En primer lugar, ¿qué es la diabetes? La diabetes mellitus tipo I es una enfermedad en la que se produce una mala utilización de los azucares, como consecuencia de la falta de insulina en nuestro cuerpo.
Por otro lado, la insulina es una sustancia que libera nuestro páncreas, glándula situada en la parte alta del abdomen, cerca del estómago.
En las personas que padecen dicha enfermedad el páncreas no fabrica la insulina por lo que al faltar la glucosa (azúcar) no es capaz de introducirse en nuestras células.
En este tipo de enfermedades es importante mantener un buen control de la glucemia (azúcar en sangre). El objetivo principal es la detección precoz de hipoglucemias o hiperglucemias (fluctuaciones en el azúcar en sangre bien sea por bajadas o subidas de la misma).
Es importante el control de la alimentación. Existen algunos objetivos:
- Asegurar un equilibrio nutricional correcto para la edad del niño, favoreciendo un crecimiento y desarrollo normal. (Recibiendo la cantidad de calorías, azucares, grasas, proteínas, vitaminas y minerales adecuados).
- Ajustar la dosis de insulina y fomentar el ejercicio físico.
- Fomentar hábitos saludables como comer juntos en familia, evitar ver la televisión durante las comidas y los picoteos.
- Respetar las costumbres sociales y culturales de la familia del niño en la medida de lo posible, corrigiendo los errores dietéticos, exceso de grasas y comidas procesadas, falta de fibra…etc. si los hubiera.
En cuanto al ejercicio físico: en general los ejercicios físicos más aconsejables son los de intensidad moderada o de baja resistencia (aeróbicos), con una duración de 30-90 minutos.
Ejemplos: correr, bicicleta, fútbol, tenis, baloncesto, golf, saltar a la cuerda etc.
Conclusión
En resumen la diabetes tampoco debe suponer una limitación para realizar cualquier tipo de deporte o vida normal, simplemente habrá que conocer la manera de adecuar el tratamiento a dicho deporte además de adecuar las raciones, grupos de alimentos y frecuencia.
Por otro lado, cabe destacar la importancia de seguir a raja tabla el tratamiento farmacológico con insulina, además de hacer partícipe al niño/a de todo el proceso desde el inicio, para que fomente su autonomía y conocimiento de la enfermedad.
AUTORES:
Paula Matías Díaz. Enfermera. Hospital General San Jorge de Huesca. Servicio de Pediatría.
Chesús Lanaspa López. Enfermero.
Laura Bagüeste Bellosta. Enfermera. Hospital General San Jorge de Huesca.
Itziar Peña Gil. Enfermera.
Amanda Bailo Ruiz de Eguilaz. Enfermera residente de familia y comunitaria en el sector Huesca.


