El cálculo urinario

Ramiro García Ruiz, Patricia Serrano Frago, Arlanza Tejero Sánchez, Adib Reyes Figueroa, Yumaira Hernández Martínez, Alberto Fantova Alonso y María Jesús Gil Sanz Servicio de Urología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza

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Un cálculo es una masa sólida y dura que se puede formar en la vesícula biliar, la vejiga y los riñones. Estos tipos de cálculos tienen diferentes causas y se tratan de formas diferentes.

Los cálculos renales se forman cuando los minerales o sales ácidas de la orina cristalizan. La mayoría de los cálculos se expulsan al orinar. No obstante, en algunos casos se necesitará tratamiento para extraerlo.
La litiasis urinaria o cálculo constituye un importante problema sanitario en relación con su alta prevalencia (4%) e incidencia (0,3%) en la población general española. Constituye la tercera enfermedad más común de las vías urinarias, tras las infecciones y la patología prostática.

Incidencia entre los 30 y 50 años

En los países occidentales, la litiasis predomina en los hombres con una proporción hombre/mujer de 2/1. Se presenta fundamentalmente en la tercera década de la vida, con un pico de incidencia entre los 30 y 50 años.
Existen varias situaciones que pueden favorecer la aparición de cálculos urinarios y la probabilidad de que se repitan o crezcan como son: obesidad severa o cirugía bariátrica, enfermedad metabólica o endocrina asociada (hiperparatiroidismo, hiperoxaluria, cistinuria, fibrosis quística, gota), enfermedades gastrointestinales (Crohn, colitis ulcerosa), enfermedades óseas (osteoporosis severa, fracturas patológicas), debutar en la infancia o a edades tempranas y/o múltiples litiasis. En torno al 80 % de los pacientes con urolitiasis presentan alteraciones metabólicas identificables, pudiendo actuar sobre ellas, para disminuir su recurrencia.

Cambios en el estilo de vida

Estos cálculos pueden estar presentes en el aparato urinario y no manifestarse clínicamente o, por el contrario, dar lugar a dolor lumbar de tipo cólico, infecciones urinarias de repetición o hematuria (presencia de sangre en la orina).
Se estima que en torno al 75% de los pacientes que tienen un cálculo urinario, lo expulsarán de forma espontánea, mientras que el 25% restante requerirán de algún procedimiento urológico. La posibilidad de recidiva en los 10 años siguientes al primer episodio, puede alcanzar cifras del 50 %.
Si tras una expulsión o extracción de cálculo, el médico valora que el riesgo de repetición es bajo, serán suficientes cambios generales en el estilo de vida.

Recomendaciones para un adulto

• Ingesta hídrica: beber de 2, 5 a 3 litros de agua a lo largo de todo el día, controlar que la cantidad de orina sea de al menos 2 litros diarios, lo que obligará a aumentar la cantidad bebida en épocas de verano y/o ejercicio físico intenso.
• Dieta: equilibrada y variada, comer más alimentos bajos en oxalato como huevos, lentejas, arroz blanco, manzanas, uvas, coliflor. Reducir la cantidad de sal (menor 4 gr. /día). No comer demasiada proteína animal, especialmente carne de animales jóvenes. En lugar de eso, más proteína vegetal. Evitar el sobrepeso. Asegurar que la dieta contenga una cantidad suficiente de calcio (alrededor de 1 gramo al día) y consultar a su médico la toma de suplementos.
• Hábitos de vida saludables: realizar ejercicio regular y evitar estrés

En caso de tener un riesgo de repetición de cálculos alto se realizará un estudio más completo con evaluación metabólica para determinar qué tratamiento adicional puede necesitar.