El dolor musculoesquelético crónico constituye uno de los principales motivos de consulta médica y una causa frecuente de limitación funcional. En aquellos pacientes que no responden adecuadamente a tratamientos conservadores, las técnicas intervencionistas permiten ofrecer alternativas seguras, precisas y eficaces.
Entre ellas destaca la radiofrecuencia, un procedimiento mínimamente invasivo que actúa sobre determinados nervios implicados en la transmisión del dolor. La técnica consiste en aplicar corriente eléctrica de alta frecuencia a través de una aguja especial colocada con precisión mediante técnicas de imagen.
Existen dos modalidades principales. La radiofrecuencia pulsada genera campos eléctricos intermitentes que modulan la transmisión del dolor sin producir una lesión significativa del nervio. Por su parte, la radiofrecuencia térmica alcanza temperaturas más elevadas y provoca una lesión controlada sobre fibras nerviosas seleccionadas, consiguiendo un alivio más prolongado. La elección de una u otra depende de la patología y de las características de cada paciente.
Dolor de hombro
El dolor crónico de hombro puede aparecer como consecuencia de artrosis, roturas irreparables del manguito rotador o secuelas traumáticas. En estos casos, la radiofrecuencia de los nervios supraescapular y axilar puede reducir significativamente el dolor y facilitar la recuperación funcional, permitiendo una mejor participación en los programas de rehabilitación.
Artrosis de rodilla
La radiofrecuencia de los nervios geniculados constituye una alternativa terapéutica para pacientes con artrosis de rodilla que continúan con dolor pese a los tratamientos habituales. Además de mejorar la capacidad funcional, puede resultar especialmente útil en pacientes que no son candidatos a cirugía o que se encuentran en lista de espera para una prótesis.
Dolor lumbar facetario
La artrosis de las articulaciones facetarias es una causa frecuente de lumbalgia crónica. Tras confirmar el origen del dolor mediante bloqueos diagnósticos, la radiofrecuencia permite actuar de forma específica sobre la fuente del problema, consiguiendo en muchos casos una mejoría mantenida durante meses.
Un procedimiento seguro
La colocación de la aguja se realiza mediante ecografía o fluoroscopia, lo que permite una localización exacta de la estructura a tratar. Se trata de una técnica ambulatoria, realizada habitualmente con anestesia local y con una rápida reincorporación a las actividades cotidianas.
La radiofrecuencia representa un ejemplo de cómo la innovación tecnológica se integra en la Medicina Física y Rehabilitación para ofrecer tratamientos cada vez más personalizados, eficaces y menos invasivos a los pacientes con dolor crónico.
AUTORES
Dr. Sergio Oblare Arévalo, Dr. Miguel Moreno Casas y Dra. Elena Roldán Arcelus.
Médicos adjuntos especialistas en Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Universitario de Navarra


