¿Qué es el helicobacter pylori y a quién afecta?

Dra. Susana Clemos Matamoros. F.E.A. Medicina Interna. Hospital Reina Sofia. Tudela

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El Helicobacter pylori (H. Pylori), es una bacteria que vive en nuestro estómago y duodeno, y es responsable de la infección crónica más común que existe en humanos y suele persistir toda la vida.

Según la Fundación española del Aparato Digestivo (FEAD), más del 60% de la población porta esta bacteria en su interior, aunque la mayoría nunca llegan a saberlo.

¿Qué es el Helicobacter pylori?

Es una bacteria con forma de espiral y unos filamentos móviles llamados flagelos, que posee la increíble capacidad de sobrevivir en uno de los ambientes más hostiles de nuestro organismo: el estómago, que presenta un medio extremamente ácido con un ph inferior a 4.
De hecho, la acidez del estómago es uno de los mecanismos de defensa de nuestro organismo contra las bacterias que son ingeridas con los alimentos.
Esta bacteria produce sustancias que neutralizan los ácidos, formando una especie de nube protectora a su alrededor, permitiendo que la misma se movilice dentro del estómago hasta encontrar un punto para fijarse.
Además logra sobrepasar la barrera de moco que el estómago posee para protegerse de la propia acidez, adhiriéndose al moco, donde la acidez es mucho menos intensa. Por lo tanto, además de producir sustancias contra la acidez, el H. Pylori logra penetrar en partes del estómago done el ambiente es menos agresivo.

¿Qué vías de contagio de esta bacteria existen?

El modo de contagio aún no es plenamente conocido.
Dado que es una bacteria presente en la saliva, las heces y la placa dental, el contagio puede producirse entre personas por contacto directo con la saliva, el vómito o el material fecal.
En los países desarrollados, normalmente tiene lugar en el ámbito familiar, entre padres e hijos o hermanos, donde existe contacto en forma de beso y se comparten objetos con frecuencia. También puede darse entre las personas que viven en residencias de ancianos y otros recintos donde es habitual el contacto cercano.
En los países en vías de desarrollo, en cambio, es más común que el contagio se produzca a través de alimentos o aguas contaminadas con heces (vía fecal-oral). En todo caso, el riesgo de contraerla es mayor para personas que viven en condiciones de hacinamiento o insalubres, sin acceso a agua limpia y potable.

¿Qué síntomas y complicaciones se derivan de la infección por H. Pylori?

Como ya hemos comentado, el H. Pylori suele alojarse en la pared del estómago, justo debajo de la capa protectora de moco. Esa capa es esencial para la protección del estómago, impidiendo que el ácido clorhídrico agreda su mucosa. El problema es que el H.Pylori produce una serie de enzimas, algunas de ellas directamente irritantes para las células del estómago, otras activas contra la capa de moco, tornándola más débil, dejando la pared del estómago desprotegida contra el contenido ácido.
Estas acciones provocan inflamación de la mucosa del estómago, lo cual lleva a la gastritis y, en algunos casos, a la formación de úlcera péptica y hasta tumores.

Síntomas

La gran mayoría de los pacientes no presenta ningún tipo de síntoma o complicación. Existen cepas de la bacteria más agresivas y cepas más indolentes, lo cual explica, en parte, la ocurrencia de síntomas en pocas de las personas contaminadas.
Es importante destacar que el helicobacter en si no causa síntomas. Los pacientes contaminados con H. Pylori que presentan síntomas lo hacen por la presencia de gastritis o úlceras pépticas provocadas por la bacteria.
En estos casos, los síntomas comunes son:
Dolor o incomodidad, generalmente como quemazón en la parte superior del abdomen.
Sensación de hinchazón del estomago.
Saciedad rápida del hambre, generalmente después de comer tan solo una pequeña cantidad de alimento.
Todos estos síntomas reciben en nombre general de DISPEPSIA.
El H. Pylori también parece ser responsable de la aparición de aftas recurrentes en algunos pacientes.

Diagnóstico

Actualmente existen varios métodos para diagnosticar la presencia de la bacteria.
Más importante que el diagnóstico en sí, es saber en quien se debe investigar su presencia.
Antiguamente el diagnóstico del H. Pylori se realizaba solo a través de la endoscopia digestiva, por medio de biopsias de estómago.
Hoy en día, contamos con pruebas no invasivas a través de análisis de heces, sangre o test del aliento.

En que consiste el Test del Aliento?

El test se realiza ambulatoriamente. No es preciso el ingreso.
Mientras se realiza la prueba, el paciente está sentado. En una primera fase se realiza una determinación basal, en la que deberá soplar de forma continua en el interior del contenedor de muestras, que será cerrado inmediatamente.
Posteriormente se le suministra un comprimido/solución que contiene 13C-urea.
Transcurridos 20 minutos se recogerá la segunda muestra respiratoria. Las muestras pueden ser analizadas inmediatamente o bien ser remitidas al laboratorio de referencia para su análisis.
Tras la prueba el paciente puede regresar a su domicilio.
El paciente debe realizar ayuno durante las 8 horas previas a la prueba. Debe informar al médico de la medicación habitual. En caso de consumir antiácidos es necesario interrumpir dos semanas antes aquellos que corresponden al grupo de los IBP (omeprazol, lansoprazol, esomeprazol, pantoprazol). En caso estar en tratamiento con antibióticos la prueba deberá diferirse un mínimo de un mes tras finalizar el tratamiento.
Es totalmente indolora y no genera molestias.

Razones por las que se realiza el test del aliento

La erradicación del Helicobacter pylori se asocia a una mejoría de síntomas digestivos, sin embargo no está claro que esté indicado hacer el test del aliento a todos los individuos con dispepsia.
Puede ser recomendable realizar el estudio en los siguientes casos:
Pacientes con síndrome ulceroso o historia de úlcera sin tratamiento previo.
Confirmar la erradicación del H. pylori en pacientes tratados con antecedente o presencia de úlcera.
Confirmar la erradicación del Helicobacter pylori en pacientes con tratamiento antisecretor crónico y persistencia de síntomas.
Pacientes tratados con reaparición de síntomas.
Confirmación de la erradicación al menos 4 semanas después de finalizado el tratamiento erradicador.
No obstante, en los pacientes que se quejan de dolores estomacales, la Endoscopia sigue siendo la prueba de elección para evaluar el estado del estómago, sirviendo también para el diagnóstico de gastritis, úlceras o tumores.
Los pacientes menores de 55 años, que presentan clínica de dispepsia, sin señales que puedan indicar un tumor o úlceras activas (sangrado, anemia, pérdida de peso..) pueden ser sometidos a un examen no invasivo, con miras a un tratamiento en caso de que sean positivos para H. Pylori. La endoscopia estaría indicada sólo si no hay mejoría de los síntomas con el tratamiento.

Tratamiento

El tratamiento para el H.Pylori es habitualmente realizado con entre 3 y 4 fármacos durante al menos 10 días ( el facultativo responsable decidirá la pauta más adecuada según se trate primera infección, infección no erradicada tras una primera tanda de tratamiento..)
Después de 4 semanas del fin del tratamiento, el paciente realizara un test del aliento para confirmar la eliminación de la bacteria.