Adolescencia y sexualidad

Julieta Mansilla Cordero . Matrona. Complejo Hospitalario de Navarra

Print Friendly, PDF & Email
Hoy en día, el embarazo adolescente y las IVE conllevan un importante problema de salud pública. Más del 85% tienen su primera experiencia sexual antes de obtener asesoramiento, y entre ellos, un 34% de los adolescentes inicien su primera relación sexual sin ningún método anticonceptivo, el 31% utiliza el coitus interruptus y sólo un 29% dice haber empleado el preservativo.

Aunque los jóvenes de hoy en día tienen más acceso a la información, la manera de vivir la sexualidad es parecida a como la han vivido anteriores generaciones; Poco interés por informaciones negativas, y amenazantes, sintiéndose seguros ante las experiencias de riesgo y en general poca preocupación por su salud.

La información sexual les llega de manera errónea debido a la manera tabú de tratar el tema en algunos sectores de la sociedad, creándose así grandes vacíos e interrogantes, dando lugar a la búsqueda de información en lugares y personas no aconsejables. Es por eso que es de vital importancia proporcionarles una información de calidad.

No existe ningún método anticonceptivo ideal para la adolescencia. La abstinencia es la única forma 100% segura de prevenir el embarazo.

Una adolescente sexualmente activa que no utiliza ningún método anticonceptivo tiene un 90% de posibilidades de quedar embarazada en un año. Para evitarlo, en el consejo contraceptivo a los adolescentes, se les informará sobre las características de cada uno de los métodos anticonceptivos para que puedan tomar una decisión informada.

Prevención de conductas de riesgo durante la adolescencia

Los adolescentes reúnen una serie de características que los predisponen a adoptar comportamientos de riesgo. Entre ellos encontramos.

  • Necesidad de experimentación: gran necesidad de conocer y experimentar, que se puede acompañar de sentimientos ambivalentes respecto a la sexualidad.
  • Modificaciones corporales: van a buscar su identidad sexual.
  • Apetencia por el riesgo: los cambios psicológicos que le llevan a la búsqueda del riesgo y del placer inmediato, minimizado sus consecuencias negativas que se perciben sólo como remotas. Nunca creen que les pueda suceder a ellos saliendo reforzados cuando la situación de riesgo no ha tenido consecuencias. Ven el riesgo en términos inmediatos y tienen dificultades para establecer los efectos a largo plazo.
  • Importancia del grupo de iguales: el grupo ejerce gran influencia y presión sobre el comportamiento individual.
  • Actuaciones en función de estereotipos: actúan según imágenes sociales.

Podría definirse el método anticonceptivo ideal en la adolescencia como aquel método o métodos que les permita vivir libremente su sexualidad y les proporcione una alta protección.

Métodos anticonceptivos en la adolescencia

Para planear la anticoncepción en la adolescencia se debe:

  • Considerar las necesidades individuales de cada adolescente.
  • Historia clínica y exploración física.
  • Asegurar información y educación adecuadas.
  • Explorar las expectativas e información que maneja el adolescente y su pareja acerca de las relaciones sexuales y sus consecuencias. El asesoramiento anticonceptivo en la adolescencia debería considerar una serie de factores:
  • Personales: edad, madurez física y psicológica, conocimiento de las necesidades de la adolescentes o de la pareja (frecuencia de relaciones sexuales, estabilidad o no de pareja y riesgo de ITS), grado de participación de la pareja, valores y creencias, entorno familiar y social (grupo de iguales) y estado de salud (descartar contraindicaciones).
  • De los métodos anticonceptivos: eficacia (teórica y de uso), seguridad (repercusión negativa en la salud y en el desarrollo), complejidad de uso, accesibilidad, coste económico, relación con el coito y reversibilidad.

En conclusión, además de la correcta información, los profesionales de la salud debemos proporcionarles herramientas y habilidades para que participen en el proceso de la protección de su salud, implicándose ellos mismos en el cuidado de su vida sexual, sintiendo que pueden tomar decisiones en esta importante esfera de su vida y concediéndoles protagonismo en la toma de decisiones.