Se me escapa el pis, ¿cuántos tipos de incontinencia hay?

María Soto Palacín, Elena Sánchez Izquierdo y Mónica Sanz del Pozo (Médicos Internos Residentes), Ingrid Guiote Partido (Médico Adjunto) y MªJesús Gil Sanz (Jefe de Servicio) Servicio de Urología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza

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La incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina en cantidad y frecuencia suficiente para producir un problema social o de higiene. Es un problema mucho más frecuente de lo que se habla, ya que a menudo causa vergüenza a las personas que la padecen. La intensidad puede abarcar desde perder orina ocasionalmente cuando toses o estornudas, hasta tener una necesidad de orinar tan repentina y fuerte que no llegas al baño a tiempo.

Si bien ocurre con mayor frecuencia a medida que nos hacemos mayores, la incontinencia urinaria no es una consecuencia inevitable del envejecimiento. De la misma forma, las mujeres la experimentan el doble en comparación con los hombres: en España, alrededor de un 10% de las mujeres entre 24-65 años sufren incontinencia urinaria; sin embargo estas cifras se reducen al 5% en varones.
La incontinencia urinaria se produce cuando la presión dentro de la vejiga es superior a la presión en la uretra, sobrepasando los mecanismos fisiológicos de retención de la orina. La mayoría de los problemas de control de la vejiga ocurren cuando los músculos están demasiado débiles o demasiado activos.

Tipos de incontinencia

• Incontinencia urinaria de esfuerzo.
La pérdida de orina se produce al realizar cualquier movimiento o actividad física. La risa, el estornudo, el deporte, la carga de objetos pesados, o el mero hecho de ponerse en pie o agacharse, puede provocar escapes de orina que van desde unas gotas hasta un chorro. El origen de esta incontinencia, se encuentra en la uretra y el suelo pélvico. El esfuerzo físico, aunque sea leve, provoca un aumento de la presión en el abdomen y en la vejiga, pero la uretra no puede ocluirse con la suficiente fuerza, lo que desencadena la pérdida de orina.
Las causas más frecuentes son el embarazo y la edad, ya que provocan una pérdida de elasticidad y de tensión en el suelo pélvico.
• Incontinencia urinaria de urgencia
Consiste en la pérdida involuntaria de orina asociada a una necesidad imperiosa y repentina de orinar. Por lo tanto, existe una consciencia previa. El origen de esta incontinencia se encuentra en un aumento de la actividad del detrusor (músculo que forma parte de la pared de la vejiga urinaria, que cuando se contrae provoca la micción).
• Incontinencia urinaria mixta
Cuando la pérdida de orina se produce por combinación de la hiperactividad del músculo detrusor y de una alteración en los mecanismos de retención de la orina a nivel uretral, estamos ante una incontinencia mixta.
• Incontinencia urinaria por rebosamiento.
Se trata de una pérdida de orina que presentan principalmente los varones, debido a que la vejiga se encuentra aumentada de tamaño por una obstrucción que impide el paso de la orina y es incapaz de vaciarse normalmente; cuando la vejiga ya no puede distenderse más se producen pequeños vertidos “de escape”, apareciendo el rebosamiento. Esta circunstancia se da en problemas de próstata que ocasionan obstrucción severa y dificultad para orinar.
La incontinencia urinaria (IU) no es una enfermedad como tal, pero tiene un impacto negativo notable sobre múltiples aspectos de la vida diaria: entorno social (menor interacción social o mayor aislamiento, abandono de algunas aficiones), físico (limitaciones a la práctica deportiva), sexual (pérdida de la actividad sexual, evitación de la pareja), psicológico (pérdida de la autoestima, apatía, depresión, sentimientos de culpabilidad), e incluso absentismo laboral.
Si la incontinencia urinaria afecta a sus actividades diarias, no dude en consultar al médico. En la mayoría de las personas, algunos cambios sencillos en el estilo de vida o un tratamiento médico pueden aliviar la molestia o detener la incontinencia urinaria.