Me han operado de cáncer de mama, ¿me puede aparecer un linfedema?


Mayra Medrano Cid. Fisioterapeuta Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza

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Un linfedema es un tipo de edema producido por una disfunción linfática y se caracteriza por el acúmulo del líquido rico en proteínas en el espacio intersticial dando lugar a un aumento de tamaño o hinchazón de la región corporal afecta.

Se estima que el 20% de los pacientes diagnosticados de cáncer de mama desarrollará un linfedema en la extremidad superior a los seis meses, el 36% al año y el 54% a los 36 meses.
Los factores de riesgos más relevantes para ello son:
• Número de ganglios linfáticos extirpados en la cirugía (el riesgo es menor cuando se extirpa el ganglio linfático centinela).
• La radioterapia en la zona.
• La obesidad.

¿Qué nota el paciente?

El linfedema no suele desarrollarse de forma brusca, por lo que los primeros síntomas pueden ser la sensación de pesadez en el brazo o endurecimiento de algunas zonas del mismo (las más habituales son las que soportan una presión como la cara anterior del brazo y la zona del codo).
Dado que habitualmente el aumento de volumen del brazo es gradual, es importante conocer y detectar los primeros síntomas y así poder iniciar lo antes posible un tratamiento precoz del mismo mediante fisioterapia. El diagnóstico precoz puede evitar su progresión a estadios más avanzados.

¿Qué puedo hacer para prevenir la aparición del linfedema?

El linfedema es una enfermedad crónica. Se trata de un proceso que no podemos esperar una curación espontánea y por lo tanto necesita un tratamiento general de por vida.
Para evitar que aparezca un linfedema existen una serie de medidas preventivas que conviene seguir para evitar su aparición o las complicaciones una vez establecido el linfedema.
Medidas generales:
• No poner inyecciones, vacunas, ni hacer extracciones de sangre en el brazo afecto.
• No realizar toma de tensión arterial en el brazo afecto.
• No tomar baños de sol ni utilizar saunas, ni rayos UVA.
• Evitar la compresión que pueden realizar las joyas, anillos, relojes, etc…
• Evitar el transporte de cargas pesadas con la extremidad afecta.
• Mantener el brazo elevado el mayor tiempo posible.
• Usar sujetadores de tirante ancho y sin aros, que no compriman el contorno del tronco.
• Evitar los golpes sobre la zona afecta y lesiones con objetos punzantes.
• Buena hidratación diaria de la piel.
• No cortar las cutículas al cortar las uñas.
• Realizar deporte con moderación, actividad física suave. No están recomendados deportes de riesgo y de contacto que conlleven movimientos bruscos y repetitivos.
• Tener cuidado con las picaduras de insectos y quemaduras en la zona.

• Disminuir la ingesta de sal en la alimentación, cuidar el consumo de proteínas animales, grasas saturadas y azúcares.
• Ingesta de verduras y pescados. Una buena hidratación (entre 1,5 litros y 2 litros de agua diarios).
• Depilarse con crema o maquinilla eléctrica (ni cera caliente ni cuchillas).

Y si me aparece un linfedema ¿qué debo hacer?

Si has sido tratado de cáncer de mama y presentas alguna alteración en el brazo del mismo lado intervenido no dudes en consultarlo con tu médico para que realice la exploración clínica que considere necesaria.
Posteriormente será el fisioterapeuta el profesional sanitario capacitado para el tratamiento físico del linfedema.
En el tratamiento se puede diferenciar dos fases:
1. Fase intensiva de tratamiento:
La Terapia Descongestiva del Linfedema (TDL) es el procedimiento terapéutico más aceptado. Consiste en:
• higiene y cuidados de la piel.
• drenaje linfático manual.
• presoterapia.
• vendajes compresivos multicapa.
• ejercicios específicos.
2. Fase de mantenimiento:
• prendas de contención (manga durante el día +/- vendaje nocturno).
• ejercicios.
• autocuidados.