La tos es uno de los motivos de consulta más frecuentes tanto en Atención Primaria como en consultas hospitalarias. En la mayoría de los casos aparece asociada a catarros o infecciones respiratorias y desaparece en pocos días. Sin embargo, cuando persiste durante semanas o incluso meses, puede convertirse en un problema muy molesto que afecta notablemente a la calidad de vida.
Muchas personas relacionan automáticamente la tos con enfermedades pulmonares, pero no siempre el origen está en los bronquios o en el pulmón. En numerosas ocasiones, el problema puede encontrarse en la garganta y ser valorado por el especialista en Otorrinolaringología.
¿Cuándo hablamos de tos crónica?
Se considera tos crónica aquella que dura más de ocho semanas. Puede aparecer de forma seca o acompañada de sensación de mucosidad, carraspeo frecuente o irritación faríngea.
Algunos pacientes presentan accesos de tos repetidos durante el día, mientras que otros empeoran especialmente por la noche o tras hablar mucho tiempo. En ocasiones, la tos llega a interferir con el sueño, el trabajo o las relaciones sociales.
No siempre es una infección
Uno de los errores más frecuentes es pensar que toda tos prolongada se debe a una infección respiratoria. De hecho, muchos pacientes reciben varios ciclos de antibióticos sin notar mejoría significativa.
Cuando la tos persiste y las pruebas pulmonares son normales, es importante valorar otras causas menos conocidas, especialmente relacionadas con la vía aérea superior y la garganta.
El reflujo faringolaríngeo: una causa muy frecuente
Una de las causas más habituales de tos crónica es el reflujo faringolaríngeo. En este problema, pequeñas cantidades de contenido gástrico ascienden hacia la garganta e irritan la laringe de forma repetida.
A diferencia del reflujo gastroesofágico clásico, muchos pacientes no presentan ardor o acidez. Por eso puede pasar desapercibido durante mucho tiempo.
Los síntomas más frecuentes son:
- Tos seca persistente.
- Carraspeo continuo.
- Sensación de moco en la garganta.
- Necesidad frecuente de aclararse la voz.
- Ronquera.
- Irritación o picor faríngeo.
- Sensación de cuerpo extraño.
El diagnóstico suele realizarse mediante exploración otorrinolaringológica y fibroscopia laríngea.
Goteo postnasal: mucosidad que irrita la garganta
Otra causa muy frecuente es el llamado goteo postnasal. Ocurre cuando la mucosidad procedente de la nariz o los senos paranasales desciende continuamente hacia la garganta.
Puede aparecer asociado a:
- Alergia.
- Rinitis crónica.
- Sinusitis.
- Cambios ambientales.
- Tabaco o irritantes.
Muchos pacientes refieren sensación de mucosidad constante, necesidad de carraspear o tos especialmente al acostarse.
Hipersensibilidad laringea
En algunos casos, la tos persiste incluso después de haber desaparecido la causa inicial. Esto ocurre porque la laringe desarrolla una especie de “hipersensibilidad” y reacciona exageradamente ante estímulos mínimos.
Perfumes intensos, cambios de temperatura, hablar mucho tiempo, el aire frío o incluso reírse pueden desencadenar accesos de tos.
Este cuadro, conocido como síndrome de hipersensibilidad laríngea, es cada vez más reconocido en consultas de ORL y puede resultar muy incapacitante para algunos pacientes.
Causas neurológicas
Sí. Aunque son mucho menos frecuentes, existen enfermedades neurológicas que pueden asociar tos crónica como síntoma inicial.
Algunos trastornos neurodegenerativos y determinadas alteraciones de los nervios implicados en la sensibilidad laríngea pueden producir tos persistente durante años antes de aparecer otros síntomas.
Por este motivo, cuando la tos se acompaña de alteraciones del equilibrio, cambios en la voz o síntomas neurológicos asociados, puede ser necesario ampliar el estudio.
¿Cómo se estudia una tos crónica?
El abordaje suele ser multidisciplinar. Dependiendo de los síntomas, el paciente puede requerir valoración por Neumología, Digestivo, Alergología o Otorrinolaringología.
Desde el punto de vista ORL, la exploración mediante fibroscopia permite observar:
- Inflamación laríngea.
- Signos de reflujo.
- Irritación crónica.
- Alteraciones de las cuerdas vocales.
- Presencia de secreciones.
En algunos casos también pueden solicitarse pruebas complementarias como estudios digestivos, pruebas de alergia o pruebas funcionales respiratorias.
¿Tiene tratamiento?
El tratamiento depende de la causa desencadenante. Cuando existe reflujo faringolaríngeo, suelen recomendarse medidas dietéticas, evitar cenas copiosas y tratamiento antiácido.
En casos de goteo postnasal puede ser útil el tratamiento de la rinitis o sinusitis asociada.
Por otro lado, los pacientes con hipersensibilidad laríngea pueden beneficiarse de rehabilitación vocal y técnicas específicas de control de la tos.
También es importante evitar factores irritativos como:
- Tabaco.
- Alcohol.
- Ambientes secos.
- Exceso de carraspeo.
- Bebidas muy calientes o irritantes.
¿Cuándo consultar al especialista?
Es recomendable acudir al médico cuando la tos:
- Dura más de 8 semanas.
- Interfiere con el sueño o la vida diaria.
- Se acompaña de ronquera persistente.
- Produce dificultad respiratoria.
- Se asocia a pérdida de peso o sangrado.
- No mejora con tratamientos habituales.
La tos crónica puede tener múltiples causas y no siempre el problema se encuentra en el pulmón. En muchas ocasiones, la garganta y la laringe desempeñan un papel fundamental en el origen de los síntomas.
Identificar correctamente la causa permite evitar tratamientos innecesarios y mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes.
AUTORES:
María Fernández Rueda, F.E.A ORL, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
Beatriz García Morales, Residente ORL Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
Susana Sánchez Rodríguez, Residente ORL Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
Juan Manuel Acuña Macchi, Residente ORL Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
Celeste del Pilar Cebollada Herrera, Residente ORL Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
Rubén Ledesma Calvo, Residente ORL Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.


