¿Por qué hablar de astenia primaveral en mayores?
La primavera es sinónimo de luz, color y renovación, pero para muchas personas mayores de 65 años puede traer consigo un desafío inesperado: la astenia primaveral. Este fenómeno, aunque no es una enfermedad, afecta la vitalidad y el bienestar, generando cansancio, apatía y falta de motivación. En este artículo descubrirás qué es, por qué ocurre y cómo combatirla con estrategias sencillas y efectivas.
¿Qué es la astenia primaveral?
La astenia primaveral se define como un estado transitorio de fatiga física y mental que aparece con la llegada de la primavera. No implica patología grave, pero sí puede reducir la calidad de vida, especialmente en personas mayores, que presentan:
- Menor capacidad de adaptación fisiológica.
- Presencia de enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión, artrosis).
- Polimedicación, que puede alterar ritmos biológicos.
- Cambios en la estructura del sueño propios del envejecimiento.
Según la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), hasta un 30% de los mayores experimentan síntomas relacionados con la astenia en primavera.
Factores desencadenantes en primavera
La primavera implica cambios que afectan al organismo:
- Más horas de luz solar → altera la secreción de melatonina y serotonina.
- Variaciones de temperatura y humedad → requieren ajustes metabólicos.
- Polen y alergias → pueden aumentar la sensación de cansancio.
- Factores psicológicos → la transición del invierno puede generar estrés adaptativo.
Estudios como el de García et al. (Revista Española de Geriatría, 2023) confirman que los ritmos circadianos en mayores son más vulnerables a estas fluctuaciones.
Síntomas más frecuentes
- Fatiga persistente.
- Alteraciones del sueño.
- Disminución del apetito.
- Irritabilidad o desmotivación.
- Dificultad para concentrarse.
¿Es peligrosa la astenia primaveral?
Por sí sola, no. Pero puede agravar patologías crónicas y aumentar el riesgo de caídas por falta de energía. Si los síntomas persisten más de 3 semanas, se recomienda consulta médica.
Cómo hacerle frente: estrategias efectivas
- Alimentación equilibrada
- Incrementar frutas y verduras frescas (fuentes de vitaminas y antioxidantes).
- Mantener una correcta hidratación.
- Evitar exceso de azúcares y grasas saturadas.
- Incorporar alimentos ricos en triptófano (pavo, plátano, frutos secos) para mejorar el estado de ánimo.
- Actividad física moderada
- Paseos diarios al aire libre.
- Ejercicios suaves adaptados a la condición física (yoga, estiramientos).
- Beneficios: mejora la circulación, regula el sueño y aumenta la energía.
- Rutinas de sueño
- Horarios regulares para dormir y levantarse.
- Evitar siestas prolongadas.
- Crear un ambiente tranquilo y oscuro para descansar.
- Exposición a la luz natural
- Aprovechar las primeras horas del día para recibir luz solar.
- Favorece la síntesis de vitamina D y regula el reloj biológico.
- Control médico
- Revisar medicación y patologías crónicas.
- Consultar si la fatiga persiste más de 2-3 semanas.
- Bienestar emocional
- Actividades sociales y cognitivas (lectura, juegos, conversación).
- Técnicas de relajación para reducir estrés.
Consejos prácticos en formato infografía
[INFOGRAFÍA: “6 Claves para Combatir la Astenia Primaveral”]- Come frutas y verduras frescas.
- Camina 30 minutos al día.
- Duerme 7-8 horas con horarios regulares.
- Toma el sol 15 minutos cada mañana.
- Revisa tu medicación con el médico.
- Mantén la mente activa y socializa.
Sección ampliada: mitos y realidades
- Mito: “La astenia primaveral es una enfermedad grave”.
Realidad: es un estado transitorio, no una patología. - Mito: “Solo afecta a personas con problemas de salud”.
Realidad: puede aparecer en cualquier persona, aunque los mayores son más vulnerables. - Mito: “No se puede prevenir”.
Realidad: con hábitos saludables se reduce su impacto.
Tabla comparativa: alimentos energizantes vs. desaconsejados
| Alimentos recomendados | Alimentos a evitar |
| Frutas frescas (naranja, kiwi) | Bollería industrial |
| Verduras de temporada | Comida rápida |
| Legumbres | Bebidas azucaradas |
| Frutos secos | Alcohol |
Conclusión
La astenia primaveral no es una enfermedad, pero sí un reto para el bienestar en mayores. Con hábitos saludables, exposición a la luz, alimentación equilibrada y seguimiento médico, se puede minimizar su impacto y disfrutar plenamente de la primavera.
AUTORES:
- Ana Lydia Sánchez Aso. FEA Geriatría. Hospital General de la Defensa, Zaragoza.
- Carlos Gracia Roche. FEA Cirugía general y del aparato Digestivo. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza.
Un toque académico: referencias científicas
- García, M. et al. (2023). Cambios circadianos en adultos mayores y su relación con la astenia estacional. Revista Española de Geriatría.
- SEGG (2024). Guía práctica para el bienestar en primavera.
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Recomendaciones sobre actividad física en mayores.


