud en la agenda climática.

El enfoque interdisciplinario que se menciona es vital. Los impactos del cambio climático sobre la salud son complejos y afectan a diversas áreas: desde la disponibilidad de agua potable hasta los problemas de salud mental derivados de eventos extremos o desplazamientos forzados. Sin embargo, también existen enormes oportunidades para integrar la salud pública en la planificación climática, desde la promoción de energías renovables hasta la creación de espacios urbanos más verdes y resilientes.

El cambio climático es una de las amenazas más complejas y devastadoras que enfrentamos en la actualidad, no solo por su impacto ambiental, sino también por cómo agrava las desigualdades sociales y de salud. La forma en que afecta más gravemente a las comunidades más vulnerables, aquellas que ya viven en condiciones precarias, pone de manifiesto la urgente necesidad de adaptar nuestras políticas de salud y desarrollo para mitigar estos efectos.

El aumento de temperaturas y fenómenos climáticos extremos tienen un impacto directo sobre la salud física y mental, y además incrementan los riesgos de pobreza, desplazamientos forzados y tensiones sociales. La salud mental, por ejemplo, ha sido una de las áreas menos abordadas, pero los efectos psicológicos del cambio climático, como el estrés postraumático tras desastres naturales, son devastadores.

Además, la relación entre el cambio climático y la seguridad alimentaria es clara, y la creciente inestabilidad de los cultivos debido a fenómenos como las sequías o las lluvias intensas está afectando la disponibilidad de alimentos, lo que, a su vez, empeora la malnutrición y otras enfermedades. La propagación de enfermedades infecciosas, como el dengue, la malaria y el cólera, también se está viendo favorecida por el aumento de la temperatura y la alteración de patrones meteorológicos.

Es fundamental que organizaciones como Salud por Derecho sigan visibilizando estos impactos y abogando por políticas públicas que integren la salud, el cambio climático y la justicia social de manera transversal. Las respuestas deben ser más que mitigación ambiental: deben involucrar adaptaciones a los sistemas de salud, inversiones en infraestructura resiliente, y un enfoque integral que no deje a nadie atrás.

1. Efectos directos:

– La frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos extremos como inundaciones, tormentas y olas de calor han tenido un impacto directo en la salud de las personas, afectando tanto a su bienestar físico como a las infraestructuras necesarias para una vida saludable.

– Las olas de calor, por ejemplo, han sido una de las principales causas de muertes adicionales, especialmente en áreas donde no existen suficientes medidas para mitigar los efectos del calor extremo.

2. Efectos indirectos:

– Los cambios en la calidad del aire, como el aumento de partículas contaminantes y polen, han llevado a un incremento de enfermedades respiratorias, especialmente en zonas urbanas.

– También se ha identificado un aumento en las enfermedades transmitidas por el agua y los alimentos debido a la alteración de los ecosistemas y el acceso limitado a servicios de saneamiento.

– Otro punto importante es la distribución geográfica de las enfermedades infecciosas, que ha cambiado debido a la alteración de los hábitats de los vectores de enfermedades como el mosquito del dengue o la malaria.

3. Desplazamiento de poblaciones:

– Los desastres ambientales y la pérdida de tierras cultivables están obligando a las personas a desplazarse, lo que genera una mayor concentración de población en áreas urbanas y, por lo tanto, un aumento en los riesgos de salud asociados a la sobrepoblación y la falta de infraestructuras adecuadas.

4. Impactos en la disponibilidad de recursos básicos:

– El cambio climático está alterando la disponibilidad de recursos esenciales como agua potable y alimentos, especialmente en áreas vulnerables. Esto no solo afecta la salud física, sino también genera mayores desigualdades en salud entre las poblaciones más desfavorecidas.

5. Desigualdades en la salud:

– Como se menciona, aunque el cambio climático afecta a la población mundial, los impactos no son equitativos. Las regiones más vulnerables, como el sudeste asiático y África, serán las más afectadas. Esto podría agravar aún más las desigualdades sociales y económicas, creando un ciclo de pobreza y mala salud.

Conclusión

En resumen, el cambio climático no solo tiene un impacto directo en la salud a través de fenómenos extremos, sino que también altera las condiciones ambientales que son fundamentales para la salud humana, como el aire limpio, el agua potable y la seguridad alimentaria. Los países más desfavorecidos, que ya enfrentan desafíos de desarrollo, serán los más afectados por estos cambios, lo que podría generar un aumento de las desigualdades sociales y sanitarias a nivel global.

AUTORES:

Scherezade Martín Bernal. TCAE, Hospital Provincial Ntra. Sra. De Gracia. Zaragoza.

María Jesús Aparicio Roche. TCAE, Hospital Provincial Ntra. Sra. De Gracia. Zaragoza.

Marcos Mene Gálvez. Enfermero, Hospital Provincial Ntra. Sra. De Gracia. Zaragoza.

María Mercedes Tejedor Felipe. TCAE, Hospital Provincial Ntra. Sra. De Gracia. Zaragoza.

José Andrés Segura. TCAE, Hospital Provincial Ntra. Sra. De Gracia. Zaragoza.

Cristina Azahara Torán Bonillo. TCAE, Hospital Provincial Ntra. Sra. De Gracia. Zaragoza.

Ana Isabel Sesma García. Celadora, Hospital Provincial Ntra. Sra. De Gracia. Zaragoza.

Mercedes Alonso Bueno. TCAE, Hospital Provincial Ntra. Sra. De Gracia. Zaragoza.

Raquel Arilla Gil. TCAE, Hospital Provincial Ntra. Sra. De Gracia. Zaragoza.

Diego Calvo Tesan. Administrativo, Hospital Clinico Lozano Blesa. Zaragoza.

BIBLIOGRAFIA:

  1. INTERNET: www.diba.cat