La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en la mujer. Se suele pensar en ella sólo cuando aparecen síntomas, pero muchas veces se desarrolla de forma silenciosa durante años. Además de factores clásicos como la hipertensión, la diabetes, el colesterol elevado o el tabaquismo, existen antecedentes propios de la mujer que ayudan a identificar un mayor riesgo cardiovascular mucho antes de que aparezcan un infarto o un ictus. La buena noticia es que conocer estos antecedentes permite actuar antes de que aparezca la enfermedad y proteger la salud del corazón a largo plazo.
¿Qué mujeres deberían prestar especial atención?
Conocer el riesgo cardiovascular es básico, pero hay situaciones en las que este conocimiento es especialmente importante porque reflejan una mayor vulnerabilidad:
• Menarquia precoz.
• Síndrome de ovario metabólico poliendocrino.
• Uso de anticonceptivos con estrógenos junto con otros factores de riesgo, especialmente el tabaquismo.
• Complicaciones del embarazo como la preeclampsia, la hipertensión gestacional, la diabetes gestacional, el parto prematuro o los problemas relacionados con la placenta.
• Menopausia precoz.
• Enfermedades autoinmunes y determinados tratamientos frente al cáncer de mama.
Estos antecedentes no significan que la mujer vaya a desarrollar una enfermedad cardiovascular, pero sí propician mayor probabilidad de presentarlas junto con otras patologías como hipertensión, diabetes o alteraciones del colesterol.
¿Cómo proteger nuestro corazón?
La prevención comienza identificando estos antecedentes durante las revisiones ginecológicas. A partir de esa información, el seguimiento se adaptará al riesgo cardiovascular de cada mujer y, cuando sea necesario, se completará con la participación de otros profesionales. Además, mantener una alimentación saludable, realizar actividad física regularmente, no fumar y controlar la presión arterial, el colesterol y la glucosa son medidas sencillas que ayudan a proteger el corazón.
La historia ginecológica es clave para la prevención de patologías cardiovasculares. Hoy sabemos que la mejor prevención requiere un trabajo en equipo, en el que ginecólogos, médicos de Atención Primaria y cardiólogos unen esfuerzos para identificar estos antecedentes, ofrecer una atención personalizada y cuidar la salud cardiovascular de la mujer en todas las etapas de su vida.
Autora: Dra. Carolina Ceamanos



