Alérgicos y asmáticos frente al coronavirus

David Parra Olivar. Enfermero. Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Miguel Servet. Zaragoza

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En plena pandemia de covid-19, nos enfrentamos también al periodo de alergias que llega en estos meses, aunque con el cambio climático se han visto alterados los ciclos en los que florecen los árboles los cuales comienzan incluso antes de la primavera, y es ahora cuando empieza el incremento de episodios alérgicos en la población.

Ante esta situación de incertidumbre que puede entrañar para estos pacientes, es importante diferenciar los síntomas del nuevo coronavirus y los síntomas clásicos de alergia. Para ello la Sociedad Española de Alergología  ha explicado la forma en que afecta el covid-19 a pacientes alérgicos e insta a seguir las pautas generales del Ministerio de Sanidad.

Afirman que los alérgicos no tienen más probabilidades de contraer la enfermedad que los no alérgicos.

Lo que nos debe de hacer sospechar de alergia, sobre todo si es debida a pólenes, es que los síntomas se recrudecerán cuando el paciente esté al aire libre y notará mejoría cuando permanezca en sitios cerrados.

Además, los síntomas típicos de alergia como es la rinitis alérgica, suelen remitir con rapidez con la toma de antihistamínicos, y la presencia de fiebre es inexistente salvo complicaciones menos frecuentes.

Los datos recogidos hasta el momento en diferentes estudios no parecen indicar que ser alérgico conlleve mayor riesgo de contraer la infección por coronavirus ya que el sistema inmunitario de una persona alérgica funciona como el de una persona no alérgica, su función de defensa frente a microorganismos es igual.

El estado de alarma declarado en nuestro país beneficia de forma directa a los pacientes alérgicos, ya que reduce considerablemente su exposición a pólenes.

Para que ésto sea efectivo, los pacientes deben de cumplir con su tratamiento habitual además de tomar las medidas recomendadas para reducir los niveles de pólenes en el interior de las viviendas.

Las personas con asma. Deben extremar las medidas de precaución debido a que sus vías respiratorias son más susceptibles a las infecciones sobre todo de tipo vírico.

Si un asmático sufre una infección respiratoria, la inflamación de sus bronquios será mayor que la que tendría una persona no asmática, con lo que aumenta la posibilidad de hiperreactividad bronquial y mayor riesgo de sufrir una crisis asmática.

Muy importante son las recomendaciones básicas que ha dictado la OMS:

Lavado frecuente de manos con agua y jabón.

Respetar distancias de seguridad entre personas.

Usar mascarillas.