Me han diagnosticado baja reserva ovárica, ¿y ahora qué?


Isabel Fernández Gracia. Facultativa Especialista de Ginecología y Obstetricia. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza

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La baja reserva ovárica es una condición que se da cuando una mujer tiene una cantidad de óvulos en sus ovarios menor que la esperada para su edad.

Entre sus causas principales están la edad avanzada (a partir de los 35 años la reserva ovárica disminuye de forma natural), factores genéticos (antecedentes familiares de fallo ovárico prematuro), cirugías ováricas, tratamientos médicos de quimioterapia y/o radioterapia, o enfermedades autoinmunes o infecciones.

El diagnóstico se lleva a cabo mediante estudios hormonales y ecográficos, fundamentalmente a través de la determinación en sangre de la hormona antimülleriana (AMH), la FSH en los primeros días del ciclo, así como el recuento de folículos antrales en ecografía transvaginal.

En algunos casos no existen síntomas evidentes (sobre todo en aquellas mujeres con sangrados regulares bajo tratamiento con anticonceptivos hormonales combinados), pero en otros casos las pacientes refieren menstruaciones irregulares o acortadas, así como dificultad para lograr un embarazo.

Entre sus consecuencias se encuentran una menor probabilidad de lograr embarazo natural o una respuesta reducida a tratamientos de reproducción asistida.

Respecto a las opciones de manejo incluyen tratamientos de fertilidad mediante estimulación ovárica seguida de FIV/ICSI o el uso de ovodonación en casos severos. Como medidas preventivas mencionar la vitrificación de óvulos en mujeres jóvenes con riesgo de fallo ovárico precoz.

AUTORA

Isabel Fernández Gracia. Facultativa Especialista de Ginecología y Obstetricia. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.