Respuesta al paciente


Marina Álvarez Cortés, Marta Fortún Belenguer, José Semper Pont, Silvia Miracle Huguet, José Miguel Berné Manero, Teresa Cabañuz Plo, Elena Carceller Tejedor, Laura Enguita Arnal, David Corbatón Gomollón y Maria Araceli Bono Ariño

Print Friendly, PDF & Email
Soy un paciente oncológico masculino de 60 años con artritis reumatoide. Tomo Plavix desde hace 10 años al colocarme 3 stent en la ilíaca. Hace dos años tuve ciática y me ha dejado un poco cojo y con la zona derecha de la pierna hasta los dedos del pie dormido. Desde entonces mi pene no funciona con normalidad y no puedo hacer el amor con mi esposa, ya que no se agranda y está flácido. Esta situación, ¿tiene solución, es para siempre?

Estimado paciente,

El problema que presentas se denomina disfunción eréctil, una enfermedad que se define como la incapacidad persistente para alcanzar y mantener una erección suficiente para tener una relación sexual satisfactoria.

La disfunción eréctil es una enfermedad bastante frecuente, afecta al 19% de los hombres de forma global y al 52% de los hombres de 80 años o más.

Esta patología tiene muchas causas, como la hipertensión, la diabetes, las enfermedades vasculares, las afecciones discales… y un importante componente psicológico ante el estrés por no poder mantener una relación sexual satisfactoria.

No obstante, no debes preocuparte porque es un problema que puede tener solución. En primer lugar, es necesario hacer un estudio completo para definir bien el origen de la disfunción eréctil en tu caso. En el caso de no presentar ninguna alteración hormonal o vascular a nivel peneano, podemos empezar a tratar tu problema

Para empezar, es recomendable realizar cambios en el estilo de vida, llevando una dieta equilibrada y practicando ejercicio físico en la medida de lo posible, para disminuir los factores de riesgo cardiovascular (hipertensión, diabetes, colesterol alto…) que también influyen en la disfunción eréctil.

Por otro lado, dado el antecedente de los stents en la ilíaca, sería recomendable que te valorase un cardiólogo y, si considera que tu riesgo es bajo, iniciar tratamiento con inhibidores de la fosfodiesterasa, como la famosa Viagra©. Como alternativa, o combinado con este, se puede probar con fármacos intrauretrales o tópicos, como el Alprostadilo.

En el caso de que todo lo anterior no diese resultado, existen terapias muy seguras e indoloras con ondas de choque de baja intensidad o con dispositivos de vacío; o con inyecciones intracavernosas, de las cuales se enseña su manejo previamente en la consulta con un urólogo especialista.

Por último, si todo lo anterior falla, quedaría la opción de colocar una prótesis de pene en un centro especializado, mediante una intervención quirúrgica.

AUTORES

Marina Álvarez Cortés, Marta Fortún Belenguer, José Semper Pont y Silvia Miracle Huguet. Médicos internos residentes.

José Miguel Berné Manero, Teresa Cabañuz Plo, Elena Carceller Tejedor, Laura Enguita Arnal y David Corbatón Gomollón. Facultativos especialistas de área.

María Araceli Bono Ariño. Jefa de Servicio. Urología. Hospital Universitario San Jorge. Huesca.