La fiebre es la elevación de la temperatura corporal por encima de los valores normales, como respuesta del organismo mediante la activación del sistema inmunológico. Se considera fiebre cuando la temperatura es superior a 38ºC y lo ideal es la medición con termómetro digital por vía axilar.
La fiebre es el principal motivo de consulta en los servicios de Urgencias Pediátricas ocasionando gran ansiedad en los progenitores. Sin embargo, en la mayor parte de las ocasiones se trata de procesos benignos que se resolverán de forma autolimitada sin llegar a necesitar ningún tipo de medicación (antibiótico,…).
En pediatría, la causa más frecuente de fiebre en menores de 2 años son las infecciones víricas, aunque también puede ser secundaria a infecciones bacterianas, reacciones vacunales, enfermedades autoinmunes y otros procesos sistémicos.
¿ Qué tengo que hacer si mi hijo tiene fiebre?
- Mide la temperatura axilar con termómetro.
- Si está indicado, administra paracetamol o ibuprofeno a la dosis correcta según su edad y peso.
- No lo abrigues en exceso; mantén ropa ligera.
- Ofrécele líquidos en pequeñas cantidades de forma frecuente si los tolera.
- No retrases la consulta si hay signos de alarma, aunque la fiebre baje con medicación.
¿Cuándo acudir a Urgencias de Pediatría por fiebre?
Acude de inmediato si el niño o la niña presenta fiebre y cualquiera de los siguientes signos de alarma:
Según la edad
- Menores de 3 meses: fiebre ≥ 38 °C (siempre es urgencia).
- Mayores de 3 meses: si fiebre >40,5ºC o presenta signos de alarma
Signos de alarma (a cualquier edad)
- Dificultad para respirar o respiración muy rápida.
- Decaimiento intenso, somnolencia excesiva o dificultad para despertarlo.
- Convulsiones (especialmente si es la primera vez).
- Rigidez de cuello, dolor de cabeza intenso o llanto inconsolable.
- Vómitos persistentes o vómitos verdosos o con sangre.
- Rechazo completo de líquidos u orina muy escasa.
- Manchas en la piel que no desaparecen al presionarlas.
- Coloración azulada o muy pálida de labios o piel.
- Fiebre que dura más de 48–72 horas o reaparece tras haber cedido.
Si no cumple los criterios previamente descritos para acudir a Urgencias pide consulta en su pediatra de forma ambulatoria.
AUTORA:
Belén Miranda Alcalde. Médico Adjunto de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet.


