¿Qué es la disfagia y cómo abordarla?

Mª Isabel Ostabal Artigas. FEA intensivos Hospital Miguel Servet. Zaragoza. Pilar López Herrero, Olga Aranda Molino, Ana Escusa Vicente, Eva Andrés Castillo y Roberto Álvarez Otazu. DUE intensivos Hospital Miguel Servet. Zaragoza. Isabel Sancho Bayona y Ana Moreno Gómez. Auxiliar de enfermería UCI Hospital Miguel Servet. Zaragoza

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La disfagia es un trastorno en el cual existe una dificultad para deglutir bien sea sólidos o líquidos desde la cavidad bucal y su paso hacia el estómago.

Ésta se define como un trastorno para tragar alimentos sólidos, semisólidos o líquidos por una deficiencia de cualquiera de las cuatro fases o etapas de la deglución y que puede desencadenar entre otros problemas una neumonía por paso del alimento a la vía aérea en vez de a la digestiva, deshidratación, desnutrición e incluso en casos más graves obstrucción de la vía aérea.

Cuatro fases o etapas de la deglución

1.Etapa pre-oral o fase voluntaria que se origina cuando el alimento se introduce en la boca y se produce su salivación, lo cual es fundamental para la formación del bolo alimenticio.
2. Etapa oral, en ella la lengua empuja el bolo contra el paladar blando y el dorso de la boca.
3. Etapa faríngea, la epiglotis cierra el orificio de la laringe para evitar que el alimento y el líquido entren en la vía aérea, al igual que hay un cierre de la rinofaringe. A la vez se inhibe la respiración y el esfínter esofágico superior se relaja a medida que el bolo entra en el esófago. Las ondas peristálticas empujan el bolo hacia el estómago.
4. Etapa esofágica, tiene una duración de 6 a 8 segundos. Es involuntaria y se genera cuando las ondas peristálticas y la relajación del esfínter esofágico inferior, permite el paso del bolo hacia el estómago.
No podemos obviar que la capacidad de deglutir es esencial y fundamental en la vida de la persona y puede afectar a su calidad de vida. El trastorno de la deglución es una patología común en pacientes hospitalizados y puede presentarse en el contexto de patologías neurológicas o intubación prolongada entre otras.
En dependencia de los pasos afectados de la deglución se puede clasificar en:
• Disfagia pre-oral y oral. Que se puede producir por problemas para iniciar la deglución o por alteraciones masticatorias, que dificulten la formación del bolo alimenticio. Se caracteriza por un deficiente control de la cabeza (no suelen poder sostener la cabeza elevada y recta), sialorrea, excesivo movimiento de la boca al masticar, dificultad para coordinar la masticación, residuos de alimentos en la boca y algunas veces incluso disartria.
• Disfagia oro-faríngea, se define por la dificultad del paso del bolo desde la boca hasta el esófago cervical, ya sea por alteraciones del esfínter esofágico o por desórdenes laríngeos.
• Disfagia faríngea, en este tipo de disfagia se pueden presentar cambios de la voz después de comer, tos durante la deglución, regurgitación nasal, reflejo de deglución retardado, reflejo de náuseas reducido, sensación de alimento adherido a la garganta, dificultad para tragar sólidos e incluso dificultad para la deglución de las propias secreciones.
• Disfagia esofágica, se caracteriza por las alteraciones en el esófago superior, cuerpo esofágico, esfínter inferior y cardias. Generalmente se produce por causas mecánicas. Sus síntomas son la presencia de tos después de la deglución, sensación de reflujo o pirosis, cambios de la voz después de comer, también se pueden producir vómitos con el consiguiente riesgo de broncoaspiración.

La disfagia también se puede clasificar según el grado de compromiso funcional. Así ésta puede ser de grado leve, moderado o severo.
1. Grado leve: es una disfunción que predomina en la fase oral. Se caracteriza por un retraso en la deglución, pérdida del contenido oral, dificultad para la formación del bolo alimenticio. No hay tos ni disfonía tras la deglución. Hay un bajo riesgo de broncoaspiración
2. Grado moderado, hay una pérdida del contenido oral ya sea por incontinencia labial o salida del alimento por vía nasal, al igual hay una lentitud en el transporte del bolo alimenticio debido a la alteración en la contractilidad de labios y lengua, puede estar acompañada de disfonía, existe riesgo de aspiración bronquial.
3. Grado severo, se evidencia el riesgo que pueden presentar los pacientes de presentar una broncoaspiración y existe deterioro nutricional e incluso deshidratación.

Problemas asociados a la disfagia

• Riesgo de neumonía por broncoaspiración.
• Desnutrición.
• Deshidratación.
• Deterioro de la calidad de vida.

Qué hacer ante un paciente con disfagia

• Comerá sentado, con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo.
• La persona que le da la comida se pondrá frente a él y a su misma altura.
Se le dirá que no intente hablar mientras come.
• Se le dará de comer mientras el paciente mantiene la cabeza inclinada hacia delante, para así cerrar el acceso a las vías aéreas.
• Si tiene parálisis de un lado o afectación de las cuerdas vocales de un lado, comerá con la cabeza inclinada hacia delante y dirigida hacia el lado contrario del paralizado.
• Se irán probando consistencias o texturas de los alimentos y se adaptará la comida a la textura tolerada por el paciente, mediante espesantes que venden en farmacia (textura néctar, miel o pudding).
• No se darán alimentos de diferentes texturas mezclados (por ejemplo sopas).
• Existe agua gelificada para casos de disfagia a líquidos.
• No se darán alimentos que se peguen al paladar.
• Se vigilaran posibles signos de atragantamiento como tos, trabajo respiratorio, vómitos, etcétera.