La bronquiolitis se define como el primer episodio agudo de sibilancias en un niño menor de 24 meses. Es la infección respiratoria aguda de vías respiratorias inferiores más frecuente en niños menores de un año y supone el 18% de todas las hospitalizaciones pediátricas en España.
Su etiología es vírica siendo el virus respiratorio sincitial (VRS) el causante principal, seguido por rinovirus, bocavirus, adenovirus, metapneumovirus, parainfluenza y virus de la gripe.
Clínicamente provocan un cuadro catarral, y posteriormente provocan la inflamación aguda de las células epiteliales de los bronquios más pequeños, junto con hipersecreción de moco.
Tras un breve periodo de incubación, inicia con síntomas como mucosidad nasal, estornudos y tos, con o sin fiebre (habitualmente no muy elevada). Tras 1-4 días, la tos se hace más persistente, apareciendo irritabilidad, rechazo de la alimentación, respiración rápida, dificultad respiratoria (objetivada al ver cómo se marcan las costillas al respirar en el lactante), y sonidos de pitidos espiratorios. La dificultad respiratoria aumenta progresivamente, con su máxima expresividad a las 24-48 horas, momento en el que se producen la mayoría de los ingresos hospitalarios, para después mejorar gradualmente. En ocasiones puede asociar pausas de apnea, especialmente en los menores de 1 mes.
La mayoría de veces son formas leves y los síntomas desaparecen en menos de una semana, aunque la tos, que es el último síntoma en desaparecer, puede persistir hasta 3-4 semanas.
Tratamiento
El tratamiento es sintomático. Es importante realizar lavados nasales frecuentes con suero fisiológico en caso de mucosidad nasal abundante y siempre previo a las tomas. Al estar tumbado, hay que incorporarles la cabecera unos 30º. Evitar irritantes ambientales como el humo del tabaco. Asegurar adecuada hidratación fraccionando las tomas de lactancia materna o biberón, administrando menos cantidad, pero más número de veces al día favoreciendo la tolerancia. Procurar un ambiente tranquilo.
En caso de dificultad para respirar, pausas de apnea, rechazo del alimento, vómitos o mal color, se recomienda acudir a Urgencias para valoración a la mayor brevedad.
Para disminuir la morbimortalidad asociada a esta enfermedad, se inició el año pasado por primera vez en España la inmunoprofilaxis con Nirsevimab, un anticuerpo monoclonal frente al VRS.
En Navarra, se administra en el hospital a los niños recién nacidos desde el 1 septiembre 2025, y a los nacidos desde julio de 2025 en sus centros de salud.
El objetivo es administrarlo previo a la época de mayor circulación del virus y durante la misma (con picos de máxima incidencia en noviembre y febrero), para otorgar protección al bebé mediante defensas contra el virus que él mismo debido a su inmadurez aún no produce igual que los adultos.
Se administra vía intramuscular, con escasos efectos secundarios referidos y una duración estimada de su efecto de 6 meses.
AUTORES
María Erroz Ferrer. Médica Adjunta en Urgencias y Neumología del Servicio de Pediatría. Hospital Universitario de Navarra.
Isabel Gordo Baztán. Médica Adjunta en Urgencias del Servicio de Pediatría. Hospital Universitario de Navarra.
Andrea Alonso Marín. MIR del Servicio de Pediatría. Hospital Universitario de Navarra.
Jorge Álvarez García. Médico Adjunto de Pediatría en Centro de Salud Ansoáin


