¿Por qué son importantes las ayunas para los procedimientos con anestesia?

Íñigo Rubio Baines. Residente de 3er año Anestesiología y Reanimación. Clínica Universidad de Navarra

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Cuando vamos a someternos a un procedimiento en el que se nos va a administrar cualquier tipo de sedación o anestesia general, se nos pide que cumplamos un periodo de ayunas. El motivo por el cual, no debemos ingerir nada antes de ser anestesiados, es para disminuir el riesgo de aspiración de contenido gástrico.

Cuando baja el nivel de consciencia, perdemos la capacidad de proteger la vía aérea, corriendo el riesgo de que contenido del estómago pase a la vía aérea. La manera que tenemos de reducir este riesgo es intentar que no haya contenido en el estómago.
En procedimientos urgentes en los que los pacientes no han podido cumplir este periodo de ayunas, hemos de valorar la relación entre el riesgo que corremos al anestesiar a un paciente sin cumplir el periodo de ayunas y el beneficio que obtenemos al realizar el procedimiento de manera urgente. Para ello ha de existir una correcta comunicación entre los equipos médicos implicados, pues la indicación de una cirugía de urgencia conlleva el asumir el riesgo de aspiración. Cuando se dan estas situaciones, los anestesiólogos podemos administrar fármacos que contribuyan a agilizar el vaciado gástrico; además, podemos tomar medidas para disminuir el riesgo en estos pacientes.

Periodos de ayunas

Los periodos de ayunas que se indican para los procedimientos con anestesia están estandarizados, y varían en función del tipo de alimentos. Para líquidos claros (agua, infusiones o líquidos claros que pueda leerse a su través) bastan 2 horas de ayunas; para leche materna en pacientes pediátricos, bastan 4 horas; para leche de vaca o fórmulas comerciales en pacientes pediátricos, se recomiendan 6 horas y, por último, para comidas sólidas completas se necesitan 8 horas de ayunas.
Una duda que suele surgir de manera reiterada es qué hacer con la toma de la medicación el mismo día del procedimiento. No entramos en el hecho de qué fármacos hemos de tomar y cuáles no, pues hemos de seguir las pautas que nos hayan dado desde la consulta de preanestesia. Si tenemos que tomar alguna medicación dentro del tiempo de ayunas, podemos hacerlo, pero minimizando el volumen de agua para tomar la medicación. En algún tipo de procedimiento concreto, como son las colonoscopias, hemos de tomar los sobres de preparación siguiendo las indicaciones que hayamos recibido. Ante cualquier duda, podremos ponernos en contacto con los profesionales médicos para solucionarla.
A modo de resumen, destacar que el motivo principal por el que pautamos un periodo de ayunas previo a cualquier procedimiento con sedación-anestesia es por seguridad, para evitar daños provocados por un paso accidental de contenido gástrico a vía aérea. Destacar también que la ausencia de ayunas no contraindica un procedimiento urgente (intervención quirúrgica, por ejemplo), pero ha de valorarse la relación riesgo-beneficio con el resto de equipos implicados a la hora de tomar decisiones.