El decúbito supino, o decúbito dorsal, es una posición corporal en la que una persona está acostada boca arriba, con la espalda apoyada sobre una superficie y el rostro mirando hacia el cielo o el techo. Esta posición, que también se denomina simplemente «boca arriba», es utilizada en medicina para procedimientos, para la comodidad de pacientes inmovilizados, y puede ser beneficiosa para aliviar el dolor lumbar y prevenir úlceras por presión.
Características de la posición
- La espalda, los glúteos, la parte dorsal de la cabeza, los codos y los talones están en contacto con la superficie.
- Los miembros superiores suelen estar extendidos a lo largo del tronco, con las palmas hacia abajo.
- Las extremidades inferiores están extendidas, con los pies en flexión neutra.
Usos y beneficios
- Radiología: se utiliza para obtener radiografías, como una radiografía de tórax, cuando el paciente no puede incorporarse.
- Cuidado de personas mayores: es una posición cómoda para la higiene y la administración de tratamientos, y ayuda a prevenir complicaciones asociadas con la inmovilidad.
- Alivio del dolor lumbar: colocar una almohada debajo de las rodillas puede ayudar a mantener la curvatura natural de la columna y reducir la presión sobre ella, aliviando el dolor de espalda.
- Prevención de úlceras: al distribuir el peso de manera más uniforme, esta posición puede reducir la presión en áreas propensas a desarrollar úlceras por presión, como los talones o el sacro.
- Comodidad y respiración: mejora la respiración al evitar la compresión del tórax y el abdomen, y facilita el retorno venoso, disminuyendo el riesgo de trombosis.
Posición contraria: la posición opuesta al decúbito supino es el decúbito prono o ventral, donde la persona se encuentra acostada boca abajo.
La postura en decúbito supino no es, ni más ni menos, que la postura tumbados boca arriba. Es decir, la posición horizontal que ponemos cuando nos mantenemos acostados sobre nuestra espalda, con la mirada y el torso hacia arriba. También podemos encontrarla como decúbito dorsal, ya que se apoya todo el dorso del cuerpo sobre una superficie, que puede ser el suelo o el colchón, por ejemplo.
En esta postura, se mantienen los siguientes apoyos: talones de los pies, parte posterior del gemelo, la corva, la parte posterior del muslo, los glúteos, el sacro, la parte posterior de la espalda, los omóplatos, los codos y la parte posterior del brazo, y el dorso de la cabeza.
Es una posición bastante conocida por los pacientes encamados, que pasan largas horas en una misma posición, cuando hay un paciente ingresado en un hospital y no se puede mover, o cuando hay una persona con disminución de la movilidad y tiene que pasar largos periodos en la misma posición.
¿Y por qué os digo que es una posición conocida por estos pacientes? Los que habéis tenido pacientes y familiares encamados por tiempos prolongados.
Las malditas úlceras por presión, o también denominadas escaras. Y es que es importante cambiar de postura cada x tiempo, a pesar de que se trate de una posición con muchos beneficios, para evitar la aparición de estas úlceras, ya que – como hemos dicho anteriormente – es una posición con muchos puntos de apoyo cruciales para el cuerpo.
También se trata de la postura prevalente para la realización de exámenes físicos, tratamiento de pacientes o en procedimientos diagnósticos de imagen o en cirugías, generalmente.
Quitando al paciente encamado o las personas con déficit de movilidad, y quitando el ámbito sanitario, entre la población general parece que se trata de una postura poco común; o eso interpretamos los fisioterapeutas, según lo que nos vais contando en las sesiones. Normalmente preferís otro tipo de posiciones, en las que nos detendremos más adelante; sin embargo, la posición en decúbito supino tiene múltiples beneficios para la salud, y por tanto, es una postura que os recomendamos probar, y que os aconsejamos para que alternéis con las otras posiciones más comunes.
Algunas características que hacen relevante esta posición
• Distribución del peso de manera uniforme. Se trata de una posición que favorece el reparto del peso corporal de manera uniforme, lo cual puede ser cómodo para períodos cortos de tiempo, pero puede llegar a causar molestias si se mantiene por periodos prolongados, como os decía anteriormente.
• Uso clínico. Es la posición ideal utilizada para el examen físico de la zona anterior del cuerpo: abdomen, tórax, examen facial, y parte anterior de las extremidades. Permite un fácil acceso a estas áreas, manteniendo la estabilidad del paciente.
• Es la posición utilizada para muchos procedimientos quirúrgicos y la de elección, predominantemente, para estudios de imagen como radiografías, resonancias magnéticas o tomografías computerizadas.
• Variante ligeramente elevada. La variante de esta posición, con el pecho y la cabeza ligeramente elevados por encima de la línea media del corazón, es tradicionalmente más usada y conocida. Cuando tenemos reflujo, cuando estamos constipados, cuando no podemos respirar…
A grosso modo, las ventajas de esta posición derivan de su facilidad de acceso para la región anterior del cuerpo, así como la estabilidad que proporciona al paciente, siendo una posición natural para éste y en la que no se perjudica la visibilidad del mismo al entorno.
