La esclerosis con microespuma elimina las varices, sin dolor y sin anestesia

Dres. Gonzalo Villa y José Manuel Jiménez. Cirujanos vasculares. Clínica San Miguel de Pamplona y Policlínica Navarra de Tudela

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La insuficiencia venosa es una enfermedad muy frecuente, que afecta, al menos, al 30 % de la población en España. Dentro de ella, lo más habitual es la presencia de varices, que son dilataciones anormales y permanentes de las venas superficiales. Aparecen mucho más en mujeres que en hombres, y también es sabido que la tendencia a padecerlas aumenta con la edad. De hecho, son el doble de frecuentes en personas mayores de 65 años que en aquellas que están en la treintena.

Las varices constituyen una enfermedad relativamente benigna, pero con síntomas muy molestos y contínuos; y, además, no están exentas de complicaciones a largo plazo, pudiendo dar lugar a una trombosis de las mismas, a la ulceración de la piel que hay sobre la variz, sangrado, etc., y todo ello es más probable cuanto más tiempo se dejen sin tratar.
Si bien, como en todo, lo mejor es la prevención y la educación sanitaria, en el caso de las varices no hay forma de evitar ni su aparición ni su progresión de forma absoluta. Hay factores modificables, como el sobrepeso, el sedentarismo, que se pueden modificar, pero también es cierto que hay factores hormonales y genéticos que no se pueden modificar, y que aumentan el riesgo de presentar varices y que la evolución de éstas sea más negativa.
Ello hace que, en algún momento de la vida, un porcentaje muy alto de personas tengan que plantearse un tratamiento de sus varices.
Desgraciadamente, el tratamiento tradicional de las varices (el tratamiento quirúrgico), es muy agresivo, dado que la mayor parte de las veces precisa de la exéresis de algún tronco venoso principal (safena interna o externa). De hecho, el período de recuperación de una intervención relativamente corta, se puede extender fácilmente mes y medio o dos meses, durante los cuales no se puede hacer una vida normal.

Tratamiento mediante el catéter Clarivein

Por el contrario, la esclerosis con microespuma, o el tratamiento mediante el catéter Clarivein, elimina las varices con una mínima agresividad. Mediante un procedimiento no invasivo, que ni siquiera requiere anestesia ni, por supuesto, ingreso, se introduce una sustancia esclerosante en el interior de las venas, que produce una inflamación de las mismas y su desaparición. Es un tratamiento ambulatorio, tras el cual se puede hacer una vida completamente normal y cuyos resultados son similares a los de una intervención quirúrgica, pero sin someterse a ella ni a sus inconvenientes. En realidad, es un mejor tratamiento, puesto que se consigue lo mismo que con la intervención quirúrgica pero de una forma más cómoda, sin cicatrices, etc.
Por tanto, el tratamiento con microespuma de las varices es la mejor opción, y más aún en segmentos de población en los cuales una intervención agresiva puede resultar un condicionante negativo, como en personas de edad avanzada, con enfermedades crónicas, etc.