Hiperplasia benigna de próstata

Dra. Daime Pérez Feito. Especialista de Medicina Familiar y Comunitaria. Miembro de Grupo de Trabajo Nacional de Urología de SEMERGEN

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La hiperplasia benigna de próstata (HBP) es la enfermedad urológica más frecuente en el varón y la primera causa de consulta ambulatoria al especialista. Es el tumor benigno más frecuente en el varón mayor de 50 años y representa la segunda causa de intervención quirúrgica. La aparición de los síntomas comienza a mediana edad y aumenta progresivamente con el envejecimiento. Según varios estudios aproximadamente el 11,8% de la población masculina mayor de 40 años padecerá una HBP clínica.

Entre las causas que la producen están: el envejecimiento y la presencia de testículos funcionales, o lo que es lo mismo, niveles suficientes de Testosterona (hormona liberada por los testículos). la HBP.

Están implicados también otros factores hormonales, dietéticos, genéticos, metabólicos y tóxicos. Un historial familiar de HBP es un factor de riesgo para padecerla.

Se manifiesta clínicamente mediante los síntomas del tracto urinario inferior (STUI); sin embargo, no toda la sintomatología del tracto urinario inferior es debida a la HBP. Hay que tener en cuenta, por tanto, que estos síntomas también pueden deberse a la presencia de otras enfermedades. Por lo tanto se establecen unos criterios por los que aquellos pacientes que aún teniendo STUI no se deben atribuir a una HBP sin antes realizar un estudio pormenorizado del paciente. Esta valoración inicial la puede realizar su Médico de Atención Primaria.

Los pacientes con síntomas sugestivos de HBP que buscan ayuda médica, lo hacen por lo regular, en pos de alivio para sus síntomas urinarios, razón por la cual, el enfoque terapéutico debe tener muy en cuenta su mejoramiento, así como un impacto positivo de la calidad de vida del individuo.

Una buena anamnesis y un tacto rectal realizado de manera adecuada, son los dos elementos que permiten al médico de atención primaria evaluar si la sintomatología urinaria es secundaria a HBP, o a otra causa.

División de los síntomas

1-Síntomas de almacenamiento

  • Urgencia miccional (urgencia en el momento de orinar)
  • Poliuria (aumento del número de veces que orina)
  • Nicturia (orinar con frecuencia durante la noche)
  • Incontinencia de orina

2-Síntomas miccionales (del momento de orinar)

  • Dificultad para el inicio de la micción
  • Chorro débil
  • Chorro intermitente
  • Esfuerzo para orinar
  • Disuria (molestias al orinar)
  • Prolongación al final de la micción

3-Síntomas postmiccionales

  • Goteo al final de la micción
  • Sensación de no haber vaciado completamente la vejiga

Su médico cuenta con un cuestionario de preguntas que se lo ofrecerá para que lo rellene en casa tranquilamente y que puntúa todos estos síntomas así como la repercusión de los mismos en su calidad de vida.

Muy útil tanto para la valoración inicial de la intensidad de los síntomas, como para evaluar la respuesta al tratamiento. Dependiendo de la intensidad de los mismos se le ofrecerán los diferentes tratamientos más aconsejados en cada caso.

ESCALA INTERNACIONAL DE SÍNTOMAS PROSTÁTICOS (IPSS)

Tabla escala internacional de síntomas prostáticos (IPSS)

Se suman los puntos y según su valor se clasifican los síntomas en leves (entre 0-7), moderados (entre 8-19) y graves (si >= 20).

Se consideran síntomas graves también si la pregunta 8 (valora el impacto de los síntomas en la calidad de vida) tiene valores por encima de 4.

Junto con esta escala es importante completar un metódico interrogatorio para descartar otras posibles patologías y un examen físico completo que incluya tacto rectal.

Dentro de los complementarios que se utilizan para el diagnóstico de la HBP tenemos la medición del PSA (Antígeno específico prostático), análisis de orina para descartar infecciones como causa de los síntomas, medición de creatinina en sangre (valora insuficiencia renal) y glucemia (descarta diabetes).

El valor del PSA varía con la edad, por lo que es importante tenerlo en cuenta antes de sobrevalorar posibles resultados falsamente positivos. Su resultado debe ir acompañado del tacto rectal.

 

EDAD (años) RANGO NORMAL DEL PSA (ng/ml)
40-49 0-2.5
50-59 0-3.5
60-69 0-4.5
70-79 0-6.5

 

TRATAMIENTO DE LA HBP

Sólo se tratan aquellos pacientes que experimentan molestias significativas con los síntomas urinarios, o en quienes existe antecedente de infecciones urinarias a repetición o cálculos de la vía urinaria, sangre en la orina u otros factores de riesgo para el desarrollo de insuficiencia renal.

Incluso en pacientes con síntomas de intensidad leve a moderada es posible adoptar una conducta expectante y vigilante, siempre y cuando la persona exprese su conformidad.

Existen numerosos fármacos tanto para controlar los síntomas (reducen la presión que ejerce la glándula sobre la uretra) como para reducir el volumen de la glándula y por tanto mejorar la sintomatología. La opción quirúrgica está hoy día reservada para casos seleccionados.

Opciones farmacológicas

  • Fármacos que relajan la musculatura lisa de la uretra: mejoran los síntomas y el flujo urinario.
  • Fármacos que reducen el tamaño de la próstata: permiten reducir el tamaño de la glándula. Ofrece los mejores resultados en hombres con próstatas de gran tamaño.
  • Fármacos que combinan los dos anteriores: la comodidad de su administración permite potenciar los efectos beneficiosos de ellos.

Recordar que todos los fármacos presentan efectos secundarios que deberán ser notificados a su médico.

Opciones quirúrgicas

El procedimiento más empleado ha sido por años la prostatectomía transuretral (quitar la próstata que obstruye a través de la propia uretra). Logra alivio de los síntomas en 88% a 96% de pacientes.

Actualmente se han desarrollados alternativas quirúrgicas menos invasivas, las cuales son eficaces y seguras, algunas pueden ser realizadas de manera ambulatoria y bajo anestesia local, pero su elección será ofrecida y valorada por el Urólogo según las características de cada paciente.