Sinusitis

Dra. Patricia Regalado Martín. MIR ORL. Complejo Hospitalario de Navarra. Dr. Diego Regalado Bermeo. Facultativo Especialista ORL. Hospital Reina Sofía. Tudela, Dr. Ignacio Arruti González. Jefe de Sección ORL. Complejo Hospitalario de Navarra

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La rinosinusitis o sinusitis es la inflamación de la mucosa de las fosas nasales y de los senos paranasales. Afecta de forma más frecuente a personas adultas, sobre todo a partir de los 50 años.

Etiología

La sinusitis aguda tiene casi siempre un origen vírico (rinovirus, influenza, parainfluenzae…). Un pequeño porcentaje de ellas desarrolla una infección bacteriana (estreptococos, neumococos, moraxella, estafilococo…).
Existen numerosas teorías que explican su frecuencia: alergia, genética, polución ambiental, disfunciones del sistema nervioso autónomo, infecciones, alteraciones ciliares…
Diversas interacciones funcionales entre el huésped y el ambiente provocan la liberación de sustancias proinflamatorias que causan daño epitelial, aumento de secreción y cambio en las características del moco.

Frecuencia

Según la academia americana de Otorrino-laringología en sus recomendaciones del año 2015 la rinosinusitis afecta a 1 de cada 8 estadounidenses y más de uno de cada 5 antibióticos prescritos en adultos se han indicado para el control de las diferentes rinosinusitis. La estimación europea (más reciente que la estadounidense) refleja una prevalencia de rinosinusitis crónica de entre 6.9-27.1% según la localización geográfica con similares connotaciones respecto al uso exagerado de antibióticos para el manejo de la misma.

Diagnóstico

El diagnóstico de la patología es complejo ya que obedece a la combinación de la clínica (bloqueo nasal, flujo de mucosidades nasales, alteración en el olfato, dolor facial, dolor de cabeza) y los hallazgos exploratorios (temperatura, rinoscopia anterior, endoscopia, palpación de los senos paranasales) a los que la suma de estudios radiológicos puede aportar más información.
Inflamación de la mucosa de la nariz y senos paranasales caracterizado por dos o más síntomas uno de los cuales debe ser congestión, bloqueo nasal, obstrucción nasal o flujo de secreciones nasales tanto anteriores como posteriores. Y otros síntomas que podrían ser: dolor, presión facial, hiposmia…
Todo esto acompañado de hallazgos endoscópicos como pólipos nasales o flujo de secreciones mucopurulentas o edema de la mucosa de la cavidad nasal, y accesoriamente sumado a los cambios que pudieran verse en estudios radiológicos de las cavidades nasales y paranasales.
La utilización de estudios complementarios en el contexto del diagnóstico de la patología no siempre es la mejor opción ya que como norma general se aconseja su utilización únicamente en caso de cuadros muy complicados o recurrentes, dentro de estos estudios se incluyen las imágenes por tomografía, cultivos de lavados sinusales, estudios analíticos….

Complicaciones

Orbitarias:
• Celulitis orbitaria
• Absceso orbitario
• Trombosis del seno cavernoso
Endocraneales:
• Absceso cerebral
• Meningitis
Óseas:
• Osteomielitis maxilar
• Osteomielitis frontal

Formas de presentación

• Proceso catarral de vías altas que se prolonga en el tiempo.
• Inicio brusco con síntomas más graves (fiebre alta, cefalea severa, inflamación de los párpados…).
• Empeoramiento de los síntomas de un proceso catarral en el curso del mismo.

Clasificación

• Rinosinusitis aguda (RSA), menos de 30 días.
• Rinosinusitis subaguda, entre 30 y 90 días.
• Rinosinusitis crónica (RSC) más de 12 semanas.
• Rinosinusitis recurrente, recaídas repetidas.

Factores predisponentes

Existen factores claramente asociados a la patología rinosinusal entre los que se pueden considerar:
Medioambientales:
• Humedad excesiva
• Tabaco
• Irritantes ambientales
• Contaminantes ambientales
• Variaciones climáticas
Factores anatómicos:
• Desviación septal
• Atresia de coanas
• Hipertrofia adenoidea
• Hipoplasia de senos
• Infecciones odontogénicas
Alergias:
• Alteraciones ciliares
• Ansiedad y depresión
• Reflujo Faringolaringeo
• Gérmenes resistentes a fármacos
• Enfermedades crónicas concomitantes

Prevención

• Lavado de manos
• Beber abundantes líquidos
• Utilizar descongestivos nasales de solución salina
• Dieta saludable
• Humidificador en meses de invierno (calefacción)
• Evitar ambientes de humo, contaminación, tabaco…

¿Cuál es su tratamiento?

Aproximadamente dos tercios de los pacientes con RSA se curan espontáneamente sin necesidad de tratamiento médico.
Las guías clínicas más recientes recomiendan observación y tratamiento exclusivamente sintomático en pacientes con rinosinusitis no complicada, sin fiebre y con dolor leve con una duración de la clínica inferior a 7 días.
En la presencia de clínica leve y moderada se enfatiza la necesidad del control de los síntomas con analgésicos y antinflamatorios como tratamiento único y se hace especial hincapié en la recomendación de esteroides nasales para casos leves y moderados asi como sistémicos para casos severos con el fin de controlar los síntomas.
Es importante señalar que el uso de antibióticos no se aconseja salvo para casos de complicación o mala evolución y en cuyo caso se recomienda usar los antibióticos de espectro reducido, sobre todo cuando la clínica persiste más allá de 7-10 días
El tratamiento principal de la RSC consiste en la práctica de lavados nasales con agua de mar o suero fisiológico, acompañado de un antiinflamatorio tipo esteroideo en forma de spray nasal.
El uso de antihistamínicos se ha determinado inútil salvo si hay alergias asociadas a los episodios de rinosinusitis aguda, el uso de vasoconstrictores no está indicado, el bromuro de

Ipatropio ha demostrado ser beneficioso para mejorar el flujo de moco nasal sin embargo no representa ningún tipo de cambio respecto a la congestión ni a los otros síntomas.
El empleo de probióticos, Zinc, vitamina C, mucolíticos y compuestos herbales aún es controvertido.
En casos complicados o incluso cuando la anatomía de las cavidades es un factor influyente el tratamiento quirúrgico debe ser considerado como medida primaria o asociada a los antibióticos o a los esteroides. Habitualmente esta cirugía consiste en la apertura de los senos paranasales por vía endoscópica, facilitando el drenaje de los senos y favoreciendo que el tratamiento médico alcance mejor todos los rincones de las cavidades nasosinusales.

Conclusión

La rinosinusitis representa la tercera causa de utilización de antibióticos en atención primaria tras las otitis y las amigdalitis.
Normalmente es un cuadro que cursa sin complicaciones debiendo limitar claramente el empleo de antibióticos para los cuadros mas severos.
Cuando aparecen complicaciones deben tratarse precozmente y con rigor ya que las mismas pueden llegar a ser muy graves.