Infarto: cómo reconocerlo y actuar a tiempo


Sonia Matarranz Rípodas. Enfermera Especialista Familiar y Comunitaria. ISPLN. Iker López Alforja. Óptico-Optometrista. Marina Beroiz Salaverri. Técnico de Laboratorio. Hospital Universitario de Navarra

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El Infarto Agudo de Miocardio (IAM) tiene un gran impacto socio-sanitario: es una de las principales causas de muerte prematura y sus secuelas suponen una importante disminución de la calidad de vida y consumo de recursos. En navarra se registran alrededor de unos 800 casos de IAM al año. El IAM al ser una patología tiempo-dependiente, se ha demostrado que el tratamiento adecuado y precoz mejora su pronóstico.

Un IAM, es la necrosis o muerte de una porción del músculo cardíaco que se produce cuando se obstruye completamente el flujo sanguíneo en las arterias coronarias. Por eso la rapidez en la atención es clave.

Señales de alarma más frecuentes

• Dolor u opresión en el centro del pecho, intenso, que puede irradiarse al brazo izquierdo, ambos brazos, mandíbula, cuello o espalda.
• Falta de aire que aparece de repente o empeora con esfuerzos mínimos.
• Sudor frío, náuseas o vómitos y sensación de mareo o debilidad marcada.
• Malestar que dura más de 10–15 minutos, o que aparece y desaparece sin explicación.

Síntomas menos típicos

En mujeres y personas mayores los síntomas pueden ser más sutiles: cansancio extremo, sensación de indigestión, dolor en la parte alta del abdomen, molestias en la espalda o solo falta de aire. Ante una sensación “rara” que no encaja con lo habitual, mejor actuar.

Qué hacer

No esperes “a ver si se pasa”. Llama de inmediato al 112. El equipo de emergencias puede iniciar el tratamiento desde tu domicilio y llevarte al hospital de manera rápida y segura.
Ir por cuenta propia retrasa la atención y puede ser peligroso si aparece una arritmia u otra complicación. Si estás con alguien con estos síntomas, ayúdale a sentarse, mantén la calma y no le ofrezcas comida ni bebida.
Durante un infarto, cada minuto cuenta. El objetivo de los equipos sanitarios es diagnosticar rápido y desobstruir la arteria, bien con un cateterismo o con tratamiento específico. Cuanto antes se restablece el flujo, menor es el daño.

Tras recibir el alta hospitalaria es importante adquirir un estilo de vida saludable:
• Lleva una dieta variada y equilibrada, prioriza verduras, frutas, legumbres, frutos secos, aceite de oliva y pescado. Limita sal, los ultraprocesados, azúcares y alcohol.
• Realiza ejercicio diario, tanto actividad cardiovascular como ejercicios de fuerza.
• Dejar de fumar es una de las medidas más importantes, si necesitas ayuda acude a tu centro de salud.
• Realiza controles de tensión arterial, colesterol y de azúcar en sangre.
• Intenta dormir entre 7–8 horas, busca rutinas que ayuden a desconectar.

La prevención del infarto agudo de miocardio debe entenderse como una responsabilidad compartida entre profesionales sanitarios y ciudadanía. La detección precoz de los factores de riesgo, el acompañamiento en la modificación de hábitos y la educación sanitaria continua son pilares esenciales para reducir la incidencia y las complicaciones cardiovasculares.

AUTORES:

Sonia Matarranz Rípodas. Enfermera Especialista Familiar y Comunitaria. ISPLN.
Iker López Alforja. Óptico-Optometrista.
Marina Beroiz Salaverri. Técnico de Laboratorio. Hospital Universitario de Navarra