Cefalea en el niño y adolescente

Berta Martínez Ganuza. Pediatra Servicio Urgencias Extrahospitalario San Martín. Beatriz Claudia Aróstegui Castillo de la Flor. Médico Familia Servicio de Urgencias Extrahospitalario San Martín. Nuria Oscáriz Piedrafita. Enfermera Servicio de Urgencias Extrahospitalario San Martín

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La cefalea es un motivo de consulta frecuente en la edad pediátrica, tanto en ámbito de Atención Primaria, como Especializada. Solo un pequeño porcentaje de los pacientes que presentan cefalea sufren una enfermedad severa, pero este hecho motiva una elevada demanda de recursos y preocupación en el entorno.

Por otra parte, la cefalea primaria recurrente es un problema de salud pediátrico importante, con un impacto considerable en la calidad de vida y en el entorno, y con un elevado potencial de cronicidad y persistencia en edad adulta.

¿A quien afecta?

La cefalea es la causa de consulta más frecuente en neuropediatría, siendo bastante habitual en la infancia, y aún más, en la adolescencia. Con respecto al sexo es variable, así antes de la pubertad no hay predominio claro entre sexos y después de ésta las cefaleas ocurren más a menudo en las niñas. Se considera que un 66% de los niños cuyas edades están comprendidas entre los 5 y los 15 años han presentado cefaleas en el último año.

¿Cómo se clasifica?

De forma general, puede considerarse que existen dos grandes grupos de cefaleas según su causa: primarias, sin trastorno definido causante; y secundarias o sintomáticas, directamente causadas por un trastorno definido. Entre las cefaleas primarias, los tipos principales son: la migraña con o sin aura y la cefalea tensional.
En cuanto a la cefalea migrañosa, se da más frecuentemente en varones en periodo escolar, aunque la prevalencia en mujeres aumenta en años prepuberales y en la pubertad. Debe destacarse, la asociación familiar en este tipo de cefalea. El dolor puede ser bilateral o unilateral, con carácter pulsatil y empeoramiento con la actividad fisica. Puede estar acompañado de sintomas como náuseas, vómitos o dolor abdominal.
La cefalea tensional, se caracteriza por episodios recurrentes de cefaleas de minutos a días de duración, de calidad opresiva, intensidad de leve a moderada, localización bilateral y ausencia de empeoramiento con la actividad cotidiana.

¿Cómo se diagnostica?

Una completa y detallada historia clínica es el elemento fundamental para llegar al diagnóstico. Es necesario identificar si la cefalea es de causa primaria o secundaria, por lo que se deben buscar síntomas y signos de alarma que sugieran cefaleas secundarias; si éstos no existen se debe orientar las posibilidades etiológicas hacia una cefalea primaria, iniciando el tratamiento sin necesidad de realizar pruebas complementarias.
¿Cómo se maneja?
Una vez confirmado el diagnóstico, lo fundamental es tratar el dolor para mejorar el comfort del niño.
Las medidas no farmacologicas tienen como propósito intervenir en el estilo de vida, evitando los factores desencadenantes y asi favoreciendo la relajación y el reposo del niño en un ambiente tranquilo.
De forma preventiva se debe aconsejar una vida sana con una dieta equilibrada, respetando las horas de sueño y evitando el estrés, el alcohol (en adolescentes) y determinados alimentos que pueden desencadenar las crisis, así como la realización de ejercicio físico moderado. A nivel famarcológico para los dolores leves y moderados será importante el uso de analgesicos como el ibuprofeno, paracetamol o metamizol.

¿Cuándo se debe consultar?

Ante la aparición de dolor de cabeza en niños menores de 5 años de días de evolución que limite la activdad del niño, o bien un dolor de cabeza de inicio brusco, que no cede con los fármacos analgésicos habituales, que despierta al niño por la noche, o que se acompaña de alteraciones de la visión, fuerza o sensibilidad, o ante episodios repetidos de dolor de intensidad creciente.