Ondas de choque, ¿cómo funcionan y para qué sirven?

Dr. Gentian Cuko. Especialista en Medicina Física y Rehabilitación. Experto en Ecografía y en Dolor. Licenciado en Medicina y Cirugía. Nº Colegiado: 5014951. CITA PREVIA: Policlínica Navarra | C/ Juan Antonio Fernández, 3 | 31500 Tudela | T 948 847 333

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Las ondas de choque son ondas acústicas de alta energía que desde hace más de 30 años se utilizan en medicina. Mediante sus efectos biológicos actúan sobre el hueso y en el tejido blando estimulando la reparación y regeneración de las partes dañadas.

¿Son todas las ondas iguales?

Las podemos dividir en dos tipos:
Ondas de choque focales que se generan mediante aparatos electrohidráulicos, electromagnéticos o piezoeléctricos.
Onda de presión radial que se genera con un mecanismo balístico por la inyección de aire comprimido dentro del aplicador que dispara un proyectil que impacta contra el cabezal de aplicación.
Por la tipología de onda sus efectos no son comparables entre sí en términos de energía aplicada y uso clínico.

¿En qué patologías se usan?

Por primera vez empezaron a utilizarse en procedimientos de litotricia para disolver los cálculos renales. Los avances en medicina han ayudado a comprender mejor los mecanismos biológicos de las ondas y se ha extendido su indicación en medina estética, urología, dermatología y hay estudios experimentales en cardiología.
En patologías osteomusculares las indicaciones aprobadas por las sociedades médicas son: retraso de consolidación de fracturas, tendinopatía calcificante, fascitis plantar con o sin espolón, epicondilopatia (codo de tenista), síndrome del dolor trocantérico, tendinopatía rotuliana y Aquiles. También se utilizan con buenos resultados en otras tendinopatias, metatarsalgias, síndrome miofascial, espasticidad.

¿Cuáles son los efectos secundarios de las Ondas de Choque?

Generalmente son tratamientos bien tolerados y con las precauciones adecuadas no se han reportado efectos secundarios serios.
Los más frecuentes son efectos locales que suelen desaparecer en los días siguientes, como inflamación local, enrojecimiento y entumecimiento de la zona tratada.
Hay que evitar el tratamiento en zonas cerca del tejido pulmonar, o sobre tumoraciones malignas. También hay que tener precaución en pacientes con arritmias o embarazadas.

¿Cuántas sesiones de tratamiento necesito?

El número de ondas de choque aplicadas y la energía varía según la patología que se trata, según la profundidad y tamaño de la lesión. También influye el tiempo de evolución precisando más ondas en patologías de larga evolución.
La mayoría de las patologías se suele tratar con 3 sesiones de ondas focales, realizando una cada 7-15 días. No se necesita anestesia ni sedación.
La mejoría clínica se obtiene en las semanas siguientes al tratamiento y es importante que durante este periodo los pacientes descansen para evitar sobrecargar una lesión. El resultado de la terapia con ondas de choque extracorpóreas no es la analgesia sino más bien la reducción del dolor.

En la mayoría de los casos hay que asociar programas de ejercicios progresivos y cuidados específicos para una recuperación óptima y evitar recaídas.