Se conoce como torsión ovárica a la rotación del ovario sobre los elementos que lo sostienen: el mesoovario, el mesosalpinx, el mesometrio y el peritoneo. Puede encontrarse también rotado junto con .el ovario, la trompa de Falopio, denominándose éste fenómeno torsión anexial.
Esta torsión puede producir la oclusión de la irrigación ovárica (que viene de la arteria ovárica y de la rama ovárica de la arteria uterina) provocando isquemia e incluso necrosis.
Puede producirse a cualquier edad, aunque el pico de prevalencia se encuentra entre los 20 y los 35 años. Algunos factores de riesgo son:
- Existencia de un tumor anexial (>5cm).
- Antecedente de torsión ovárica.
- Embarazo.
- Técnicas de reproducción asistida que puedan producir híper estimulación ovárica.
- Alteraciones anatómicas de las estructuras de sujeción.
- Antecedente de cirugía pélvica previa.
La presentación clínica en mas del 90% de los casos es en forma de dolor intenso y agudo en zona pélvica unilateral. Puede acompañarse de náuseas, vómitos e incluso fiebre.
Para el diagnóstico, la ecografía transvaginal es la prueba de elección, donde puede objetivarse tanto la torsión vascular como signos ecográficos indirectos. Una ecografía normal no descarta esta patología. La sintomatología debería prevalecer por encima de las pruebas de imagen y el diagnóstico final ser quirúrgico.
El tratamiento de esta entidad consiste en la detorsión quirúrgica del anejo mediante laparoscopia preferiblemente, pudiendo ser necesaria una laparotomía. En mujeres en edad fértil y con aspecto ovárico benigno se intenta preservar el ovario aunque puede llegar a ser necesario extirparlo.
AUTORAS:
Lucía Adiego Gastón. MIR Obstetricia y Ginecología 1er año, Hospital Universitario San Jorge. Huesca.
Alexandra Natalia Revnic. MIR Obstetricia y Ginecología 3er año, Hospital Universitario San Jorge. Huesca.
Laura Gil Arribas. FEA Obstetricia y Ginecología, Hospital de Alcañiz. Alcañiz.


