Consejos para gestionar el estrés en niños producido por el coronavirus

David Parra Olivar. Enfermero. Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Miguel Servet. Zaragoza

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El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional que puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso o nervioso.

El estrés es la reacción de su cuerpo a un desafío o demanda. En pequeños episodios el estrés puede ser positivo, como cuando le ayuda a evitar el peligro o cumplir con una fecha límite. Pero cuando el estrés dura mucho tiempo, puede dañar la salud.
Los niños pueden responder al estrés de diferentes formas, por ejemplo, incrementando su dependencia, preocupación, aumentando sus enfados y en ocasiones mostrándose más agitados.
Ante estas situaciones, hay que mostrarse más comprensivo frente a las reacciones de su hijo, escuchando sus preocupaciones y mostrándole atención.
Los niños necesitan el amor y la atención de los adultos en los momentos difíciles, hay que incrementar el tiempo de estar con los niños, así como la atención.
Cuando sea posible, organizaremos momentos de juego que puedan servir de distracción y relajación para su hijo.
Dentro de las posibilidades de cada uno, mantener a los niños cerca de sus padres y familia cercana. En caso de separación como puede ser por hospitalización de un familiar, mantener contacto a diario ya sea telefónico, video llamada u otro medio para intentar normalizar la situación lo máximo posible.
Es aconsejable mantener las rutinas y los horarios habituales en la medida de lo posible, o ayudar a crear otros diferentes en el nuevo entorno, pueden ser actividades educativas, así como juegos con la finalidad de distraerse y pasar un buen rato.
Aprovecharemos para explicar cuál es la situación actual y dar información a los niños sobre cómo pueden reducir los riesgos de contraer la enfermedad.