La hipnosis

Leyre Zubiri Oteiza . Médico Residente de Oncología. Clínica Universidad de Navarra Charo Casas Oscoz . Psicóloga

Print Friendly, PDF & Email
La hipnosis ha sido y es una disciplina muy controvertida. Ya desde sus inicios supuso un conflicto para los pioneros de la psicología moderna. Por un lado, constataban que era un método muy interesante para manipular el psiquismo humano, por otro, les costaba aceptar el fenómeno de la sugestión ligado a la hipnosis. Además, observaban cómo algunos sujetos parecían no ser hipnotizables.
De cualquier modo, a pesar de los poderes “sobrenaturales” que se atribuían los charlatanes hipnotizadores en sus espectáculos y aun sabiendo que toda la parafernalia de la que se rodeaban no resistía ni el más mínimo análisis racional, la hipnosis era eficaz.

Por este motivo, psicólogos y médicos de la talla de Wundt, Pavlov o William James comenzaron a estudiar la hipnosis de modo científico y la fueron despojando de todos los rituales innecesarios.

La sugestión

La sugestionabilidad es una característica de la persona por la cual puede aceptar ideas o hechos sin que haya ninguna razón lógica para hacerlo, es decir, sin crítica. La sugestión es un hecho central en el método hipnótico y sin ella no se produce la hipnosis.

Nos guste o no, todos poseemos esta característica, unos más que otros, aunque solemos pensar que somos mucho menos sugestionables de lo que en realidad somos. La sugestión está presente de manera continua en nuestros pensamientos y acciones y suele funcionar a nivel inconsciente. Cuando vemos una película, “nos metemos” en ella, sentimos miedo, lloramos y reímos influidos por la sugestión. Constantemente la prensa, la publicidad, la televisión…nos sugieren lo que debemos pensar o comprar. A menos que estemos continuamente en una actitud de alerta, es realmente difícil escapar a la sugestión.

Qué es la hipnosis

No es fácil aproximarse al concepto de hipnosis e ir a su esencia. Desde su origen ha estado asociada a numerosos mitos y prácticas que rayaban en lo esotérico y acientífico. Todo ello ha creado numerosos prejuicios, no sólo entre la población general sino también entre los profesionales de la psicología y la medicina.

Otra cuestión que ha contribuido a la confusión deriva de su significado etimológico. Hipnosis proviene del vocablo griego “hipnos” (sueño), pero hipnosis y sueño no están necesariamente relacionados. La sensación de somnolencia sólo aparece si es sugerida, pero no es característica del procedimiento hipnótico. Existen métodos hipnóticos, como el denominado “vigilia-alerta” en el que las sugestiones consisten en todo lo contrario, en la activación.

No existe ningún síntoma definitorio de la hipnosis. Según Capafons, autoridad en la materia, “un método será hipnótico en la medida en que el sujeto que va a ser hipnotizado lo perciba como tal”.

Concepciones erróneas sobre la hipnosis

Debido a la literatura, a los medios de comunicación y al mundo del espectáculo, se ha ofrecido en ocasiones una visión equivocada de la hipnosis. Algunos de los errores más generalizados serían:

Mito: La hipnosis no forma parte de las disciplinas científicas y sólo es utilizada por impostores o personas con fines únicamente lucrativos.

Realidad: La hipnosis ha sido estudiada seriamente por autores de prestigio, se publican continuamente trabajos experimentales en diversas revistas especializadas y forma parte del curriculum de muchas universidades.

Mito: La hipnosis anula la voluntad de la persona hipnotizada y ésta puede llegar a cometer actos delictivos o humillantes.

Realidad: Bajo hipnosis la persona actúa de forma automática pero no involuntaria ni sin control.

Mito: Sólo pueden beneficiarse de la hipnosis las personas muy sugestionables.

Realidad: Incluso las personas poco susceptibles pueden obtener ventajas de los procedimientos hipnóticos si se los denomina de otra manera. Si en lugar del término hipnosis utilizamos el de control mental, por poner un ejemplo, esto no despertará prejuicios en el paciente.

Aplicaciones de la hipnosis

Actualmente se considera que la hipnosis es un método de apoyo a las terapias psicológicas, gracias al cual pueden mejorarse y acelerarse los resultados de éstas.

Ejemplo de ello es su aplicación asociada al tratamiento psicológico de las fobias, tabaquismo y reducción de peso.

La hipnosis también es utilizada en otros campos como el deporte, la odontología, la cirugía, la oncología, la obstetricia, el dolor crónico, etc.

No es en sí misma una terapia psicológica, pero utilizada como complemento de otros procedimientos terapéuticos fomenta la motivación del paciente y le ayuda a movilizar todos los recursos de los que dispone.