Convulsiones febriles en pacientes pediátricos. Cómo actuar ante un episodio


Paula Matías Díaz, Chesús Lanaspa López, Laura Bagüeste Bellosta, Itziar Peña Gil, Amanda Bailo Ruiz de Eguilaz

Print Friendly, PDF & Email

¿Qué es una convulsión febril?

Es una respuesta del cerebro ante la fiebre que se produce en algunos niños sanos que se encuentran entre los 6 meses hasta los 5 años de edad.
Normalmente ocurre durante el primer día de fiebre. El niño pierde con brusquedad la conciencia, el cuerpo suele ponerse rígido y comienzan unas sacudidas, aunque también puede ocurrir que el cuerpo del niño se quede totalmente flácido.
Con frecuencia también la boca suele estar morada, cerrada con mucha fuerza, como encajada además de la mirada perdida.
Suelen ser episodios cortos, generalmente de menos de 5 minutos. El niño finalmente tiende a dormirse.

¿Qué se debe hacer ante una convulsión?

Se debe colocar  al niño tumbado de lado, sobre un costado (esto le permitirá respirar mejor) y lejos de objetos con los que pueda golpearse.

No se debe intentar introducir nada en la boca.

Si no le ha dado ninguna medicina para la fiebre en las últimas 2 horas le puede poner un supositorio de paracetamol.

Es conveniente que el niño sea valorado por un médico que confirme el diagnóstico. Acuda al centro de salud u hospital más cercano.

¿Cuándo debe consultar de nuevo en un servicio de urgencias?

En el caso de que se repita la convulsión.

Si el niño está adormilado, decaído o por el contrario muy irritable.

Si se queja de dolor de cabeza intenso y vomita.

Cuestiones que se deben conocer

Las convulsiones febriles tienen buen pronóstico. Después de la convulsión el niño tendrá el mismo estado de salud que antes.

Cualquier infección banal (catarro, anginas, gastroenteritis) que curse con fiebre puede provocar una convulsión febril.

Son frecuentes (3-5% de los niños). Además, después del primer episodio, 1 de cada 3 niños volverá a tener otro. En la mayoría de las ocasiones, no se precisa ningún estudio especial.

Los niños con convulsiones febriles no necesitan un tratamiento para la fiebre diferente del que se administra a los demás niños. Utilice las dosis habituales de antitérmicos. (Apiretal).

AUTORES:

Paula Matías Díaz. Enfermera. Hospital General San Jorge de Huesca. Servicio de Pediatría.

Chesús Lanaspa López. Enfermero.

Laura Bagüeste Bellosta. Enfermera. Hospital General San Jorge de Huesca.

Itziar Peña Gil. Enfermera.

Amanda Bailo Ruiz de Eguilaz. Enfermera residente de familia y comunitaria en el sector Huesca.