¿Orinar de pie o sentado? Lo que dice la ciencia


Guillermo Tirado Rodríguez, Andrea Palacios García, Jaime Antón Pernaute, Elena Román Martinez, Claudia Galdeano Armero, Paula Dobón Chic, Javier Mateo Asensio, Victoria Capapé Poves, Carlos Blanco Chamorro, Benjamín Blasco Beltrán.

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La postura al orinar no es solo una cuestión de costumbre, puede influir en la salud urinaria, la higiene y hasta en la convivencia familiar. En determinados pacientes, elegir uno u otro puede marcar la diferencia. Veamos qué dice la ciencia y qué opinan los expertos.

El impacto en la salud urinaria

En hombres con problemas prostáticos, la posición sí importa. Según De Jong et al. (2014), los varones con síntomas del tracto urinario inferior vaciaban mejor la vejiga al orinar sentados. Estos pacientes lograban un mayor flujo urinario, menos residuo de orina y micciones más rápidas.

Otros trabajos, como el de Unsal et al., confirman que en pacientes con hiperplasia benigna de próstata el residuo postmiccional es significativamente menor en la posición sentada, lo que reduce la sensación de vaciado incompleto y el riesgo de infecciones. En cambio, en varones jóvenes y sanos muestran que la postura no marca diferencias significativas en los parámetros urodinámicos.

Higiene y salpicaduras: el gran olvidado

Otro de los puntos a tratar es la higiene. Orinar de pie genera inevitablemente salpicaduras ya que el impacto del chorro produce microgotas capaces de dispersarse alrededor del inodoro, alcanzando hasta un máximo de 60 centímetros de distancia.

Al sentarse, el chorro pierde velocidad y la orina cae en un entorno más controlado siendo más eficaz en mantener la higiene también en baños públicos y compartidos.

Pero el orinar sentado también tiene su base social, países como Japón, al contrario de la tendencia occidental, sentarse al orinar es un hábito mucho más extendido por razones de higiene doméstica.

Comodidad y calidad de vida

Muchos hombres refieren que sentarse resulta más cómodo, sobre todo durante la noche: evita encender demasiada luz, reduce el esfuerzo de apuntar y minimiza las salpicaduras.

Encuestas internacionales reflejan que cada vez más hombres adoptan esta postura, ya sea por comodidad o por petición expresa de la pareja.

También se debe prestar atención a la postura en cuclillas para orinar. Muchas personas que orinan sentado prefieren hacerlo en cuclillas en inodoros públicos por motivos de higiene. Esta postura favorece la contracción de la musculatura pélvica que necesitaremos relajar bien para vaciar correctamente la orina sobre todo en persona con síntomas del tracto urinario inferior.

Conclusión

En hombres con próstata aumentada o síntomas del tracto urinario inferior sobre todo de tipo obstructivos, orinar sentado mejora el vaciado vesical y puede reducir síntomas molestos. En hombres jóvenes y sanos, no existen diferencias clínicas relevantes, por lo que la postura puede elegirse libremente.

AUTORES:

Guillermo Tirado Rodríguez, Andrea Palacios García, Jaime Antón Pernaute, Elena Román Martinez, Claudia Galdeano Armero, Paula Dobón Chic, Javier Mateo Asensio. Médicos Internos Residentes.

Victoria Capapé Poves, Carlos Blanco Chamorro. Médicos Adjuntos.

Benjamín Blasco Beltrán. Jefe de Servicio.

Centro: Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza, España.