Prevención del delirium en el paciente hospitalizado


Carmen Elías de Molins Peña. F.E.A Geriatría. Hospital San José. Teruel. Marta Mercedes Gonzáles Eizaguirre. F.E.A Geriatría. Hospital San José. Teruel

Print Friendly, PDF & Email
El delirium es un síndrome clínico agudo y fluctuante, caracterizado por una alteraciones en la atención y el nivel de conciencia, junto con disfunción cognitiva. No implica que exista o se inicie el desarrollo de una demencia, aunque si se ha de considerar un factor de alarma de cierta vulnerabilidad cerebral. Las personas con demencia tienen un mayor riesgo de desarrollar delirium.

Es una de las formas más frecuentes en el paciente anciano de manifestación de enfermedad aguda o toxicidad de ciertos fármacos, y es considerado un síndrome geriátrico.
Sus signos/síntomas son: cambio agudo y fluctuante del nivel de atención, desorientación temporal y espacial, discurso incoherente, no reconocimiento de familiares, alucinaciones, inquietud o agitación sobre todo nocturna, irritabilidad o desconfianza; todo esto son características del delirium hiperactivo, pero existe el delirium hipoactivo donde dominan los signos de somnolencia e inactividad.

Su incidencia durante el ingreso oscila entre el 6-56%, dependiendo del servicio: 25% pacientes médicos, 75% pacientes quirúrgicos.

Es un cuadro grave en el que el paciente es más susceptible a presentar complicaciones médicas (secundario a la agitación, uso de psicofármacos, letargia secundaria con peligro de broncoaspiraciones y encamamiento), aumenta la mortalidad, el deterioro funcional, la estancia media hospitalaria e institucionalización, además impacta negativamente y preocupa mucho a los familiares.

Estrategias no farmacológicas para la prevención del delirium

• Explicar y ofrecer a las familias información sobre el delirium, tranquilizar.
• Intentar que haya durante la hospitalización un familiar cercano al paciente, sobre todo primeras 48 horas de ingreso o tras intervención quirúrgica.
• Identificarse con el paciente, presentarse sobre todo si no se es un familiar conocido. Se recomienda hablar en tono moderado y suave, con un lenguaje sencillo y tranquilo, cara a cara.
• Reorientar al paciente en espacio y tiempo, promover conversación y toma de decisiones.
• Explicar siempre cualquier cuidado o técnica que vayamos a hacer.
• Asegurar que dispone de sus dispositivos para una correcta audición y visión: gafas, audífonos.
• Movilización precoz: realizar ejercicios físicos adaptados a situación clínica y motivo de ingreso siempre que no exista contraindicación médica.
• Promover su autonomía: acompañar al aseo, estimular en la limpieza bucal o aseo de cara.
• Revisar fármacos prescindibles que aumenten el riesgo de delirium, así como evitar tomas nocturnas.
• Asegurar un correcto descanso nocturno: evitar luces encendidas de pasillos, sonidos de dispositivos, ruidos o voces por parte del personal de turno de noche.
• Intentar que el paciente no duerma durante el día, mantener en esos momentos una buena iluminación y estimulación cognitiva para mantener actividad, higiene del sueño.
• Hidratación: asegurar una adecuada ingesta de líquidos.
• Revisar en cada turno micción y registrar si se realiza en el wc o pañal para detectar posibles retenciones de orina. Registro de deposiciones con la finalidad de evitar el estreñimiento.

Estrategias no farmacológicas una vez instaurado el delirium

• Avisar al facultativo responsable inmediatamente.
• Retirar objetos que puedan ser dañinos para el paciente.
• No elevar la voz ni intentar llevar la contraria, de forma suave intentar reconducir o distraer al paciente. Dejar en una zona confortable y espaciosa.

Medidas farmacológicas

Deberán usarse en el episodio agudo cuando las medidas no farmacológicas no hayan sido suficientes, siempre debe iniciarse la mínima dosis eficaz. Deberán evitarse las benzodiacepinas, sorbe todo si el paciente no las tomaba previamente. Son de elección el uso de antipsicóticos atípicos como quetiapina y risperidona, si no se dispone de la via oral podemos usar otros fármacos como son el tiaprizal y la olanzapina.