Manejo del paciente traqueostomizado

Sheila Huerga Miguelez. Enfermera del Hospital San Juan de Dios y de Urgencias del Complejo Hospitalario de Navarra. Andrés González Fernández. MIR de ORL. Complejo Hospitalario de Navarra. Paula Arruti Mendiluce. MIR de Familia. Hospital Son Llatzer. Palma de Mallorca. Ignacio Arruti González. Jefe de Sección ORL. Complejo Hospitalario de Navarra

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EL paciente traqueostomizado siempre supone un reto en una planta hospitalaria, especialmente para profesionales que han tenido poco contacto con cánulas.

Conviene conocer unos conceptos previos.

• Traqueostomía es un procedimiento quirúrgico consistente en la comunicación de la tráquea con el exterior. Puede ser la vía de respiración definitiva en algunos casos, y transitoria en otros. Se realiza en varios supuestos, entre los que destacan:
– Obstrucción en la vía aérea superior, que imposibilite la respiración. Será temporal hasta el momento en que desaparezca el motivo de la obstrucción.
– Pacientes laringuectomizados, ya que este será su medio de respiración de forma definitiva.
– Pacientes intubados de forma prolongada, ya que el mantenimiento de esta situación podría ocasionar una estenosis traqueal. En este caso será temporal.

• Traqueostoma es el orificio creado en la pared de la tráquea y en comunicación con el exterior. Es por este foramen por donde introduciremos la cánula.

• Cánula. Prótesis de diversos materiales que se introducen por el traqueostoma. Una de sus utilidades es evitar el colapso de las paredes de la tráquea en el postoperatorio inmediato de la traqueostomía. Su número depende del diámetro del traqueostoma. Independientemente de los materiales, se diferencian:
– Fenestradas y no fenestradas. Las primeras presentan un agujero por el que podría pasar el aire a través del mismo, de forma que podría así acceder a las cuerdas vocales. Estaría indicado en aquellos pacientes que conserven las cuerdas vocales. Las no fenestradas estarían indicadas en pacientes donde no haya comunicación de la tráquea con la laringe, como en los laringuectomizados.
– Con balón y sin balón. El balón es un globo hinchable en su extremo distal. El balón hinchado está indicado si el paciente va a necesitar una ventilación mecánica; o en el caso de que haya riesgo de aspiración alimenticia y entrada de sangre en caso de paciente operado de vía aérea superior, entre otros ejemplos.

• Endocánula. Dentro de la cánula. De fácil manejo y extracción para el lavado de las secreciones. Pueden o no tener fenestra para permitir la fonación, en pacientes que conserven la comunicación de la tráquea con las cuerdas vocales. Hay que tener en cuenta que las cánulas pediátricas no tienen este dispositivo.

Conocer los componentes es interesante para saber manejar una situación difícil:
• Sangrado de vía aérea superior. En este caso será vital colocar una cánula con balón e hincharlo. Esta situación podría darse en la planta de ingresos de otorrinolaringología, tras procedimientos en vía aérea superior.
• Al paciente le cuesta respirar. En ese caso lo más probable es que se haya formado un tapón de moco. En este caso lo que hay que hacer es retirar la endocánula, revisarla y limpiar el tapón. En caso de que el tapón no se encuentre en la endocánula, sino en el tracto respiratorio inferior, se puede irrigar unas gotas de suero fisiológico para forzar la tos y así eliminar el tapón.
• Comienza a salir contenido alimenticio a través de la cánula. En este caso es capital colocar una cánula con el balón hinchado, para eliminar la posibilidad de continuar enviando alimentos a la vía aérea inferior.
Los pacientes traqueostomizados, al salir del quirófano, ingresarán en la planta con el balón hinchado, éste deberá ser desinflado al transcurrir las primeras 8 horas para evitar así dañar la mucosa de la tráquea.
Posteriormente, tras unos días, será necesario el cambio de cánula a una sin balón; fenestrada o no en función de las condiciones del paciente.
Incluso con aquellos pacientes con continuidad de tráquea y cuerdas vocales, conviene tener varios juegos de endocánulas fenestradas y no fenestradas, por dos motivos:
Poder limpiarlas con frecuencia.
Colocar la endocánula no fenestrada por las noches, ya que así se minimiza el riesgo de desarrollar un granuloma en la zona de la fenestra que ocasionan las perforadas.
El paciente, antes del alta, debe ser capaz de manejar sus endocánulas y sus cánulas. Un adecuado conocimiento de estos aspectos es vital para poder formar a los pacientes.

Cuidados personales

Es normal tener una pequeña cantidad de moco alrededor de la cánula. El orificio en el cuello debe encontrarse rosado e indoloro.
Es importante mantener la cánula libre de moco espeso. Se debe llevar siempre consigo una cánula adicional. Una vez que se pone la cánula nueva, hay que limpiar la vieja y mantenerla para repuesto.
Cuando se tosa, hay que tener una toalla de papel o un pedazo de tela listo para atrapar el moco proveniente de la cánula.
Algunas formas comunes de mantener húmedo el aire que respira son:
Poner una gasa o tela mojada sobre la parte externa de la cánula. Manténgala húmeda.
Usar un humidificador en su casa cuando el calefactor esté encendido y el aire esté seco.
Unas cuantas gotas de agua con sal (solución salina) aflojarán un tapón de moco espeso. Ponga unas gotas en la cánula y la tráquea, luego respire profundamente y tosa para ayudar a que la mucosidad se expulse.
Se debe proteger el orificio del cuello con una tela o cubierta de traqueotomía cuando salga. Estas cubiertas también pueden ayudar a mantener su ropa limpia de moco y hacer que los ruidos respiratorios sean más silenciosos.
No inhale agua, alimento, talco ni polvo. Cuando se duche, cubra el orificio con una cubierta de traqueotomía. Usted no podrá ir a nadar.
Para hablar, necesitará cubrir el orificio con su dedo, una tapa o con una válvula para hablar.
Una vez que el orificio en el cuello no le duela a causa de la cirugía, límpielo con hisopos o un trozo de algodón al menos una vez al día para prevenir una infección.
Cambie las cintas (ataduras de la tráquea) que mantienen la cánula en su lugar si se ensucian. Cerciórese de sostener la cánula en su lugar cuando cambie la cinta. Asegúrese de que le caben 2 dedos bajo la cinta para garantizar que no está demasiado apretada.