El momento del parto es una experiencia única y emocionante, no solo para las madres, sino también para los profesionales de la salud. Uno de los aspectos que ha generado un interés creciente en los últimos años es el pinzamiento tardío del cordón umbilical. En este artículo, exploraremos qué significa esta práctica, sus posibles ventajas e inconvenientes, y cómo puede afectar tanto a la madre como al bebé.
¿Qué es el pinzamiento tardío del cordón umbilical?
El pinzamiento del cordón umbilical es el acto de cortar y separar el cordón que conecta al bebé con la placenta. Tradicionalmente, el pinzamiento se realizaba de forma inmediata o poco después del nacimiento. Sin embargo, el pinzamiento tardío implica esperar entre 60 segundos y 3 minutos después del nacimiento del bebé antes de cortar el cordón. Este retraso permite que la sangre de la placenta se transfiera al bebé, lo que puede tener varios beneficios.
Ventajas del pinzamiento tardío
1. Mejora de la oxigenación del bebé:
Al esperar unos minutos, el bebé recibe más sangre de la placenta, lo que contribuye a una mejor oxigenación y a un mayor volumen sanguíneo. Esto es especialmente útil en partos complicados o en bebés prematuros.
2. Aumento de los niveles de hierro:
El pinzamiento tardío permite que el bebé reciba más hierro a través de la sangre de la placenta, lo cual es fundamental para el desarrollo de los glóbulos rojos y la prevención de la anemia en los primeros meses de vida.
3. Beneficios para la transición neonatal:
La espera para cortar el cordón también puede ayudar al bebé a hacer una transición más suave de la vida intrauterina a la vida extrauterina. La mayor circulación sanguínea puede ayudar a estabilizar la temperatura, la respiración y el ritmo cardíaco del bebé.
4. Reducción de riesgo de hemorragias en la madre:
El pinzamiento tardío puede contribuir a que la placenta se expulse de forma más natural y gradual, lo que puede reducir el riesgo de hemorragias postparto.
Inconvenientes del pinzamiento tardío
1. Riesgo de ictericia:
Una mayor cantidad de sangre que fluye al bebé puede aumentar la cantidad de glóbulos rojos que se descomponen, lo que eleva el riesgo de ictericia (color amarillo en la piel y ojos). En algunos casos, esto puede requerir tratamiento con fototerapia.
2. Problemas en el manejo del cordón:
En algunos casos, un pinzamiento tardío puede dificultar el manejo del cordón, especialmente en partos complicados, cuando se necesita actuar rápidamente. El retraso en el corte puede dificultar ciertos procedimientos médicos si el bebé requiere atención inmediata.
3. No es adecuado para todos los casos:
El pinzamiento tardío no siempre es una opción segura. En casos de partos con complicaciones, como una placenta previa o un cordón umbilical anómalo, los profesionales de la salud pueden optar por pinzar el cordón de manera inmediata.
Conclusión
El pinzamiento tardío del cordón umbilical es una práctica que puede ofrecer importantes beneficios para la salud del bebé, como una mejor oxigenación y un aumento de los niveles de hierro. Sin embargo, no está exento de riesgos, como el aumento de la ictericia en el recién nacido. Como en todo, la clave está en la individualización del tratamiento, y será el profesional de la salud quien determine, en función de las características de cada parto, si el pinzamiento tardío es adecuado para la madre y su bebé.
Es importante que las mujeres embarazadas estén informadas sobre las opciones disponibles para su parto y puedan conversar con su médico o ginecólogo sobre el pinzamiento del cordón y sus posibles implicaciones. La participación activa en las decisiones durante el embarazo y el parto contribuye a un enfoque más seguro y personalizado en la atención del parto.
AUTORAS:
Laura Polo Oliveros. F.E.A. Ginecología y Obstetricia. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
Carolina Narvión Casorran. F.E.A. Ginecología y Obstetricia. Hospital Nuestra Señora de Gracia. Zaragoza.
Beatriz Procas Ramón. F.E.A. Ginecología y Obstetricia. Hospital San Jorge. Huesca.
Lourdes Gabasa Gorgas. F.E.A. Ginecología y Obstetricia. Hospital de Alcañiz. Teruel.


