Adolescencia y drogas detectadas en orina

Dra. Cristina Soler González. Especialista en Psiquiatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza Dra. C. Rocío Sierra Labarta. Especialista en Urología. Hospital “Reina Sofía” de Tudela. Navarra Ángela Forcén Vicente de Vera. Enfermera especialista en salud mental. Unidad de Salud Mental del Centro de Salud San José Norte. Zaragoza

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El consumo de drogas ilegales constituye un problema de salud pública. Los riesgos y daños asociados al consumo varían para cada sustancia. La etapa adolescente es un período de especial vulnerabilidad con relación al consumo de drogas.

No es casualidad, que en esta etapa de la vida se inicie el consumo de drogas, tanto legales como ilegales. Los adolescentes necesitan reafirmar su identidad y para ello han de compartir unos “ritos” específicos, la aparición de la rebeldía, la transgresión, la búsqueda de nuevas sensaciones, la presión de grupo que dependerá de la vulnerabilidad del individuo y de sus propios recursos, la baja tolerancia a la frustración, y la búsqueda inmediata de la satisfacción son características que pueden potenciar el inicio en el consumo de drogas.
Existen unos factores de riesgo como la conducta agresiva, el mal rendimiento escolar, las dificultades sociales y otros factores protectores como serían el fuerte vínculo entre los padres y el adolescente, la práctica de deporte entre otros.
Otro de los factores que influyen en un riesgo aumentado en el consumo de tóxicos en adolescencia es que un cuidador consuma drogas o minimice el riesgo del consumo junto con una falta de límites y disciplina.
En esta etapa el consumo de tóxicos puede perturbar la función cerebral en áreas críticas como la motivación, la memoria, el aprendizaje, el juicio y el control del comportamiento.
Existe una gran comorbilidad entre el consumo de sustancias y el diagnóstico de una enfermedad mental.

Prevención

El acompañamiento tradicional del adolescente durante su proceso de socialización lo realizaban básicamente los padres y los profesores; actualmente hay una tendencia a que este proceso este mediado por los medios de comunicación y el grupo de iguales de la escuela/calle.
La familia y el entorno más próximo del menor son de vital importancia pues es donde tiene lugar el inicio de su integración a la sociedad y su autonomía personal.
Dentro de la familia, las normas, las conductas que ellas establecen y los valores que representan, deben ser reforzados por medio del estímulo o premios a conductas apropiadas y un castigo a conductas inadecuadas (el rendimiento escolar, los hábitos, las responsabilidades y deberes, etc.). Los premios a las conductas positivas y los castigos a las conductas negativas, deben ser aplicadas en forma clara, regular y consistente, es decir, tratar de evitar las contradicciones, no actuar de forma diferente en un momento y en otro no.

¿Por qué se pueden detectar las drogas en orina?

Las sustancias psicotrópicas que se consumen fundamentalmente se metabolizan en el hígado dando lugar a otras sustancias que son eliminables por el riñón (aunque también se pueden eliminar por heces, sudor, y otros fluidos).
De esta manera en la orina aparece no solo la sustancia originalmente consumida, sino también sus metabolitos o productos de desecho. El tiempo hasta la sustancia es expulsada varía según la sustancia consumida y por las características individuales de cada persona.
Las pruebas de detección se basan en la interacción de compuestos químicos llamados reactivos, que al unirse en la orina con las sustancias a detectar o sus metabolitos, producen una reacción medible. De esta manera es posible detectar la presencia de estas sustancias o sus metabolitos en la orina.

¿En qué casos se requiere detectar drogas en orina?

En ocasiones es preciso evaluar medicamente situaciones de sospecha de sobredosis e intoxicación medicamentosa accidental o intencionada. En otras, la investigación de sustancias en orina puede ayudar a determinar la causa de toxicidad aguda por drogas, vigilar la farmacodependencia y determinar la presencia de sustancias en el cuerpo para propósitos médicos o legales.
Otras causas que pueden requerir el análisis son: alcoholismo, abstinencia alcohólica, alteración del estado mental, nefropatía por analgésicos, delirium tremens, demencia, convulsiones, vigilancia en casos de drogadicción, estado de inconsciencia, sospecha de agresión sexual…

¿Cuánto tiempo tras el consumo se pueden detectar las drogas en orina?

Es variable, ya que depende de diversos factores como si la droga se almacena en la grasa o se metaboliza en el hígado más rápida o lentamente.
Así, dependiendo de la sustancia consumida aproximadamente el tiempo de aparición en orina puede variar de horas a días. Existe otros tipos de métodos de detección como sería en saliva y en cabello, pero que no se realiza en el ámbito sanitario de rutina.

¿Cómo se realiza el análisis?

Antes de realizar el análisis de orina hay que lavar el área genital para evitar contaminaciones de la muestra. Posteriormente, tras desechar la primera parte del chorro miccional, se recoge en un bote estéril una pequeña cantidad de orina de la parte media de la micción. Esta muestra será la que se lleve al laboratorio.

¿Se puede manipular el resultado de las pruebas si se han consumido drogas?

Es común que la persona que haya consumido drogas reaccione a la defensiva cuando se le exponga que se le va a realizar un análisis de drogas en orina, ya que ser descubierto en su consumo puede acarrear consecuencias en su entorno. Por ello en esta situación pueden llegar a pensar que alterar el resultado de las pruebas ingiriendo alguna sustancia que interfiera con la droga consumida es la mejor de las opciones. No obstante, la pruebas de detección actualmente utilizadas son altamente sensibles, y ninguna forma de manipulación del resultado garantiza la negatividad.
Quizá ser detectado en el consumo de drogas en un momento determinado, podría ser una oportunidad para plantearse aceptar ayuda y así mejorar su productividad en el trabajo/escuela y su calidad de vida en general.
La información y la educación sobre las drogas a los adolescentes y a las familias es esencial, junto la modificación de algunas conductas y la mejora en la comunicación en casa.