Feederismo: ¿Fetichismo sexual o pérdida de salud?


Laura Reviejo Tallón. Dietista-Nutricionista. Colegiado en Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Aragón (CPDNA).

Print Friendly, PDF & Email
Es muy común el refrán, “todos los extremos son malos”, frase muy conocida y en lo referente a lasalud, todavía más. La sociedad actual está constantemente preocupada por unos cánones de belleza que han llevado a muchas mujeres y hombres a padecer TCA (Trastornos de la conducta alimentaria) debido a la extrema delgadez. Pero en estos últimos años, ha surgido una tendencia completamente opuesta a este canon de mujer delgada y sin curvas.

Algunos expertos opinan que esta nueva tendencia es una consecuencia de la gran presión social por alcanzar unos cuerpos esculturales. Este prototipo de imagen delgada conlleva a reprimirse de forma constante con la comida y a través de observar comer a los demás, se satisfacen las propias necesidades y a esto se aferra esta nueva moda.

Placer en la ingesta de comida

Hablamos de FEEDERISMO, que se define como una forma de Fetichismo sexual hacia los sujetos con obesidad y grandes curvas. Se experimenta placer y erotismo hacia todas aquellas actividades que resultan de la ingesta de elevadas cantidades de comida con la finalidad de aumentar el peso y el volumen abdominal.
En esta nueva tendencia, el placer reside en comer y engordar hasta pesos que comprometen la salud, ya que, la última finalidad, es que la mujer adquiera dimensiones con las cuales no pueda valerse por sí sola, es decir, no tenga autonomía. El Feederismo, que encuentra el placer en la ingesta de comida y el aumento de peso, consta de dos figuras (roles) muy bien diferenciados dentro de la pareja. Tenemos al hombre “Feeder” el cuál es el encargado de alimentar a su pareja o compañera la “Feede” la cual es la que ingiere los alimentos que elige el hombre y la que va subiendo el peso con cada una de las ingestas. Existen en las redes sociales a día de hoy, páginas web en las cuales tanto los “Feede” como las “Feede” pueden ir contando sus experiencias y la causa de su decisión y de su estilo de vida. En estas páginas también se gravan ingiriendo cantidades enormes de comida la cual no es en ningún momento saludable.

Satisfacer el ideal de una pareja

Un acto muy típico en estos festines es que, al mismo tiempo que van comiendo, su pareja les va tocando el abdomen para verificar que se va dilatando. Se alimentan incluso con sondas y embudos en los cuales incluyen alimentos líquidos y calóricos (helados, batidos híper calóricos …) con el consiguiente riesgo de ahogarse. El prototipo de esta pareja suele ser un hombre delgado que experimenta el placer al ver como su Feede va aumentando el peso y su volumen abdominal.
Pero al igual que la extrema delgadez puede tener repercusiones serias para la salud, de las cuales las pacientes que padecen TCA son conscientes. Pero, es mayor el afán por un cuerpo delgado, que lo que implica el llegar a conseguirlo. En esta tendencia pasa lo mismo.
Entramos aquí en el tema ético. ¿Estas ingestas incontroladas de comida basura y el aumento excesivo de peso hasta llegar a unos valores de 140 o 150 kg son necesarios para satisfacer el ideal de una pareja? Ellos son completamente conscientes de las repercusiones para la salud que supone esta forma de vida, pero les compensa el placer por comer y engordar. “Estamos gordos porque comemos grandes cantidades de comida y nos encanta”. Es uno de los comentarios que se pueden leer en estas webs.
Al igual que se hacen críticas relacionadas con cuerpos excesivamente delgados ya que son un riego para la salud y comprometen la calidad de vida y la vida de estas personas. Cabe pensar, que estas prácticas en las cuales las mujeres (sobre todo) aumentan su peso hasta valores de IMC excesivos sean catalogas también como perjudiciales. Un peso excesivo y una ingesta elevada de productos procesados, suponen un factor de riesgo cardiovascular, aumento de la incidencia de cáncer, diabetes, poca autonomía …
En conclusión, por mucha moda que exista con curvas o sin ellas, lo primero que hay que buscar es la salud de las personas y en este caso el Feederismo no es una práctica saludable y compromete la calidad de vida y la autonomía de las mujeres que son alimentadas por sus parejas con un fin meramente sexual.