El cuarto trimestre: una oportunidad para proteger la salud tras el embarazo


Pedro María Azcárate. Doctor en Medicina por la Universidad de Navarra. Especialista en Cardiología. | www.doctorazcarate.com

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Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer realiza un esfuerzo enorme: cambia el metabolismo, aumenta el volumen de sangre, se modifica el funcionamiento de vasos y corazón, y se reajustan muchas hormonas. Por eso, el embarazo se ha descrito como una especie de “prueba de esfuerzo” natural para la salud. Si durante el mismo aparece alguna complicación puede ser una señal de futuro riesgo de algunas enfermedades crónicas.

El cuarto trimestre es el periodo que comienza tras el parto y continúa después de tener al bebé, momento ideal para cuidar a la madre y prevenir problemas de salud a largo plazo.
La idea es sencilla: aprovechar la etapa posparto para detectar factores de riesgo y actuar pronto. Esto puede ayudar a prevenir enfermedades como la hipertensión crónica, la diabetes tipo 2 o la enfermedad cardiovascular (infartos, ictus y otros problemas del corazón).

¿Quiénes deberían prestar especial atención en el cuarto trimestre?

Todas las mujeres requieren seguimiento tras el parto, pero hay grupos especialmente sensibles por embarazos de riesgo. Entre estas situaciones destacan:
• Diabetes gestacional.
• Trastornos hipertensivos (preeclampsia).
• Parto prematuro (antes de 37 semanas).
• Problemas relacionados con la placenta.
Estas situaciones no significan que la mujer vaya a enfermar sí o sí, sino que hay más probabilidades de que, con el tiempo, aparezcan hipertensión, alteraciones del colesterol, síndrome metabólico o diabetes.

¿Qué se hace en el cuarto trimestre?

Consiste en realizar una evaluación, adaptada al riesgo de cada mujer y enfocada en la prevención.
• Medir la presión arterial y asegurar que se normaliza si hubo hipertensión del embarazo, con seguimiento más estrecho si sigue elevada.
• Revisar peso e índice de masa corporal (IMC) y hablar de objetivos realistas de salud (no estéticos).
• Solicitar analíticas: glucosa (especialmente si hubo diabetes gestacional) y lípidos u otros factores de riesgo cardiovascular en una evaluación más completa.
• Reforzar hábitos: alimentación saludable, actividad física segura, evitar el tabaco y mantener un peso saludable.

Mensaje final: el cuarto trimestre es salud a futuro

El cuarto trimestre es una ventana de oportunidad. La prevención empieza cuando tenemos información útil. Y el embarazo, con todo lo que nos enseña sobre el cuerpo, puede ser esa información que nos ayude a cuidarnos mejor a tiempo.
Firma invitada: Dra. Carolina Ceamanos