Conjuntivitis

(1) Dra. Ane Zurutuza Ibarguren y (2) Dr. José Andonegui Navarro

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Las conjuntivitis es un proceso frecuente en la población general y consiste en la inflamación de la conjuntiva, membrana mucosa y vascularizada que cubre el globo ocular y tapiza la parte interna de los párpados.

La causa de esta inflamación es múltiple: bacteriana, vírica, alérgica, tóxica e irritativa. A pesar de su origen diverso, muchos de los síntomas suelen ser comunes en todos los tipos de conjuntivitis: enrojecimiento, molestia, picor, sensación de cuerpo extraño o roce y fotofobia. Generalmente es un proceso banal que suele desaparecer, con o sin tratamiento, sin dejar ninguna secuela importante.

Tipos de conjuntivitis

    • La conjuntivitis bacteriana es la más frecuente de todas y además de todos los síntomas recientemente mencionados, suele causar abundante secreción mucopurulenta o legaña que puede ser blanca, amarillenta o verdosa. Entre las bacterias más destacables encontramos: Staphylococcus epidermidis, Staphylococcus aureus y los Streptococcus pneumoniae. Todas ellas deben ser tratadas con colirios antibióticos para combatir la infección. La mejoría suele comenzar los dos primeros días aunque es conveniente cumplir el tratamiento en la pauta indicada por el médico, ya que de lo contrario existe el riesgo de reactivación del proceso.
    • Los virus son la segunda causa de conjuntivitis. Dentro de esta familia los agentes más frecuentes son los adenovirus. Pueden causar dos tipos de cuadros:
      • Fiebre faringoconjuntival, que es más frecuente en niños y adultos jóvenes. Aparte de la conjuntivitis suelen presentar dolor de garganta y fiebre. Es un proceso altamente contagioso.
      • Queratoconjuntivitis epidémica, que aparece en cualquier edad y se caracteriza por ojo rojo, picor, lagrimeo fotofobia, secreción e hinchazón palpebral importante. Suele comenzar en un solo ojo y al cabo de 5-7 días se transmite al otro. Pueden también presentar dolor en la zona preauricular que corresponde a la inflamación del ganglio en dicha zona.

      Las conjuntivitis víricas no responden al tratamiento antibiótico. Generalmente se resuelven solas en 3-4 semanas, aunque es recomendable el alivio de los síntomas mediante compresas frías, rigurosa limpieza de secreciones e instilación de lágrimas artificiales.

    • El tercer grupo son las conjuntivitis alérgicas, causadas por alérgenos que en su mayoría se encuentran en el medio ambiente: polen, ácaros, polvo de casa, esencias, pelos de animales, etc. Son más frecuentes en primavera y verano. Para tratarlas es interesante disminuir la exposición al alérgeno y se puede complementar con lágrimas artificiales. En algunos casos se utilizan agentes vasoconstrictores para descongestionar los vasos de la conjuntiva y también agentes antihistamínicos.
    • Otro grupo son las conjuntivitis tóxicas, provocadas por contacto accidental con productos químicos o uso prolongado de algunos colirios utilizados para tratar otras patologías oculares.
    • El último grupo son las conjuntivitis irritativas o por cuerpo extraño, que están provocadas por cuerpos extraños, ambientes secos o excesivamente sobrecargados. También las lentes de contacto también pueden provocar episodios de conjuntivitis. Generalmente ocurre en aquellas personas que las utilizan durante periodos excesivamente prolongados. Aunque están hidratadas, las lentes de contacto cubren la superficie ocular y dificultan la oxigenación de la córnea. Además crean un medio adecuado para los microorganismos, lo que facilita la contaminación tanto de la lente como del ojo. Se debe sospechar una conjuntivitis por lentes de contacto cuando exista picor, secreción mucosa y excesiva movilidad de la lente. Es más que recomendable tomarse un descanso de las lentes hasta que la conjuntiva se recupere completamente del proceso inflamatorio y/o infeccioso. En caso de retomarlas es necesario desechar las que provocaron la conjuntivitis y estrenar nuevas lentes extremando las medidas de limpieza de las mismas. Se recomienda retomar las lentes de manera paulatina, comenzando por 2-3 horas diarias.

Contagiosidad

Las conjuntivitis bacterianas suelen ser contagiosas desde el inicio de los síntomas hasta 2-3 días desde que se comienza el tratamiento tópico. Las conjuntivitis víricas son contagiosas desde 5 días antes de la aparición de los síntomas hasta la desaparición de los mismos. Este tipo de conjuntivitis es altamente contagiosa por lo que es recomendable extremar las medidas de higiene para evitar el contagio.

Las conjuntivitis alérgicas, tóxicas irritativas y por lentes de contacto en ningún caso son contagiosas.

Medidas de prevención

    • Evitar tocarse los ojos con las manos y en especial tocarse el ojo sano después de tocarse el infectado.
    • Lavarse las manos al menos 3-4 veces al día.
    • No compartir toallas ni pañuelos.
    • Uso de pañuelos preferentemente desechables y a poder ser usarlos una única vez.
    • Uso higiénico y cuidadoso de productos de limpieza, maquillaje o cosmética.
    • Uso higiénico y cuidadoso de lentes de contacto.
    • No utilizar maquillaje; y en caso de hacerlo desmaquillarse concienciadamente.
    • No utilizar colirios abiertos períodos mayores de un mes.
    • No utilizar colirios anteriormente usados por otras personas.
    • Evitar que el aplicador del colirio toque el ojo.
    • Evitar ambientes de contaminación.
    • Evitar ambientes secos (humo de cigarros, polvo, etc.).
    • Uso de lentes oscuras protectoras en ambientes soleados como la playa o piscina.