Sin embargo, como ya os avanzaba y como siempre explico a todos mis pacientes toda posición mantenida durante un período prolongado es igual de mala que una mala posición de partida. Por ello, esta posición mantenida en el tiempo puede aumentar el riesgo de úlceras por presión en pacientes inmóviles, y puede causar dificultades respiratorias en pacientes con determinadas condiciones pulmonares y cardíacas.
Beneficios del decúbito supino
Aunque poco utilizada en el ámbito general, en especial para el descanso, es una posición que ofrece varios beneficios, tanto en contexto médico como a nivel de bienestar general. Entre ellos:
• Mejora de la circulación sanguínea: al estar acostado sobre la espalda, se facilita el retorno venoso al corazón, lo que puede mejorar la circulación sanguínea de todo el cuerpo. Especialmente cuando se utiliza su variante elevada, es decir, con el miembro inferior elevado, lo que ayuda a reducir la hinchazón en las extremidades inferiores. Sin embargo, para personas con dificultades respiratorias y/o patologías cardíacas, habrá que consultar con un profesional sanitario.
• Reducción de la presión en áreas específicas. Al ser una postura en la que se distribuye el peso de manera uniforme, es decir, que reparte el peso y reduce la presión en algunas áreas específicas como las caderas, las rodillas y los tobillos, puede ser potencialmente beneficiosa para personas con problemas articulares o de presión.
• Facilita la respiración y la función pulmonar. Seguro que esta posición ya la conocías y la has usado en numerosas ocasiones cuando has sufrido ataques de tos o estabas constipado, simplemente utilizando la variante con el torso ligeramente elevado,
En personas sin problemas respiratorios, esta posición puede ayudar a mantener la vía aérea abierta y facilitar la respiración y el intercambio de gases entre el medio interno y externo.
Cuando dormimos boca arriba, facilitamos una respiración más profunda y eficiente, porque damos libertad de expansión a la caja torácica.
• Relajación y descanso. Es una posición natural para el cuerpo y relajante para dormir o descansar. Ayuda a relajar los músculos y puede ser beneficiosa para personas con dolor de espalda y cuello, siempre que se utilicen correctamente las almohadas para el soporte del mismo.
• Reducción del riesgo de aspiración. En comparación con su antagonista, el decúbito prono (boca abajo), puede reducir el riesgo de aspiración de alimentos o líquidos en pacientes que tienen problemas de deglución – especialmente con la variante elevada.
• Reducción del reflujo gastroesofágico. Se trata de una afección, común después de las comidas, por quienes lo padecen. Se produce cuando el ácido del estómago vuelve hacia el esófago (tubo que conecta el estómago con la boca), causando ardor y acidez.
Con la posición de decúbito supino, y con una elevación de la cabeza, podemos ayudar a prevenir ese retorno del ácido hacia el esófago. De esta forma, manteniendo la cabeza y el pecho ligeramente elevados, la gravedad hará su función para mantener el contenido gástrico en su sitio.
• Reducción del dolor lumbar. Por ejemplo, en personas con hernias de disco lumbar, esta posición puede proporcionar alivio, al reducir la presión sobre la columna vertebral. Dormir boca arriba con una almohada debajo de las rodillas, ayuda a mantener una ligera flexión de caderas y rodillas, que aliviará la tensión de la región lumbar. Este simple ajuste, ayuda a mantener la curvatura natural de la columna, previniendo el dolor y la rigidez matutinas.
• Alineación de la columna. Al ser una posición con gran superficie de apoyo, proporciona estabilidad al cuerpo y puede favorecer una mejor alineación de la columna vertebral, especialmente si utilizamos el colchón adecuado y una almohada que mantenga la cabeza en una posición neutral.
• Prevención de escoliosis y otras deformidades. Como decíamos en el punto anterior, es una posición que proporciona estabilidad al cuerpo, por tanto, puede ayudar a la prevención de aparición de deformidades en la columna, ya que el reparto de la fuerza en esta posición se realiza de manera simétrica.
• Menos tensión muscular. En comparación con otras posturas como el decúbito lateral y el decúbito prono, la posición en decúbito supino tiende a implicar menos tensión en la musculatura cervical, la musculatura del complejo del hombro y la de la espalda, por lo que puede resultar beneficiosa para personas con problemas cervicales, dorsales, lumbares y de hombro.
AUTORES:
Alfredo Moros Sánchez. Celador
Cristina Azahara Torán Bonillo, Olga Gil Velilla y Juan Adalberto Bosque Julián. TCAE
Piedad Fleta Cubero. Celadora.
Mercedes Alonso Bueno y Ana Isabel Sesma García. TCAE
Hospital Nuestra Señora de Gracia
BIBLIOGRAFIA
1 [Internet]. Disponible en https://www.cun,es
2 [Internet]. Disponible en https://www.cuideo,es


