Enfermedades del viajero

Susana Clemos Matamoros. F.E.A. Medicina Interna. Hospital Reina Sofia. Tudela

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Con el verano llega la época del año en la que la mayoría de las personas planean sus ansiadas vacaciones.

Se ha producido un aumento considerable de los desplazamientos internacionales tanto por razones de trabajo como con carácter vacacional.
Ello suele conllevar una serie de patologías que genéricamente se conocen como “enfermedades del viajero”
Con el fin de permanecer en estado saludable durante el viaje, previamente hay que tomar las medidas pertinentes para protegerse antes de irse, lo cual no exime de tomar medidas para prevenir enfermedades mientras se está viajando.
La mayoría de las infecciones contraídas durante un viaje son menores. Sin embargo, en algunas ocasiones, pueden ser graves o incluso mortales.
Las enfermedades varían en diferentes lugares del mundo. Se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:
• El clima local.
• Los insectos y parásitos.
• Las condiciones sanitarias .

Las mejores fuentes públicas para obtener información actualizada sobre viajes son:
• Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) wwwnc.cdc.gov/travel
• Organización Mundial de la Salud (OMS) www.who.int/ith/es
• Asociación española de vacunologia https://www.vacunas.org/vacunas-para-el-viajero/

Antes de viajar

Se recomienda solicitar una cita con su Médico de Atención Primaria de 4 a 6 semanas antes de partir para el viaje, ya que si precisa de vacunas específicas algunas de ellas necesitan tiempo para hacer efecto.
Para obtener una lista completa de los requisitos por países, puede verificarse en las páginas web de los CDC o la OMS.
Existen además centros de vacunación internacional donde se puede solicitar información. En Navarra se encuentra en Plaza de las Merindades s/n Pamplona. T 948 979310

Entre las personas que pueden tener requerimientos de vacunas diferentes se encuentran:
• Los niños.
• Las personas mayores.
• Las personas con sistemas inmunitarios debilitados o VIH.
• Las mujeres embarazadas o lactantes .

Prevención de la malaria

La malaria es una enfermedad grave que se propaga por la picadura de ciertos mosquitos. Ocurre principalmente en climas tropicales y subtropicales. La malaria puede causar fiebres altas, escalofríos con temblores, síntomas seudogripales y anemia.
Si viaja a una región donde la malaria es común, es recomendable tomar medicamentos que prevengan la enfermedad. Estos medicamentos se toman antes de partir, durante el viaje y por un período corto después de regresar.
En las áreas con sensibilidad a cloroquina, este va a ser el fármaco de elección y, en las que haya resistencia, existen 3 fármacos recomendados tanto por los Centers for Disease Control and Prevention (CDC, ‘Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades’) como por la OMS: atovaquona/proguanil, doxiciclina y mefloquina.

Virus del zika (www.cdc.gov/zika)

El Zika es un virus que se transmite a los humanos a través de la picadura de un mosquito infectado. Los síntomas incluyen fiebre, dolor en las articulaciones, erupción cutánea y ojos rojos (conjuntivitis). Los mosquitos que diseminan el Zika son del mismo tipo que los que diseminan los virus del dengue y la chikungunya. Estos mosquitos generalmente se alimentan durante el día.
No existe ninguna vacuna para prevenir el Zika. Por ello, la prevención se basa únicamente en las medidas de prevención contra las picaduras de insectos.

Prevención de las picaduras de insectos

• Se recomienda utilizar ropa de manga larga y pantalón largo de colores claros.
• En las zonas corporales expuestas utilizar repelentes de insectos que contengan DEET o picardina.
• Procurar no usar perfumes.
• Las habitaciones han de estar debidamente protegidas con mosquiteras en puertas y ventanas, también alrededor de las camas fijándolas debajo del colchón.

Seguridad de los alimentos y el agua

Se puede contraer algunos tipos de infecciones al comer o beber agua o alimentos contaminados. Los alimentos mal cocidos o crudos ofrecen un alto riesgo de infección.
Se deben evitar los siguientes alimentos:
• Alimentos cocidos que se han dejado enfriar (como los de las ventas callejeras).
• Frutas que no han sido lavadas con agua limpia y luego peladas.
• Verduras crudas.
• Ensaladas.
• Productos lácteos sin pasteurizar como la leche o el queso.
Tomar agua que no ha sido tratada o que esté contaminada puede llevar a infección. Solo se deben beber los siguientes líquidos:
• Bebidas enlatadas o embotelladas sin abrir (agua, zumo, agua mineral carbonatada, gaseosas).
• Bebidas preparadas con agua hervida, como el té y el café .
No se debe emplear tampoco hielo en las bebidas, a menos que sea elaborado con agua purificada. El agua se puede purificar hirviéndola o tratándola con ciertos equipos químicos o filtros de agua.

Otras medidas para prevenir enfermedades infecciosas

• Límpiese con frecuencia las manos.
• Use jabón y agua o un limpiador a base de alcohol para ayudar a prevenir una infección.
• Evite bañarse y nadar en ríos, arroyos o lagos de agua dulce que contengan aguas estancas, residuales o excrementos de animales.
• Por lo general, nadar en piscinas tratadas con cloro es seguro.

Síndrome de la clase turista

El síndrome de la clase turista o trombosis de viajero es un término que se acuñó en los años 90 debido al aumento de síntomas de trombosis venosa en los pasajeros que viajaban con frecuencia en avión, realizando viajes de larga duración y contratando clase turista.
Posteriormente, se ha comprobado que no solo los viajeros de la clase turista pueden sufrirlo, sino también de otras clases, solo tiene que coincidir que el individuo esté durante mucho tiempo sin mover las piernas, lo que ralentiza la circulación de la sangre, y que tenga probabilidad de sufrir esta enfermedad
Para evitar problemas circulatorios conviene tomar precauciones especialmente si son viajes de larga duración.
• Evitar la inmovilidad prolongada durante el viaje, levantarse y andar cada 2 horas.
• Intentar estirar las piernas en el asiento, evitando mantenerlas cruzadas y realizar algún ejercicio preventivo.
• Mantenerse hidratado.
En personas con riesgo elevado, conviene consultar con su médico, ya que sería útil el uso de Heparina profiláctica y uso de medias de compresión.

Después del viaje

Cuando finalicemos nuestro viaje y de vuelta a nuestro país de origen, ante cualquier problema de salud que nos acontezca deberemos acudir a nuestro medico e informar sobre el país que se ha visitado, sobre todo si se trata de una zona tropical o un país en vías de desarrollo
Existen enfermedades tropicales que se manifiestan con el tiempo, tras haber realizado el viaje, y no debemos dejar de tenerlas en cuenta.