Embarazo y preparación al parto en tiempos de la COVID-19

Sofía Pascual Dena. Enfermera en Hospital de Barbastro

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El embarazo es una etapa de incertidumbre, dudas y miedos. No importa si es el primero o ya hemos tenido uno anteriormente; siempre surgen dudas y situaciones nuevas.

¿Y qué sucede si esto ocurre en tiempos de pandemia?

Desde el comienzo de la pandemia, muchos de los servicios se han limitado o suspendido debido a la saturación y el intento de controlar dicha situación en la sanidad pública. En la mayor parte de áreas de salud se han implementado medidas para limitar las visitas presenciales a las embarazas, aunque eso sí, manteniendo la calidad de la atención. Al menos, la ecografía del primer trimestre en la cual se valora el riesgo de cromosomopatías, la ecografía del segundo trimestre o también llamada morfológica y la del tercer trimestre para valorar el crecimiento fetal siguen siendo imprescindibles para mantener un buen seguimiento del embarazo. Sin olvidarnos de los análisis pertinentes.

¿Pero es suficiente?

Muchas mujeres sienten que la atención e información es insuficiente. Viven el embarazo con un sentimiento de dejadez y olvido por parte de ciertos servicios y expresan un sentimiento de abandono en un proceso que debería ser todo lo contrario. Cuando más conocimiento mayor empoderamiento y seguridad de cara al parto. A esto se suma el miedo de contraer la COVID. No se ha demostrado que la enfermedad afecte en mayor medida a embarazas, ni tengan más riesgo de contraerla. Además con la información que tenemos actualmente, se ha observado que no hay afectación al feto pero para cualquier madre en una preocupación añadida por mucho que no haya mayor repercusión y las medidas de prevención sean las mismas que en cualquier otra persona.

Las clases de preparación al parto

Las clases de preparación al parto son fundamentales para poder afrontar ese trance con la seguridad que merece; sin embargo, en la mayoría de centros de salud se han suspendido dejando a la mujer desamparada y sin una buena guía de manejo de la situación. Un fisioterapeuta especializado en embarazo, pre y post parto podría ser de gran ayuda.
Todas sabemos que el ejercicio físico, la alimentación y una buena preparación del suelo pélvico son la mejor herramienta para tener un parto seguro y una recuperación rápida y correcta.
Según varios estudios realizados en relación con este tema, el feto recibe los beneficios del ejercicio materno debido a que las hormonas segregadas tras la práctica de deporte traspasarían la placenta favoreciendo de esta forma el desarrollo cerebral y cognitivo del bebé y fortaleciendo su corazón. De hecho, la realización de ejercicio en el embarazo es doblemente positiva porque beneficia a la madre, pero también al bebé en su desarrollo. Los ejercicios de yoga o pilates, por ejemplo, suelen ser bastante recomendables para el desarrollo de habilidades psicomotoras a nivel afectivo, cognitivo, sensorial y de lenguaje. También este tipo de ejercicios va a ayudar a conseguir una posición correcta del feto favoreciendo el parto.
Con respecto a la nutrición es esencial seguir una alimentación variada y equilibrada durante el embarazo. Algunas pautas sencillas para lograrlo son:
1. Realiza de 4 a 5 comidas al día: toma un desayuno completo ya que debe ser la comida que aporte un mayor potencial calórico (compuesto por lácteos, frutas y cereales). Aumenta el consumo de frutas y hortalizas, para cubrir la mayor necesidad que tiene tu organismo en esta etapa de vitaminas y minerales.
2. Come pescado 3-4 veces a la semana (principalmente pescado azul), ya que aporta ácidos grasos omega-3 y otros nutrientes esenciales, necesarios para el buen desarrollo del feto.
3. Bebe al menos 2,3 litros de agua al día (de 8 a 10 vasos). Los alimentos también te aportan agua.
4. Consume con moderación fritos así como alimentos ricos en grasas y azúcares.
5. Modera el consumo de sal.
Aunque en esta época sea más difícil tener acceso a esta información, cualquier duda o consulta hay que hacerla con la matrona o ginecólogo, y ponerse siempre en manos de un profesional.