Síndrome de Guillain-Barré (GBS)


María Lourdes Choque Carrasco y Amaia Barber Azcárate. Fisioterapéutas del Hospital Universitario de Navarra. Nerea Ulzurrun Arbea. Fisioterapéuta del Centro de salud de Tafalla

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El síndrome de Guillain-Barré es una poliradiculoneuropatía inflamatoria aguda que afecta más a hombres en edad adulta, se desconoce la causa, pero se ha observado que es una respuesta inmunitaria donde el organismo ataca al sistema nervioso periférico después de una infección respiratoria o gástrica.

Esta patología se puede desarrollar en tres fases:

Este síndrome presenta subtipos pudiéndose clasificar por:

a. Las que afectan a la mielina de los nervios periféricos como la Polirradiculoneuropatía desmielinizante inflamatoria aguda (AIDP), siendo esta la forma más común.

b. Las que afectan al axón de los nervios motor y a los de los nervios sensitivo/motor de los nervios periféricos como son: la Neuropatía axonal motora aguda (AMAN), la neuropatía axonal sensitivo-motora aguda (AMSAN), el Síndrome de Miller Fisher (MFS) y la Forma faringo-cervico-braquial.

El GBS es muy variable y rara vez se presenta de manera pura, por ello, el diagnóstico temprano será clave para detener los daños en el sistema nervioso periférico e iniciar cuanto antes con el tratamiento, desde el área de fisioterapia se puede intervenir en las diferentes fases de este síndrome.

Intervención fisioterapéutica

La intervención está relacionada con la valoración continua mediante test/escalas validadas que nos permitan reunir información objetiva y de esta manera plantear un tratamiento individualizado, guiados por las fases por las que pasa la enfermedad podríamos agruparlas en:

1: Fase inicial: cuando la debilidad muscular es máxima y aún está progresando.

  • Manejo del dolor.
  • Fisioterapia respiratoria.
  • Prevención del deterioro musculoesqueletico/desacondicionamiento físico.

2: Fase de estabilización y recuperación: nos centraremos en las alteraciones que haya dejado la patología pudiendo llegar a trabajar:

  • Reeducación del movimiento.
  • Fortalecimiento muscular.
  • Reeducación de la marcha, equilibrio y coordinación.
  • Trabajo relacionado con la recuperación de la sensibilidad.
  • Manejo de la fatiga.

Debido a la variabilidad en la manifestación de este síndrome, la rehabilitación será clave, ya que una parte de las personas se recuperarán completamente o casi, en un periodo corto, y otras, en cambio, la recuperación será más lenta y podrían experimentar síntomas residuales con los que tendría que convivir.

 

AUTORAS

María Lourdes Choque Carrasco y Amaia Barber Azcárate. Fisioterapéutas del Hospital Universitario de Navarra.

Nerea Ulzurrun Arbea. Fisioterapéuta del Centro de salud de Tafalla.