Listeriosis en el embarazo: qué es, riesgos y prevención


Ana Romeo Aparicio, Celia Queipo Menéndez, Laura Blasco Alconchel, Hannah Miren Sarasola Cullen, Rialta Castán Marigómez, Pedro Olivera Salort, Naomi Artal López, Ana Salinas Badia, Elena Beltrán Murillo, María Cortés Costa

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Hace unos años, en agosto de 2019, España vivió el mayor brote de intoxicación alimentaria por Listeria monocytogenes, asociado al consumo de carne mechada. Se documentaron más de 210 casos, y alrededor del 17% afecto a mujeres embarazadas, con complicaciones graves como aborto, muerte fetal o parto prematuro. Más recientemente, en agosto de 2023 y noviembre de 2025, se emitieron otras alertas sanitarias por presencia de Listeria en el salmón ahumado y en productos cárnicos como el chóped.

Pero, ¿qué es la listeriosis?

La listeriosis es una enfermedad causada por la bacteria Listeria monocytogenes, que se transmite principalmente a través de la ingesta de alimentos contaminados. Esta bacteria es muy resistente: puede sobrevivir incluso en la nevera y resistir temperaturas bajas, la acidez de algunos alimentos o la limpieza de superficies. Por ello, se encuentra ampliamente distribuida en alimentos, suelos, aguas y plantas.

La forma más común de contagio es comiendo alimentos contaminados, aunque también puede transmitirse de la madre al bebe durante el embarazo o el parto. Otras formas de infección son raras, como contacto con animales infectados o material hospitalario contaminado.

Alimentos más peligrosos

Algunos alimentos presentan más riesgo de contener Listeria, especialmente si no se cocinan bien o se conservan mucho tiempo:

  • Perritos calientes, fiambres, embutidos, salchichas fermentadas o secas y otras carnes y aves estilo delicatessen recalentados incorrectamente.
  • Leche no pasteurizada y quesos blancos que se hayan realizado con la misma.
  • Pescados y mariscos ahumados o crudos.
  • Pates y carnes para untar refrigerados.
  • Frutas, brotes y verduras crudas sin lavar, especialmente el melón.

Cuidar la higiene en la cocina y mantener los alimentos a la temperatura adecuada ayuda mucho a prevenir la infección.

Síntomas en la madre y riesgos para el embarazo

La listeria puede afectar a cualquier persona, pero el riesgo es mayor en mujeres embarazadas, especialmente en el tercer trimestre. Algunas mujeres pueden no presentar ningún síntoma o leves, como un resfriado o gripe con fiebre, dolor muscular, náuseas, vómitos o diarrea.

No obstante, la bacteria atraviesa la placenta y puede afectar al feto, aumentando el riesgo de aborto, parto prematuro y muerte fetal.

Por eso, la detección y el tratamiento temprano son fundamentales.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico no es fácil porque los síntomas son leves o inespecíficos. Los médicos confirman la infección mediante un análisis en sangre materna, placenta o líquido amniótico. El tratamiento más eficaz son los antibióticos que, administrados de forma precoz, reducen el riesgo de complicaciones para el feto y pueden permitir que el embarazo llegue a término de manera segura.

Prevención: la mejor estrategia

La prevención es clave, especialmente para las futuras mamás. Algunos consejos prácticos:

  • Evitar leche y quesos no pasteurizados, leche cruda, quesos blandos o alimentos elaborados con ellos.
  • Evitar embutidos, perritos calientes, salchichas frescas o fermentadas, productos Delicatessen, carne o patés para untar, y mariscos ahumados refrigerados.
  • Lavar bien frutas y verduras antes de comerlas.
  • Mantener la nevera por debajo de 4°C y el congelador a -18°C.
  • Cocinar carnes, pescados y mariscos a más de 70°C durante al menos 2 minutos.
  • Cocinar los huevos hasta que la yema este firme.
  • Lavar las manos, cuchillos y tablas de cortar después de tocar alimentos crudos.

Con estas medidas, se puede reducir de manera significativa el riesgo de infección.

AUTORES:

  1. Ana Romeo Aparicio. Médico Residente 4 año en Ginecología y Obstetricia. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  2. Celia Queipo Menéndez. Médico Residente 4 año en Ginecología y Obstetricia. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  3. Laura Blasco Alconchel. Médico Residente 3 año en Ginecología y Obstetricia. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  4. Hannah Miren Sarasola Cullen. Médico Residente 3 año en Ginecología y Obstetricia. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  5. Rialta Castán Marigómez. Médico Residente 3 año en Ginecología y Obstetricia Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  6. Pedro Olivera Salort. Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
  7. Naomi Artal López. Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia. Parc Sanitari Sant Joan de Déu en Barcelona.
  8. Ana Salinas Badia. Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia. Hospital de Barbastro.
  9. Elena Beltrán Murillo. Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia. Hospital Nuestra Señora de Gracia Zaragoza.
  10. María Cortés Costa. Médico Adjunto en Ginecología y Obstetricia. Hospital Nuestra Señora de Gracia Zaragoza.