Colitis isquémica


Cristina Victoria Borao Laguna. Médica Adjunto de Aparato digestivo. Hospital Reina Sofía de Tudela. Rubén Amillo Aznar. Enfermero de quirófano. Hospital Reina Sofía de Tudela. Beatriz Borao Laguna. MIR de Geriatría. Hospital Provincial de Zaragoza

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La colitis isquémica es el daño de la mucosa del colon causada por una disminución temporal o permanente del flujo sanguíneo en una parte del intestino grueso.

Esa falta de oxígeno provoca daño en la mucosa intestinal, que puede variar desde una irritación leve hasta necrosis y perforación intestinal en casos graves.

En la mayoría de los casos la resolución es completa con tratamiento conservador, siendo menos frecuente la necesidad de intervención quirúrgica urgente.
La localización es comúnmente en el colon izquierdo, si bien aunque menos frecuente, cuando se produce en el colon derecho el cuadro y el pronóstico suele ser peor.

Causas y factores de riesgo

La causa principal es una reducción del flujo sanguíneo al colon, que puede deberse a diversos factores que enumeramos a continuación, siendo los más frecuentes la hipoperfusión o la oclusión de pequeños vasos sanguineos:
• Aterosclerosis (endurecimiento de las arterias del colon).
• Trombosis o embolia (coágulo que obstruye una arteria).
• Hipotensión severa o shock (por deshidratación, hemorragia o insuficiencia cardíaca).
• Cirugías abdominales o cardiovasculares que alteran la perfusión intestinal.
• Medicamentos que reducen el flujo sanguíneo (vasoconstrictores, diuréticos, anticonceptivos orales, digoxina, entre otros).
• Ejercicio extremo o esfuerzo intenso, especialmente en personas mayores o con enfermedades vasculares.
• Causas idiopáticas (sin una causa clara), sobre todo en ancianos.

Los factores de riesgo asociados a la enfermedad son los siguientes:
• Edad > 60 años.
• Enfermedad cardiovascular (infarto, insuficiencia cardíaca, arritmias).
• Hipertensión o diabetes.
• Fumadores.
• Trastornos de coagulación.
• Insuficiencia renal.
vCirugías recientes.

Síntomas

Los síntomas suelen comenzar de forma repentina, ya que se trata de un proceso agudo y pueden incluir:
• Dolor abdominal, especialmente en el lado izquierdo.
• Sangrado rectal leve a moderado (heces con sangre roja).
• Deseo urgente de defecar.
• Diarrea, a veces con moco o sangre.
• Náuseas y distensión abdominal.
• En casos graves: fiebre, hipotensión, signos de shock o peritonitis (indican necrosis intestinal).

Tratamiento

El tratamiento depende de la gravedad del cuadro.
En los casos leves, el tratamiento es conservador, priorizando una adecuada hidratación, y añadiendo antibióticos de amplio espectro para prevenir una infección secundaria. Normalmente, requiere ingreso hospitalario, al menos las primeras horas, para monitorización y control de la evolución.
En casos graves, en los que se sospecha posible necrosis/ perforación el tratamiento es cirugía urgente para resección del segmento intestinal afectado e ingreso si precisa en Unidad de Cuidados Intensivos si shock o sepsis.

Pronóstico

En la mayoría de los casos (80–85%), se resuelve con tratamiento médico conservador. Las recurrencias son poco frecuentes, pero pueden ocurrir si persisten los factores de riesgo. La mortalidad es baja en casos leves, pero puede superar el 50% en casos con necrosis y perforación.

Prevención

Como en la mayoría de enfermedades la prevención es muy importante. Dejar de fumar y la actividad física moderada y regular es importante. También se recomienda un adecuado control de enfermedades cardiovasculares y la presión arterial. Evitar fármacos innecesarios que disminuyan el flujo sanguíneo intestinal.

AUTORES

Cristina Victoria Borao Laguna. Médica Adjunto de Aparato digestivo. Hospital Reina Sofía de Tudela.
Rubén Amillo Aznar. Enfermero de quirófano. Hospital Reina Sofía de Tudela.
Beatriz Borao Laguna. MIR de Geriatría. Hospital Provincial de Zaragoza